Publicado el viernes 16 de abril de 2004 - Edición No. 741 | Inicio | e-mail | Foros | Favoritos | Buzón | ? |
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Mienten más sobre su vida sexual

Textos: AFP

Según un estudio realizado en los Estados Unidos y publicado en la revista especializada Journal of Sex Research, las mujeres mienten más que los hombres sobre su vida sexual. El informe lleva la firma de las psicólogas Terri Fisher, de la Universidad de Ohio, EU, y Michele Alexander, de la Universidad de Maine, EU, y presenta una nueva explicación a la paradoja que mantiene perplejos a los expertos desde hace ya muchos años: encuesta tras encuesta, los hombres heterosexuales declaran haber tenido relaciones sexuales con un número promedio superior al que declaran las mujeres, dato que redondea una ecuación estadísticamente imposible. La explicación generalmente admitida es que los hombres exageran sus conquistas, pero el estudio de Fisher y Alexander afirma que sucede lo contrario: las mujeres son demasiado discretas al respecto.

Según el informe, las mujeres modifican sus respuestas según adviertan o se les informe el carácter del interrogatorio, si será anónimo o personalizado. El número de personas con las que han mantenido relaciones sexuales se duplica entre las mujeres que sospechan que no será respetado el anonimato y el de las mujeres que, sometidas a un detector de mentiras, no pueden falsear su declaración. La diferencia entre ambos grupos es enorme: de 2,6 a 4,4 en promedio. Mientras tanto, las respuestas de los hombres permanecen casi invariables, pasando de 3,7 a 4. “Las mujeres son más sensibles a la presión sobre su comportamiento social”, explica la doctora Fisher. Para la elaboración del estudio se interrogó a 200 estudiantes solteras, cuyas edades variaban entre 18 y 25 años.


Polémica por una nueva tecnología

El nuevo chip, denominado Identificador de Radio Frecuencia (RFID), tiene el tamaño de la cabeza de un alfiler y puede colocarse en cualquier producto, desde una lata de sopa hasta un reloj de lujo. Eventualmente, incluso, podría reemplazar al omnipresente código de barras, que solo identifica los productos por su tipo, mientras que el RFID permite identificar unidad por unidad. Eso le permite, tanto a los proveedores como a los comerciantes, saber exactamente qué unidades tienen en sus inventarios. “Coloque una etiqueta en una botella, un jean o un auto y su computadora podrá verlo allí donde esté”, reza el folleto del Centro de Auto Identificación del MIT, autor del desarrollo, financiado por las industrias.

La investigadora de mercado Allied Business Intelligence (ABI) calculó que, en 2008, el mercado global para este tipo de chips alcanzará los 3 mil100 millones de dólares de facturación. Los chips RFID ya están siendo utilizados por el departamento de Defensa de los Estados Unidos, así como también por algunas grandes tiendas minoristas, como Wal-Mart, Carrefour y Ahold. Y esto es lo que preocupa a los grupos civiles de defensa de la privacidad, que sostienen que su aplicación compromete los derechos de los clientes, que ya se están llevando productos “chipeados” a su casa, ocultos en ropas, envases de alimentos, automóviles y otros productos de todo tipo.

El Centro de Información sobre Privacidad Electrónica aventuró que los chips “crearán un mundo ‘orwelliano’ en el que, con un sencillo lector, desde el Gobierno hasta los comerciantes tendrían acceso a información privadísima sin la indispensable autorización de su propietario.”

Ya son varias las compañías que han incorporado esta tecnología. Por caso, Gillette, el poderoso fabricante de afeitadoras, ordenó 500 millones de chips para marcar sus productos.

Jason Catlett, del grupo defensor del derecho a la privacidad Junkbusters, apuntó que no se sabe si las empresas utilizan los chips RFID solo dentro de sus tiendas y los desactivan una vez que el consumidor paga el producto marcado, o si el chip continúa siendo rastreable una vez fuera del negocio. De ahí al banco de datos del FBI, hay un paso. Nadie debe olvidar que el Gobierno viene comprando datos hace ya muchos años.


Un sorbo de humor

–¡Papá, papá, el huracán se llevó tu carro!

–Imposible hijo, yo tengo las llaves.

*****

Cierto día, a mitad de una clase, un maestro de literatura se quedó profundamente dormido detrás de su escritorio. Cuando despertó, queriendo disculparse, les dijo muy serio a los alumnos:

–Me remonté en sueños al tiempo de Don Quijote de la Mancha y le pedí consejo sobre los mejores libros de caballería.

Al otro día, uno de los muchachos se acomodó en su pupitre y lo venció el sueño. Al verlo, el maestro lo despertó y le pidió una explicación, a lo que el chico respondió:

–Me remonté en sueños al tiempo de Don Quijote, le pregunté por usted y me dijo que no lo conocía.

*****

La mejor forma de conseguir que tu esposa te escuche atentamente, es hablar en sueños.

*****

Dos niñas están en un campamento donde compartían habitación y litera. A la hora de irse a la cama, la niña de la litera de arriba reza:

–Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, con la Virgen María y el Espíritu Santo.

Pocos segundos después, se le hunde la litera, y la niña de la litera de abajo exclama:

–¿Lo ves? ¡Eso es lo que pasa por dormir con tanta gente!



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