Medio ambiente
Nuevo contaminante
Para más de dos tercios de la población del mundo que vive en zonas tropicales, entre el Trópico de Cáncer y el de Capricornio, los niveles de ozono en la atmósfera inferior o troposfera, son regulados por mecanismos diferentes a las zonas del norte, entre ellos la quema de la biomasa.
El análisis de datos ha sumado un nuevo factor a la contaminación atmosférica y al calentamiento global: la pérdida de biomasa en las zonas tropicales. Esa eliminación de la biomasa como resultado de incendios forestales y la quema de hojas y otro tipo de restos vegetales se suma a la emisión de gases invernadero como causas principales de la contaminación atmosférica y el calentamiento global.
Según un comunicado del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) difundido en su sitio de internet, la eliminación de esa biomasa, accidental o provocada, produce dos de los principales contaminantes atmosféricos; el monóxido de carbono y el óxido de nitrógeno.
Además, contribuye a la formación de fenómenos meteorológicos como el de El Niño que causa alteraciones del clima en zonas tropicales y subtropicales, entre ellas inundaciones y sequías.
Hasta ahora se consideraba que el mayor factor de contaminación en la atmósfera era la emisión de gases invernadero procedentes del uso de combustibles fósiles, principalmente en el hemisferio norte y latitudes medias.
Culpa de un gen
El infarto cerebral se produce cuando se obstruye el suministro de sangre a una parte del cerebro, lo que puede provocar la muerte o un daño grave en las neuronas. La obstrucción puede deberse a un coágulo sanguíneo, la formación de depósitos grasos en los vasos o a células cancerígenas. Investigadores estudiaron a 1,112 japoneses y hallaron que la variante del gen PRKCH apareció con mayor frecuencia en aquellos pacientes que habían padecido un accidente cerebrovascular (ACV). Esa variación genética también pareció estar vinculada con una enzima, a la que hace más activa.
Los científicos dijeron que la presencia de la variante aumentó 40% el riesgo de infarto cerebral, el tipo más común de ACV. El director de la investigación, Michiaki Kubo, jefe de laboratorio del Instituto de Investigación Física y Química de Japón, dijo que la variante genética era independiente de otros factores de riesgo convencionales como la edad, el sexo, la hipertensión, el tabaquismo y el alcoholismo.
Vinculan deterioro con ácido úrico
Científicos de las facultades de medicina de las universidades de Johns Hopkins y Yale, llegaron a la conclusión de que un alto nivel de ácido úrico está asociado con problemas cognitivos entre los ancianos, lo que abre la puerta a posibles tratamientos.
Un estudio a 96 individuos de edades comprendidas entre los 60 y los 92 años, destaca que aquellos que tenían niveles de ácido úrico altos, pero aún así dentro de los parámetros de lo considerado normal, registraron los peores resultados en pruebas de velocidad de procesamiento mental, memoria verbal y memoria operativa.
Se recomiendan pruebas clínicas para comprobar si fármacos que reducen el ácido úrico pueden prevenir la pérdida de la memoria y otros problemas que a menudo preceden a la demencia. Sin embargo, los científicos confesaron que no saben por qué existe esa relación entre ambos, ya que paradójicamente el ácido úrico funciona como un antioxidante que se creía que era beneficioso para las facultades mentales.
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