Omar Alfanno
Alfanno, tres en uno
El odontólogo, cantante, hombre de familia y compositor despuntó en el mundo de la música gracias al don de su letra. Ha cultivado la relación con la inspiración desde su primera canción. Las emociones y nuevos proyectos es algo que no se acaba en su vida.
VANNIE ARROCHA
El 4 de enero de 1957, en la Avenida Central de Santiago de Veraguas, nació un panameño marcado por la música; él es Omar Alfanno. Sus abuelos se conocieron en un coro de la iglesia, su madre cantaba y a su padre le gusta mucho la música, "aunque no toque ni la puerta", expresa divertido el reconocido compositor.
Luego de más de dos décadas de residir en el extranjero, Alfanno planeó, hace siete años, volver a su país. Desde hace dos reside por completo en la capital panameña. Regresó lleno de proyectos y metas, como la fundación que lleva su nombre y que apoya, por el momento, sólo a niños de Veraguas, y su fábrica de música Dreams Factory, que estableció en el Parque Industrial de Costa del Este, lugar donde el cantautor reveló todos sus planes para este año.
Según Alfanno, en él viven dos personas, el odontólogo y el compositor, pero este artista es dueño de varias caras.
El hombre
Alfanno y Carmen, su esposa, llevan 16 años de matrimonio. Los otros integrantes de la familia son Giancarlo, Giana Francesca y Giovanna, de 14, 10 y seis años, respectivamente, los tres hijos de la pareja. Y no se pueden quedar sin ser mencionados los caninos 'Poroto' y 'Luly'.
De su hija más pequeña, Giovanna, dice que es su "mini yo", y del mayor cuenta que por ahora y por gusto propio quiere ser músico. "Toca piano y compone, y ya se está animando a tocar mis canciones", expresa risueño.
El compositor asegura que Carmen, oriunda de la isla del encanto, Puerto Rico, conoce todo sobre él. De broma le comenta: "yo soy tu hijo mayor", y de cariño le llama Cholita. "Si Marc Anthony tiene su Lola, yo tengo mi Chola".
Carmen ha sido la musa de varias de sus canciones, pero hace la observación de que a la gente no le gusta mucho las canciones sobre amor y fidelidad como "mi esposa tú, mi amante tú, la compañera que todo lo da", sino las que hablan del amor imposible o ilegal "aparentemente, tú le quieres, tú le amas, pero si está casa hablara. . . " . Opinión que sustenta con el poco y mucho éxito que tuvieron estas dos canciones que interpretó el salsero Tony Vega.
-¿Cuál es su mayor satisfacción como hombre?
-Es haber llegado donde estoy acompañado de la esposa que tengo. Sobre todo cuando ves que hay tanta gente divorciada o con ganas de separarse. Escuchar a otras parejas y saber que has pasado esa tormenta y que aunque en 16 años haya habido días malos y días buenos, es una satisfacción ver a la cara a la gente y decirle "yo quiero a mi chola". Ser la esposa de un compositor es bien difícil, es como estar casada con un tigre de Bengala. No es fácil el temperamento del compositor, pero nosotros tenemos un matrimonio bien bello. Esa mujer es la esencia de mi carrera fuera de la música, ella es la que sabe verdaderamente todo sobre el autor.
El compositor
En sus inicios, Alfanno fue cantautor. Muy observador del público y de las casas disqueras, se percató de que sus letras gustaban más. Abandonó la faceta de cantante y se dedicó completamente a la composición.
Dice que ha tenido la suerte de hacerse amigo de los artistas a los que les compone y que esto suma a la hora de hacer una letra, pues conoce cómo es tal cantante y qué mensaje va con uno que no iría con otro.
Le acaba de componer una canción a Gilberto Santa Rosa y está en el proceso de hacerle una al salsero Víctor Manuelle.
Confiesa que ha derramado lágrimas con cada canción que ha escrito y que es una muestra de que en cada tema deja algo de su esencia. Revela que tiene un gavetero de recuerdos y que cuando lo abre sale un fantasma que renueva la inspiración, con la probabilidad de convertirse en éxito. Dice tener como 400 casetes con composiciones olvidadas, porque en su momento no le gustaron del todo.
