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Fotos en técnica Braille
La esperanza es el único bien común a todos los hombres;
los que todo lo han perdido la poseen aún.Tales de Mileto
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| Las manos de la parisina Sophie Massieu examinan una fotografia
aérea detallada del edificio del World Trade Center antes del
11 de septiembre de 2001, en el Museo de Historia Natural de
Londres. |
Los visitantes invidentes
de un museo de Londres pudieron disfrutar de una exhibición de fotos de tomas aéreas gracias a
una técnica innovadora del método Braille.
La muestra de fotografías en grabados y relieves realizadas por
el francés Yann Arthus-Bertrand —-quien pasó siete años fotografiando
desde helicópteros y globos de aire caliente por todo el mundo— se
presentó en el Museo de Historia Natural.
“Estaban muy interesados porque es la primera vez que alguien
ha hecho algo por ellos”, dijo Arthus-Bertrand, quien guió a los
visitantes ciegos por las fotografías.
“Pero la exhibición también es para que las personas que pueden
ver comprendan también lo que es la ceguera”, agregó.
La exhibición, ‘La Tierra desde el aire: Una muestra fotográfica
de nuestro planeta’, ha viajado por todo el mundo desde su inauguración
en París hace tres años, pero no se había adaptado para invidentes
hasta ahora.
Las fotografías presentan desde caravanas de camellos en el desierto
hasta edificios en Tokio. Treinta de las fotografías se han transformado
en placas táctiles hechas de un plástico natural, acompañados de
títulos descriptivos en Braille.
“Disfruté la interpretación del efecto de sombras sobre el terreno,
aunque algunas imágenes fueron más fáciles de interpretar que otras”,
dijo Barry Ginley, también invidente, quien es un funcionario encargado
de los servicios a discapacitados del cercano Victoria & Albert
Museum.
Doble riesgo
Estudios científicos han determinado que las personas
que tienen una versión “corta” de un gen corren un riesgo dos veces
mayor de desarrollar depresión después de acontecimientos angustiantes,
que quienes tienen otra variante del gen que parece protegerlas.
Expertos de la Universidad
de Wisconsin y el King’s College de
Londres estudió el “historial de estrés” de los pacientes y encontró que
entre las personas que sufrieron múltiples acontecimientos angustiantes
en un período de cinco años, el 43% de los que tienen el gen “corto” desarrolló depresión.
Eso contrasta con apenas el
17% de las personas que tienen la versión “larga” del gen transportador
de la serotonina, de acuerdo con el estudio.
“Sin embargo, no importa cuántos acontecimientos angustiantes
o estresantes hubieran sufrido, las personas con la versión ‘larga’ o
protectora del gen no experimentaron más depresión que las personas
totalmente libres de acontecimientos angustiantes en ese período”,
según los científicos.
La vinculación entre el gen y la depresión había eludido ocho
estudios anteriores, pero en esta nueva ocasión se encontró la
conexión solamente porque se estudió el historial de estrés de
los participantes.
Entre los acontecimientos estresantes
considerados se cuentan la pérdida de empleo, la ruptura de una relación amorosa, el divorcio,
la separación, la muerte de un ser querido o una enfermedad prolongada.
Cuidado con beber demasiada agua
Beber muchos líquidos antes, durante y después de hacer
ejercicio puede causar una falta de sal en la sangre y derivar
en una encefalopatía hiponatrémica, revela un estudio.
Un caso de hiponatremia aguda
puede causar un edema cerebral difuso y, según los expertos,
ha provocado siete muertes conocidas entre deportistas.
La investigación, realizada por expertos de Sudáfrica, recuerda
que hasta los años 60 se recomendó a los atletas que no bebieran
demasiado, pero que a partir de 1969 un nuevo estudio varió esa
pautas.
“Es preciso advertir a las personas que hacen ejercicio de que
el consumo excesivo de líquidos -—sea agua o cualquier bebida deportiva— antes,
durante y después del ejercicio es innecesario y puede tener un
resultado letal”, indicó.
“El mejor consejo, acerca de lo que parece seguro y efectivo,
es beber de acuerdo con lo que pida el cuerpo para saciar la sed”,
concluyó Timothy Noakes, de la Universidad de Ciudad del Cabo y
del Instituto de Ciencias del Deporte. |