Un día entre versos
La Unesco declaró el 21 de marzo de 2000 el Día Mundial de la Poesía. Este año, por primera vez, Panamá lo celebra de manera oficial. La poesía reclutó a vates y a amantes de la lectura, pero el público fue escaso.
VANNIE ARROCHA
Desde hace siete años, personas en diferentes partes del mundo y de distintas culturas se reúnen para celebrar el Día Mundial de la Poesía, luego de que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) designara el 21 de marzo para esta actividad. Sin embargo, la primera celebración oficial de este día, en Panamá, fue este año.
Si bien es cierto que la mañana del día de la poesía empezó con una desgracia (un incendio en Curundú), también es cierto que el Parque Recreativo Omar, además de caminantes, tuvo palabras de amor, dolor, sufrimiento, impotencia, melancolía, alegría, es decir, la realidad del mundo y de Panamá a través del sonido de diferentes voces.
Pero ese sólo fue uno de los tantos lugares que rompieron la monotonía del aire y lo endulzaron con un verso. El Inac fue el convocante, y aunque algunos eventos no fueron del todo exitosos –ya sea por la demora en iniciar, por lo que terminaron frustrando la cobertura de otros recitales, o a que la gente se rehusó a quedarse a escuchar la lectura de los poemarios–, los vates, amantes de las letras, entre otros, no se negaron ante el mandato del ente de la cultura para invadir las calles, la ciudad y el país de ‘Poesía contra la violencia’.
>Mujer, mujer
La primera parada se realizó a las 10:00 a. m. en la Universidad de Panamá, exactamente en el salón Manuel Octavio Sisnett, donde el Departamento de Español de la Facultad de Humanidades organizó un convivio poético entre estudiantes y profesores.
En la voz de Isis Tejeira, los posibles sentimientos de soledad que afrontó una mujer que aún es leyenda, se escuchó el poema del nicaragüense Ernesto Cardenal, llamado Oración por Marilyn Monroe.
‘Señor,recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe, aunque ese no era su verdadero nombre (pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar) y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje sin su Agente de Prensa sin fotógrafos y sin firmar autógrafossola como un astronauta frente a la noche espacial’.
La tristeza quedó atrás y tuvo su turno una poesía feminista. Entonces, los ojos de Mayda Díaz se posaron sobre su lector acompañante, Félix Figueroa, mientras sus labios pronunciaban con coquetería: ‘¿Cómo decirte hombre que no te necesito? No puedo cantar a la liberación femenina si no te canto y te invito a descubrir liberaciones conmigo. . . Hay tanto nuevo que aprender, hermosos cavernícolas que rescatar. . . A nombre propio declaro que me gusta saberme mujer frente a un hombre que se sabe hombre. . . que la pareja humana es el principio de la vida, que por eso no quiero jamás liberarme del hombre; lo amo. . . ’.
Nueva tesis feminista de Gioconda Belli, obtuvo aplausos de los presentes, quienes también tuvieron la oportunidad de escuchar poesía en lengua inglesa y rusa. >>>
>Entre el calor y el ruido
Desde la mañana, la poesía intentó tomarse la Terminal Nacional de Transporte de Albrook. Aunque fue un acto encomiable, el ruido habitual provocado por los motores y pitos de los vehículos que llegaban mientras otros partían, el desgastado oxígeno y el nato calor del lugar, boicotearon el atrevimiento de los versos. Sin embargo, su presencia, si no se escuchó, se vio por alrededor de cinco horas. Al subdirector del Inac, Genaro Villalaz García, le tocó despedir a las 10 personas que aún le acompañaban a las 3:00 p. m. , no sin antes hacerles conocedores de la poesía que reposa en el libro de autoría propia, En los agujeros del tiempo y otros tiempos: ‘. . . Sé que las palabras son refugios, mariposas de alas espectrales; laberintos de ecuaciones infinitas o lamentos de muchedumbre desolada’.
>Defensora de la poesía
La poesía errante llegó al Casco Antiguo, donde fue recibida por un puñado de gente, pero la Plaza Catedral le obsequió como escenario un bello atardecer de verano, auspiciado por la ‘defensora de la poesía’, así le llamo la poetisa Consuelo Tomás a la defensora del Pueblo, Mónica Pérez.
‘A ella le gusta mucho la poesía y escribía [poesíaI desde sus ocho años, por eso cuando el Inac nos hizo una invitación interinstitucional, quiso apoyarla’, cuenta Carmen Solano, funcionaria de la Defensoría del Pueblo.
La lectura que escogió Pérez fueron plumas femeninas por ser en marzo cuando se celebra el día internacional de la mujer. El buen humor y la camaradería se conjugaron en las intervenciones que hizo la poetisa Tomás en sus lecturas. Señaló la tendencia del ser humano a conversar con los perros, antes de empezar a leer ‘De la propensión a hablarle a los perros’: ‘Me soplaron los magos que en el mundo hay un único perro que conversa. . . sus ojos tienen algo de liturgia, un no sé qué de tristeza que chorrea y se hace mancha. . . ostenta su mirada de persona para recolectar caricias en las ferias. . . ’, de su obra El libro de las propensiones.
Mientras que la plácida voz y clara dicción de Lucy Chau, la ganadora del concurso Gustavo Batista Cedeño en 2006, competía con el cantar de los pajaritos que llegaron al encuentro.
Viviendas de la poetisa finlandesa Eyra Steinberg fue uno de los poemas que leyó: ‘Una vivienda se fue de visita, se acomodó en su lugar y preguntó si eso era hacer casa. . . la segunda vivienda se fue de visita. . . la tercera vivienda decidió quedarse en casa. . . las viviendas se sentían perdidas, pensaban en su misión que era maternal, ser casa, estaban confundidas sobre lo que era una casa, la casa requiere una familia, aunque sea imaginaria, alguien que duerma en la cama, se siente a la mesa, alguien es el espíritu de la casa, cuando desaparece, la casa muere. . . ’.
>Mano a mano
‘Ayyyyyyyyyy, he traído por acá saludos, versos y flores a poetas, trovadores y al pueblo de Panamá’, cantó aplomado un trovador venezolano en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero. Allí se realizó el acto de clausura con un mano a mano entre trovadores de Panamá y Venezuela. El buen ritmo de la guitarra contagió a los pies de muchos presentes, los que se movían al compás del torrente de las cuerdas.
‘Poesía contra la violencia’ se desarrolló en hospitales, centros de salud, escuelas, universidades y centros penitenciarios. En el Centro Femenino de Rehabilitación, las internas tuvieron que esperar por una hora y media para saber que el alcalde de San Miguelito no llegaría al recital. Se dieron otras actividades aparte de las auspiciadas por el Inac.
La Universidad Interamericana hizo un homenaje al poeta Héctor Collado, y en el teatro La Quadra también se leyeron poemas.
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