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Nidos llenos
Felicito a la Sra. Julieta por
sus artículos. Soy asidua lectora de ellos.
Estoy de acuerdo con ella en su artículo “¿Nido vacío?”
(4 de noviembre) que si los hijos ya adultos se van de la casa “no”
queda el nido vacío si allí está el esposo para seguir con
uno en las buenas y en las malas, como en el caso suyo. ¡Que sigan así!
Es un verdadero matrimonio.
Recordemos los versos de Kalil Gibrán: “los hijos no son nuestros,
son de la vida… y que hay también otros instantes que debemos valorar
-cuando ellos regresen para fiestas especiales, con los nietos- pues los hijos
constituyen nuestro mayor tesoro.
¿Pero se imagina usted que en este periodo, ya después de estar
en la línea de los “sin cuenta”, que los hijos se hayan ido
y te des cuenta que tu esposo te engaña? Entonces el nido está más
que vacío y es muy triste.
Saludos,
Haydée M.
Como la mayoría de los lectores,
nunca me pierdo El Diario de Mamá. Siempre acertadísimo. Sin embargo,
el publicado el 4 de noviembre, déjeme decirle que estuvo ¡fabuloso!
Es un espejo de lo que sucedió en mi hogar y jamás hubiera tenido
la habilidad de expresarlo tan bellamente. Mi esposo y yo tenemos 41 años
de casados, cuatro hijos y seis nietos preciosos (cuatro niñas divinas
y dos varoncitos preciosos). Mientras que ellos todos existan, aunque no estén
en casa, nuestro nido nunca está vacío.
Gracias por darnos siempre esas lecturas tan amenas y bellas.
Vielka de Méndez
Sobre La vida en Fucsia
He leído su artículo sobre cómo
impresionar a una mujer que lo tiene todo (“Difícil de impresionar”,
4 de noviembre). Es triste y quita esperanzas sobre el futuro de nuestra sociedad.
Un colectivo cada vez más frívolo y consumista, al punto de rebajar
uno de los aspectos más importantes de cualquier ser humano adulto a la
fórmula de "qué COSAS tengo o poseo" como las virtudes
para ser apreciado. Quienes determinen sus decisiones fundamentales en lo relacionado
a su vida afectiva basados en "qué carro o título o salario"
tengan sus respectivos prospectos amorosos, se van a encontrar con un patán,
imbécil niñoide o tal vez delincuente que haya tenido la habilidad
de conseguir lo que cualquiera con dinero bien o mal habido. Inclusive una "mujer
de éxito" puede sufrir el más estrepitoso fracaso si no se
decide a elegir a su pareja dentro del grupo de individuos realmente desarrollado
y con carácter.
Apreció artículo sobre la depresión
Tengo 26 años y actualmente resido y estudio
en Alemania. Los felicito sobre el artículo sobre la depresión,
está muy detallado (Mujer al día: “Depresión en las
jóvenes”, 4 de noviembre). Lo único que le falta es el enfoque
de que esta enfermedad afecta tanto a hombres como a mujeres por igual, sin distinción
alguna. Digo esto porque generalmente, en una cultura como la nuestra, los cuadros
depresivos se asocian a mujeres, pero ese es un enfoque totalmente erróneo.
La depresión puede afectar a cualquier persona, y más aún
existe cierta tendencia en familias con antecedentes de problemas psicológicos.
Para tratar la depresión, primero hay que identificar el problema, o en
otras palabras, quitarnos las armaduras que nos atan, y luego, por medio de terapia,
ya sea en grupo o individual, librarse poco a poco de ellas.
En Alemania, los tratamientos psicoterapéuticos están cubiertos
por el seguro. No sé si en Panamá sea el caso. Y es que las enfermedades
mentales deben ser tratadas de igual manera que las físicas.
Saludos cordiales,
C. Q.
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