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¿Qué come abuela?
La anatomía de las personas cambia
cuando alcanzan la tercera edad, por lo que es importante mantener y seguir reglas
de alimentación básicas. Edgardo Gaitán
Los adultos mayores tienen requerimientos
diarios de diversos nutrimentos; entre los principales se encuentran las proteínas,
grasas, carbohidratos complejos como almidones y ocasionalmente azúcares
simples, minerales, hierro y calcio. Adicionalmente se requieren trazas de selenio,
magnesio, molibdeno, cobre y otros minerales que podemos adquirir con algunos
mariscos y vegetales frescos que en raciones diarias, además, aportarán
las vitaminas necesarias.
En ocasiones, los adultos mayores
tienen dificultad para masticar por lo que deben presentársele los alimentos
en formas suaves, fraccionadas, molidas o en forma de licuados cuando sea factible.
Todo ello considerando el gusto de la persona, pues en ocasiones algunos alimentos
al ser licuados pierden sus propiedades y su sabor se altera hasta ser desagradable.
Algunos
alimentos son capaces de influir en la velocidad de movimientos intestinales provocando
diarreas o estreñimiento. Este último, que de por sí es una
alteración frecuente de los adultos mayores, puede combatirse consumiendo
cantidades grandes de agua libre, fibra vegetal, de preferencia en forma de hojas
verdes y frutas.
Los gustos cambian con la edad
y quizás el abuelito o la abuelita ya no son fanáticos del chocolate
o de los dulces. Debemos preguntarle, tomarlo en cuenta para elegir la comida.
Así como, también, puede darse el gusto por el buen vino o el champaña
que de no existir alguna contraindicación puede incluirse dentro de los
gustos permitidos.
Los adultos mayores con gran actividad
física diaria pueden asimilar dietas de mayor cantidad de calorías,
que aquellos sedentarios.
>>Qué sí y qué
no
Siempre es necesario contar con
precauciones cuando la comida se realiza fuera de casa, pues, aunque al ver el
menú parece ser todo igual que la receta que usamos en la casa, a veces
hay diferencias significativas, sobre todo con los condimentos, como la pimienta,
el curri, salsas y los picantes. Cuando las condiciones nutricionales se han desmejorado
también pueden agregarse bebidas nutricionales o batidos que aportan muchos
de los nutrientes en una forma fácil de digerir y mejoran la nutrición
de los abuelos, igual diremos de los complementos multivitamínicos y minerales
en líquidos o tabletas.
Ocasionalmente, el problema nutricional
tiene otros puntos por resolver pues aunque la comida sea adecuada una dentadura
postiza mal ajustada o unos dientes faltantes son los causantes de la mala alimentación.
La digestión comienza en la boca y si ésta no realiza su trabajo
adecuadamente otros órganos se tendrán que esforzar para compensar
y se producirán problemas como dispepsia.
Los adultos mayores presentan
con frecuencia intolerancia a la leche de vaca por lo que es conveniente probar
paulatinamente, las leches de soya o deslactosadas.
Siempre es importante que se le
acompañe al comer, pues las personas que comen solas no tienen la motivación
social para invertir esfuerzos en elegir y preparar comidas de manera que caen
en rutinas con poca variedad de alimentos o disminuyen la cantidad o número
de las comidas, lo que los lleva a problemas nutricionales.
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