Con el tiempo Alfanno descubrió que a la musa se le provoca. Para eso tenía una conducta algo suicida, es decir, se enamoraba platónicamente de la muchacha que le rompería el corazón, para entonces vivir ese amor-dolor y así plasmarlo en un papel.
-¿Cómo aparece la inspiración, cómo lo invade?
-Es un trance. La inspiración es un momento sublime que no espera que estés donde estés; no creo en eso de viajar a un lugar idílico para que llegue. Una de las canciones más bellas la escribí en una bolsa blanca que fue lo único que encontré a mano a 25 mil pies de altura en un avión. Estaba tan cansado que metí mi maletín, donde llevo mi grabadora y mi libreta, como equipaje.
Me he levantado a las 3:00 de la mañana porque estoy soñando que entrego una canción a un artista y despierto con la música en la cabeza, un llamado que me dice "párate a escribir".
Cuando llega sientes un hormigueo, una sensación desesperante, empiezas a oír la música y la letra a la vez. Tienes que sacarte eso que te está invadiendo. Cuando no sale es la sensación más horrible. Nunca trates de encausar la inspiración, porque ella es un ser desbocado, hay que dejarla salir y luego puedes hacer la artesanía.
De vuelta a la canción
Cuando Alfanno le comunicó a sus padres la idea de hacerse músico, estos no se opusieron, excepto un tío, quien era odontólogo.
Debido a que de joven, Alfanno le ayudaba como asistente de odontología, cuenta que su tío estuvo muy preocupado cuando dijo que quería dedicarse a la música, en esos tiempos, era muy difícil pensar que se podía vivir de ello. "Mi tío pensaba ponerle a la clínica Alfanno y Alfanno, él estaba muy ilusionado con que estudiara lo mismo y lo siguiera ayudando, por eso acepté su reto y me fui a México a estudiar. No fui obligado, la odontología también me gustaba y, por cuatro años, me olvidé de la guitarra". Dice que era chévere que lo llamaran "doctor", pero al terminar la carrera en 1982 la música volvió a llamarlo.
Este compositor cristiano cuenta que su primera época como músico fue una muy atrevida en su vida, pero que la gozó mucho. Dice que en ese tiempo como cantante no tuvo éxito porque era malo, sino porque no encajaba dentro del prototipo de artista que tenían las casas disqueras, que buscaban ojos verdes y cabellos rubios.
Luego de muchos reconocimientos en la empresa discográfica (las paredes de Dreams Factory están decoradas con cada victoria), de componer para 150 artistas internacionales, y de que Omar Alfanno no sea un nombre que en el mundo musical se pueda tomar a la ligera, el cantante quiere retornar.
"Cantando historias". . . el concierto, es la gira que hará este año para calentar motores. El panameño esperó su tiempo y sabe que ahora no será encajado ni tendrá las manos atadas. En este show interpretará 20 de sus 500 canciones, ninguna de ellas será presentada por su título; antes de interpretarla contará la historia que le inspiró a escribirla.
¿Por qué a los panameños les cuesta hacerse internacionales?
El país no apoya a los artistas, sobre todo las empresas privadas. No hay una cultura de empresas discográficas. Otro obstáculo es la piratería: es muy dañina para el artista panameño, pueden hacer mil shows de cazando estrellas y de qué vale que hagas mil llamadas a favor de Karen [PeraltaI si luego compras el disco pirata, esto deja sin plataforma, sin base, al cantante en el exterior, porque las ventas piratas no se contabilizan. También es histórico que el artista panameño se cocina aquí, a menos que se arriesgue a salir, como lo ha hecho Erika Ender, Los Rabanes. Otro es que el artista panameño no es consciente del precio de un disco y hay quienes piensan que les debe costar 10 centavos.
Planes 2007
Dentro de los proyectos que tiene el cantautor para este año está una línea de ropa que llevará el nombre de Pechi. En casa de Alfanno, un programa televisivo que estrenará en marzo, con la participación de dos artistas por programa, y está en busca de un local para abrir un restaurante. Adelanta que quiere tener un licor que se llame "A puro dolor", en referencia a otra exitosa composición.
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