Publicado el viernes 2 de marzo de 2007 - Edición No. 885 | Inicio | e-mail | Foros | Favoritos | Buzón | ? |
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FINANZAS

Gastos escolares
José S. Canto A.

En marzo se inicia en Panamá el nuevo año escolar 2007. El mismo tendrá más días de clases, por lo menos así está programado por el Ministerio de Educación, por lo que costará más.

Este hecho conlleva –en lo que a las finanzas familiares se refiere– un conjunto enorme de gastos o una gran inversión que somete a todos los padres responsables a una tensión grande.

Muchas familias tendrán que comprar libros, cuadernos, lápices, materiales, bolsas, zapatos, uniformes, pagar mensualidades de escuelas y mil y otras pequeñas y grandes cosas que cada año aumentan de precio. ¿Cómo enfrentar tal avalancha de gastos sin perder la calma, sin romper el bolsillo?

El asunto es mejor enfrentarlo con preparación y para ello podemos empezar conversando con nuestros hijos sobre varios temas que inciden en la magnitud y naturaleza del gasto que haremos por tenerlos en la escuela. Sin que ello signifique angustiar innecesariamente a los hijos en cuanto a que lo vean como presentarles cuentas por cobrar –es importante que ellos conozcan la dimensión y naturaleza del esfuerzo que los padres hacen para que ellos reciban esos bienes, intangibles, que se llaman conocimientos, destrezas, actitudes, valores, prácticas, hábitos, ejemplos y que los transmiten maestros, administrativos y nosotros como padres.

Esto significa hacerlos conscientes del valor del tiempo, de la energía, del esfuerzo, del dinero que invertimos en ellos para dotarlos de ‘armas’ para la lucha por la vida que recién empiezan y que cada vez es más exigente.

Explicarles desde los seis años en adelante de forma adecuada cuánto cuesta tenerles en la escuela privada o pública, enseñarles a cuidar sus útiles, libros, bolsas, uniformes, etc.

En una sociedad de consumo, en donde las cosas no parecen tener valor en el tiempo, ni en el espacio; es fácil llegar a creer que la bolsa o maletín escolar que no es de X marca no tiene mucho valor. Para el padre que tiene que comprar tres o cuatro de ellas, pues tiene tres o cuatro hijos en edad escolar, que se dañe o rompa una por descuido o malos hábitos, es algo que incide en el presupuesto familiar. Igual sucede con los pantalones rotos o faldas manchadas por travesuras, los libros robados, los cuadernos inutilizables por dejarlos caer en un charco de agua o la pluma costosa que el ‘niño’ o ‘niña’ perdió inexplicablemente. Ni hablar de celulares, zapatillas y otras cosas.

Crear disciplina de trabajo escolar, amor al estudio, buenos hábitos higiénicos, enfatizar en el sentido de la responsabilidad personal, en que son ellos y no nosotros los que deben hacer los deberes escolares. Conversar con ellos sobre los derechos de autor y el principio de honestidad, es válido, sobre todo cuando ‘hacemos’ la tarea pegando extractos de escritos hallados en la internet; o cuando copiamos o fotocopiamos investigaciones de otros para luego poner nuestro nombre.

Un padre o familia con dos hijos en la escuela pública podría estar gastando en transporte público por mes alrededor de ocho dólares, si contabilizamos cuatro pasajes diarios en bus, asumiendo que no hay que hacer trasbordos. Un dólar por cabeza para merienda son diez dólares por semana. Los útiles y el uniforme costaron entre los dos alumnos unos 150 dólares, que divididos entre nueve meses de clases, sería B/. 16. 60 por mes de uso, lo que significa que deben pagar por la escuela pública ‘gratuita’, unos 65 dólares al mes en gastos, con un margen de error de unos veinte dólares cuando salen cositas como la feria familiar, el día del X, el día del Y, el tres de noviembre y otras cosas.

Al año, si no llueve, la escuela gratuita pública le cuesta unos B/. 585. 00, que si miramos el salario mínimo vigente, representa para cada familia un gasto proporcional enorme.

Para un padre que tiene dos hijos en la escuela privada los gastos son mucho mayores. Digamos que pagó en noviembre o diciembre unos B/. 250. 00 por el cupo, más B/. 125. 00 por mensualidad por cabeza, más los libros, útiles, uniformes, el bus escolar y otras hierbas aromáticas que podrían costarles -siendo muy conservadores- unos B/. 250. 00 por cabeza, la cual resulta una suma enorme en el año. A todos nos corresponde aportar para lograr que nuestro país, nuestra gente, sean mejores ciudadanos y gente competente.

• El autor es asesor financiero personal


 
 
 
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