Las máscaras de un artista
Miki Fábrega, como artista que es, declara que el arte no puede tener una sola cara, de ahí que ahora esté jugando con música, ropa y cine.
Raúl Carrillo
¿Oímos que vas a colgar los pinceles por un rato para ser dj?
No. Estoy sí en la onda de mezclar, me gusta la música electrónica, pero todavía no tengo pensado convertirme en dj. A mí me gusta hacer de todo en verdad (ríe). El tiempo que ahora le dedico al arte, antes se lo dedicaba a la música, cuando era miembro de la banda de rock Tres leches.
Aunque si bien es cierto que me alejé de la música rock, esto, a la vez, me permitió interesarme por otros géneros, como estar en la onda de la música electrónica o indie, por ejemplo.
¿También estás trabajando en el diseño de moda?
No utilicemos la palabra ‘moda’, que me parece fea; prefiero decir que me interesa el diseño textil, porque siempre me llamó la atención diseñar ropa. Siento que es como arte que uno se puede poner y que lo puedes incorporar a tu día a día.
Somos un grupito, que va a diseñar para hombres y mujeres, y para eso, en octubre, abriremos una tienda, inspirada en la onda urbana de Panamá. Este espacio va a ser lo que se diría una galería de arte emergente.
¿Qué otra rama creativa te gustaría explorar?
Mira, próximamente estaré viajando a Londres a un curso sobre cine. Me gustaría poder hacer también películas, porque siempre me ha atraído el cine. Se puede decir que voy a Inglaterra a afilarme las uñas para venir a producir a Panamá.
¿Te sientes más publicista, pintor o diseñador?
Para mí todo es lo mismo (ríe). Yo me siento un creativo, punto.
¿Te vinculas a nivel creativo en el trabajo de tu esposa, la bailarina Analía Galindo?
Ya lo he hecho, y por mucho tiempo. Mi esposa tiene un compañía de danzas, y en todas las presentaciones he actuado como el director de escena. Me he involucrado también en lo que es la escenografía.
Ganaste el premio de la segunda muestra de arte emergente en Costa Rica. ¿Qué tal esa experiencia ?
Fui seleccionado junto a otro artista panameño, Marco Luke, para participar, y las dos obras que exhibí ganaron premios. He tenido mucha suerte que mis obras crucen las fronteras panameñas y que sean vendidas en Nueva York, por ejemplo. Para mí es importante eso. Próximamente, en Mateo Sariel, participaré también en una exposición colectiva llamada ‘Crónicas de una visión #2’, con tres cuadros, creo.
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