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La malas palabras
Indignado por lo que considera una virtual pandemia de irregularidades verbales de boca de personalidades tan diversas como el conductor radial de Estados Unidos, Howard Stern, Bono, o el periodista Robert Novak, el Senado estadounidense está a punto de considerar un proyecto de ley que aumentaría considerablemente las multas por decir obscenidades al aire.
Pero investigadores que estudian la evolución del lenguaje y la psicología de las malas palabras aseguran que maldecir es algo universal en la humanidad. Todo idioma, dialecto o forma local de lenguaje, vivo o muerto, y hablado por millones o por una pequeña tribu, resulta tener su dosis de palabras prohibidas.
Otros investigadores que se dedicaron a analizar la fisiología de las maldiciones, cómo nuestros sentidos y reflejos reaccionan ante el sonido o visión de una mala palabra, descubrieron que el hecho de escuchar una mala palabra genera un sobresalto particular o excitación instantánea.
Las malas palabras también ayudan a liberar la tensión y el enojo. En algunos ambientes, las malas palabras no son señal de hostilidad o patología social, sino de armonía y tranquilidad. Otras pruebas sugieren que maldecir puede resultar una eficaz forma de descargar la agresión evitando así la violencia física. El mero concepto de mala palabra tiene su raíz en la importancia que le asignaban las antiguas culturas a la acción de blasfemar en nombre de los dioses.
¿Cuánto dolor tienes?
Para establecer un tratamiento los médicos siempre necesitaron confiar en la descripción del dolor que les hacían sus pacientes. El problema es que ese es un factor demasiado subjetivo y variable ya que cada persona tiene una percepción distinta. Esto puede cambiar: en Gran Bretaña acaba de crearse el primer centro mundial para investigar y determinar los niveles exactos de dolor físico que sufren los pacientes.El centro llevará a cabo una serie de tests y exámenes médicos en los cerebros de los pacientes para establecer con exactitud las reacciones nerviosas en cada grado de dolor. Para la investigación —estará a cargo del Hospital King's College de Londres; la Universidad King's College y un laboratorio — los científicos utilizarán diferentes pruebas, como por ejemplo hacer un seguimiento detallado a pacientes con dolores crónicos o infligir dolor para analizar en detalle cuál es la reacción del cerebro.
Sorbo de humor
En un restaurante:
-Señor, los cubiertos son del siglo XIV.
-Y por lo que veo, el bistec también
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En el Vaticano el Papa estaba súper aburrido, entonces no encuentra nada mejor que llamar a su chofer para salir a recorrer las calles de Roma, pero el chofer conducía tan lento que el Papa se aburre más. Entonces decide cambiar de puesto y se pone a conducir, el hombre iba a 140 km por hora, no respetaba semáforo y se subía a la vereda, de repente un policía para la limusina.
Al ver al conductor no atina más que a llamar a su superior para explicarle su asombro; el superior le pregunta que quién viene entonces en la limusina y el policía le responde: “parece que viene Dios, porque el que maneja es el Papa”.
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Una joven va a la tienda a comprar huevos y le pregunta al tendero:
¿Qué precio tiene medio kilo de huevos?
Y le responde el tendero:
Un dólar.
¿Y los huevos quebrados?
Cincuenta centavos.
Por favor, quiébreme dos kilos.
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