Todo en su lugar
La autora puertorriqueña Lizette Viñas visitó Panamá para presentar su libro sobre Feng Shui en la oficina, y fue justo al decorar una oficina que cambió los cosméticos por esta ciencia.
VANNIE ARROCHA
¿Cuál fue tu primer contacto con el Feng Shui?
Mi esposo me pidió que me uniera a una diseñadora de interiores para que le ayudara a decorar la oficina de él con Feng Shui. De un viaje de trabajo a Estados Unidos me trajo seis libros. Fue una lectura sin parar, quedé prendada de ellos; ese fin de semana no cociné, no atendí a mis hijos ni a mi marido.
¿Qué es el Feng Shui?
No es superstición, no es magia, no es filosofía ni religión, es una ciencia que existe hace más de 5 mil años.
¿Qué te motivó a montar tu propia empresa?
Por 19 años trabajé en la industria de los cosméticos, para una prestigiosa marca que era totalmente demandante en tiempo y dedicación, por lo tanto, tenía que viajar constantemente a diferentes países latinoamericanos. Tuve dos intervenciones quirúrgicas, una tras otra, y los doctores me dijeron que no podía continuar viviendo en un avión.
¿Cómo te preparaste?
Algunos libros se contradecían, por eso decidí estudiar. Estudié en Estados Unidos y en Londres, Inglaterra, estoy certificada en el Feng Shui oriental y luego me certifiqué en el occidental.
¿Esta ciencia da seguridad o serenidad?
No solo se usa para reacomodar la energía de casas y oficinas, sino para las personas. Te ayuda a alimentarte bien, pues una persona es lo que come. Busqué por medio de las tablas cuál era mi elemento y me fui guiando para saber qué me beneficiaba, además esos conocimientos ayudan a vencer las causas del estrés. Incluso la gente me dice ‘tú te ves mejor que hace 10 años’.
¿Qué propone en su libro 'Feng Shui, autoayuda para la oficina'?
La oficina es el segundo hogar porque es donde pasamos gran parte del día. A grandes rasgos te puedo decir que a nivel corporativo el lobby es como la boca o la nariz del edificio, es por donde entra el chi (energía universal). Ya sea oficina o cubículo, tienen algo importante: el escritorio. Con la ayuda del número kúa puedes saber cuál es tu ubicación correcta. Si no te sientas en el lugar adecuado, eso puede obstaculizar tu concentración. Y frente a tu escritorio debes poner una imagen que te motive, ya sea la de un lugar a donde quieras viajar o la foto de tu familia.
En una reunión en una sala de conferencias, lo mejor es sentarse en el centro, tendrás un horizonte más amplio para escuchar y estar al tanto de todo lo que se habla y acontece.
¿Qué mejorías sienten las personas al usar esta ciencia?
Ayuda a reaccionar objetivamente, porque cuando llegan los problemas te encuentras en control, lo contrario a una persona que se encuentre abrumada y que tenga un entorno igual. Es sinónimo de orden.
¿Algún dato para las parejas?
Una habitación matrimonial es para compartir y descansar, así que nada de televisores y computadoras dentro de ellas.
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