Tecnoadicta
Aunque los hombres tienen fama de ser más tecnológicos que las chicas, lo cierto es que las mujeres cada día se enganchan más con los inventos que les resuelven la vida.
Ileana Pérez Burgos
Lorena*, de 31 años, no encontraba cómo meter en una página de su agenda todas las asignaciones que tenía para un día de trabajo. ‘Quería un sistema que me permitiera incluir más datos’, cuenta.
‘En la Palm puedes guardar documentos de Word que puedo revisar en una fila o montada en un taxi, y también revisar las noticias de los periódicos’. Además es su alarma, su agenda telefónica y hace allí apuntes durante reuniones. Una vez descubrió este aparatito, tiró su agenda de papel a la basura.
Como ella, miles de panameñas llevan aparatitos en la cartera, sea un celular, agenda o reproductor de música para resolver tareas, mantenerse conectadas con la casa y el trabajo, y entretenerse.
Aún así, por allí corre la idea de que las mujeres son menos adictas a la tecnología que los hombres, que intercambiamos menos melodías por bluetooth y somos menos dadas a comprar chécheres para las computadoras. Pero está demostrado, por estudios y la vida real, que eso es un mito. Las mujeres puede que consumamos productos diferentes a los que compran los hombres y por razones muy distintas, pero la tecnología la usamos.
Una de las historias más sonadas sobre el recién lanzado iPhone de Apple fue la noticia de que una mujer llegó a una tienda 15 minutos antes de que abriera, con 15 mil dólares en efectivo en la mano, dispuesta a comprar tantos iPhones como pudiera. Le compró, por 800 dólares, el primer puesto en la fila a un chico que llevaba horas esperando, solo para enterarse, cuando abrieron la puerta, que una persona solo podía llevar un teléfono.
Claro, no todas llegamos a esos extremos, pero vivimos enchufadas a la tecnología y preferimos aquellos inventos que nos resuelven la vida.
Las razones son prácticas
La directora general de Ingresos del Ministerio de Economía y Finanzas, Gisela Porras, se rehusaba a llevar un celular en la cartera cuando comenzaron a venderse en Panamá. Entonces, hace 12 años, nació su primer hijo, y cuando este enfermó, su esposo le puso un celular en las manos. ‘Me pareció lo más ridículo del mundo’, recuerda Porras. ‘Pero realmente es una herramienta que te da tranquilidad’. En su celular, sus hijos y el teléfono de la casa tienen un tono diferente al resto para que ella sepa cuando la llamada es de su familia.
La directora general de Ingresos reconoce que pasa unas ocho horas conectada a algún aparato tecnológico, sea la computadora, el celular o la agenda electrónica. Incluso la base de datos de su departamento se ha automatizado de manera que los funcionarios puedan acceder a información sobre impuestos sin tener que pedírsela a alguien más.
‘Las mujeres somos multifuncionales, no nos queda más remedio que tener herramientas para tratar de cumplir con las tareas de todos los días’, dice. ‘Al principio uno se amedrenta y dice que no hace falta, pero la herramienta te resuelve el detalle. Es más fácil de lo que uno piensa, yo cargaba una agenda al hombro que pesaba más que yo y mi esposo me convenció de cambiarme a una electrónica y es una maravilla’.
Reconoce que fue su esposo quien la llevó a la tecnología, pero hoy ella usa más los aparatos tecnológicos que él, y considera que así ocurre en la mayoría de los casos porque la mujeres ‘son más dedicadas en el tema de mantener orden y controles’, y por eso usan más la tecnología para organizarse.
La gerente de mercadeo corporativo de Samsung Electronic Latin America, Nery Carrión, también insiste en que las razones por las cuales las mujeres se acercan y se enganchan a la tecnología son para resolver problemas del día a día.
