Publicado el viernes 25 de febrero de 2005 - Edición No. 776 | Inicio | e-mail | Foros | Favoritos | Buzón | ? |
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FINANZAS

Joven adulto con casa propia

JOSE S. CANTO A.
joseca@cwpanama.net

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La juventud es un tiempo de disfrute, pero también es el momento de comenzar a desarrollar un sentido de responsabilidad hacia la vida, lo cual es la verdadera señal de que esta persona joven ha comenzado a madurar. Muchos padres impiden, sin querer, que sus hijos se encaminen hacia su propia autonomía, al no exigirles que aporten a la casa en que viven o tratándolos de una forma que no facilita el desarrollo de su madurez.

La adultez comienza aproximadamente a los 20 años. Usualmente se divide en tres períodos: Adultez joven o juventud (20 a 40 años), la adultez media (45 a 65 años), y adultez mayor (65 años en adelante).

En relación al desarrollo intelectual, los adultos son capaces de considerar varios puntos de vista simultáneamente, sintetizando y aceptando las emociones, experiencias y contradicciones de la vida, lo que se conoce como pensamiento dialéctico. Se espera que un adulto joven logre independencia a través de la generación de los propios recursos para su subsistencia, que sea competente en las tareas propias de su edad, que sea responsable e igualitario en su relación con su sexualidad, que contraiga o no matrimonio, que forme una familia y que tome otras decisiones.

Uno de los sueños más acariciados por muchos jóvenes adultos que desean ser independientes es tener su “propio apartamento”, es decir, vivir solos. Esto los obliga a tener que ahorrar mucho y controlar sus gastos.

Si éste es su caso, haga un presupuesto y considere sus metas personales y financieras, sus gastos fijos y variables, costos de mudarse, costos de establecer un hogar o de iniciar una vida propia. Jamás exceda el 35% de su ingreso neto mensual en pagos de alquiler o hipotecas.

No olvide que ahora es usted quien deberá comprar su comida, sus bebidas, quien deberá lavar su ropa o pagar por ello, y por la limpieza si no lo hace usted, por la energía eléctrica que consuma y por las llamadas que haga desde su teléfono, si instala uno, cuya instalación también pagará usted. ¿Consideró que tendrá costos de mudanza, pago de depósito por el alquiler, que necesitará sábanas en su cama, almohada, tenedores, cuchillos, papel higiénico, artículos de limpieza, que gastará en transporte o gasolina, seguros, ropa, matrícula en la universidad –si estudia–, costo de la placa de su auto?

En fin, ahora usted que es un adulto, sabe lo que significa pagar por todo lo que tiene o utiliza. La libertad siempre tiene un precio y si usted ha decidido ser independiente, pues sepa que tendrá que pagar para mantener su libertad.

Los costos de vivir por cuenta propia pueden ser altos o bajos dependiendo de detalles como el apartamento que ha seleccionado y su ubicación, tamaño y demás. Trate inicialmente de reducir al mínimo sus costos para evitar a toda costa un endeudamiento innecesario.

Podría reducir costos alquilando un apartamento amueblado con lo mínimo, haciendo un “independencia shower” para que sus amistades le traigan cosas que necesitará cuando se mude. Podría comprar cosas de segunda o pedir a sus padres “donaciones”, si ellos pueden dárselas. Podría tener compañeros o huéspedes con usted en su apartamento, pero habiendo elaborado algo así como un contrato que defina los términos y condiciones del subarrendamiento, para que desde un inicio las cosas queden claras, pues con frecuencia, la falta de estos arreglos lleva a graves problemas que al final terminan amistades y podrían ocasionarle gastos no presupuestados o problemas legales. Confeccione un buen presupuesto mensual para que pueda ahorrar y disfrutar de su bien ganada libertad.

Usted debe siempre pensar bien lo que hace. No busque independizarse solamente porque tiene problemas con sus padres o con otro familiar sin haber planificado su salida, pues cometerá graves errores que incluso podrían impedirle ser realmente independiente. Siempre analice y planifique como adulto joven y maduro todas sus acciones.

• el autor es asesor financiero



 
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