‘Hasta hace relativamente poco tiempo, se tenía la concepción de que los principales y casi únicos compradores de productos tecnológicos eran los hombres y es que no fue sino hasta hace menos de una década, que la mujer se dio cuenta de las muchas utilidades que puede ofrecerle la tecnología para aliviar las complicaciones de su ajetreada vida diaria’, comenta. ‘La mujer de hoy siente que tiene un reto como profesional, como esposa y madre, y en la medida en que la tecnología la ayude a salir airosa en las tareas de cada uno de esos roles, en esa misma medida ella se irá convirtiendo en la principal usuaria e impulsora de las nuevas tecnologías’.
Los hombres compran tecnología, según estudios, de manera diferente a las mujeres y adquieren productos distintos.
El gerente de Mac Store de Albrook Mall, Oldemar Olmos, asegura que a la tienda entra igual cantidad de hombres y de mujeres, pero buscan artículos diferentes. Mientras los hombres tiendan más a llevarse computadoras y bocinas para iPods, las mujeres van por el iPod y sus accesorios aunque no necesariamente bocinas.
Carrión también explica que la mujer compra de manera distinta. ‘Diversos estudios han demostrado que las actitudes de compra femeninas son racionales y precavidas. La gran mayoría de las mujeres siempre trata de aprovechar las ofertas vigentes, siempre analizan muy bien lo que se le ofrece antes de decidir qué comprar y ponen mucha atención a las especificaciones del producto que están considerando, aun cuando todo esto implique más trabajo para ellas mismas’. Es decir, la compra de tecnología es consensuada, no impulsiva. Añade Carrión que muchas mujeres están dispuestas a probar productos nuevos ‘siempre que traigan consigo alguna oferta con valor agregado’.
Especial para ellas
La coordinadora de Relaciones Públicas de LG Electronics Panamá, Emilia Chacón, menciona tres productos como los más atractivos para las mujeres dentro de esta marca: el celular LG Shine, que además de ser liviano, tiene una pantalla LCD con un espejo ‘mágico’ que les permite maquillarse y desaparece cuando contestan el teléfono; también están los monitores Fantasy, de diseño moderno y toques en rojo, y el MPEG4 Touch Me, delgadísimo, minimalista y táctil.
Lo que según Chacón los hace atractivos para las consumidoras son sus características ‘muy de moda, sofisticados y elegante diseño’, además de llevar un nombre ‘chic’.
‘Las consumidoras buscan hoy en día productos que digan algo acerca de su personalidad y esto es lo que la marca LG le ofrece a través de sus diseños minimalistas, alta tecnología y múltiples atributos’, comenta.
En el mundo tecnológico existen celulares que permiten hacer la lista del supermercado y llevar un calendario de ovulación, pues las compañías entienden bien que las mujeres para comprar algo necesitan que tenga una función práctica.
Carrión, de Samsung, explica que el teléfono celular es ‘el aparato que goza de mayor popularidad entre las féminas’, incluyendo las latinoamericanas. ‘De hecho, se ubica dentro del decálogo de los productos que representan a la mujer moderna, apenas un poco detrás de los cosméticos, la ropa, los perfumes, las cremas y los electrodomésticos’.
Samsung desarrolló un celular especialmente para ellas, el E576 Aqua, que además de tener cámara, reproductor de mp3, bluetooth y demás, trae un contador de kilómetros para aquellas que corren o caminan y permite programar menús personalizados.
Claro, mucho de lo que interesa a las mujeres también interesa a los hombres, y la mayoría de los productos están pensados para facilitarles la vida a ambos. No obstante, las compañías les incorporan atributos que responden a necesidades particularmente femeninas.
Aunque Gisela Porras comenta que todo tiene un límite, pues ella, por ejemplo, se resiste a los celulares que permiten revisar e-mails, pues considera que si empieza a recibir correos en su celular nunca podría desconectarse del trabajo. ‘Quiero preservar un poquito de mi vida privada cuando ya estoy fuera de la oficina, no puedo tener una herramienta que no me permita hacer esa distinción’, dice.
Sea cual sea la preferencia de cada mujer, cada vez son más las que dependen de la tecnología y se atreven a probar nuevos aparatos.
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