Cabello liso, de muchas maneras
La industria de la belleza nos ofrece más de una opción por si queremos lucir el lacio más lacio.
Esther M. Arjona.
Nuestras madres no tuvieron tanta suerte. dependían del seteo con unos rollos de diámetro descomunal o del incómodo tubi-tubi para poder lucir una cabellera lacia.
Claro está, estas opciones no eran para nada sofisticadas y al menor incremento de humedad en el ambiente, todo el esfuerzo se habría ido por el caño. No era cualquiera la que podía tener en casa una de esas grandes secadoras para estilizar un poco el cabello -también con rollos-.
La cosa cambió con la aparición de la secadora de mano, mejor conocida como blower, por su acción de soplar aire caliente que ayuda a secar el cabello. Con el blower aparecieron los cepillos redondos y se fue sofisticando toda una serie de productos hasta llegar a la amplia gama con que contamos hoy.
Claro, sigue lloviendo y, tal vez más que antes. Los niveles de humedad siguen causando problemas a nuestra apariencia per tenemos más herramientas para el beneficio de nuestro cabello.
El clásico 'blower'
‘El blower ha venido a eliminar el rollo y el seteo en un 99% de mi clientela’, comenta Giovanni Spirito, propietario del salón de belleza Tony & Giovanni, y a pesar de que existen otros métodos de secado, el blower es el más extensamente utilizado.
Pero la prioridad para Spirito y su equipo de trabajo no es lograr un perfecto lacio sino cuidar la salud del cabello de sus clientes.
‘En Tony & Giovanni no secamos el pelo a quemarropa’, afirma Spirito. ‘Secamos el pelo lo suficientemente bien, lo estiramos lo suficientemente bien y le aplicamos los productos necesarios para evitar el frizz, aplicamos la planchita, pero lo que no es permitido es quemar el pelo’, dice enfáticamente.
De acuerdo con Spirito, el mal uso de la secadora de mano no solo reseca sino que quema las puntas y genera una mayor cantidad de horquetillas a lo largo del cabello. ‘El cabello puede quedar mucho más lacio, sin embargo se va deteriorando. El exceso de calor lo deteriora y lo destruye, lo quema’.
La manera más efectiva de evitar que nos quemen el cabello es observar a quien nos está secando el cabello. ‘Cuando el blower es colocado en una parte del cabello más tiempo de lo necesario, se está quemando. Para hacer un buen blower, sin quemar el cabello, el cepillo debe estar moviéndose constantemente’, señala Spirito.
De acuerdo con el estilista, esta situación es muy común en salones de belleza, sobre todo aquellos que sacrifican la calidad por lo económico.
‘Tengo clientas que se atienden aquí con regularidad pero por abaratarse el costo del blower semanalmente acuden a estos lugares y cuando regresan se quejan de que tienen las puntas deterioradas y maltratadas y es eso: el exceso de calor que se le aplica al cabello’.
El detalle es que a pesar de que se invierta tiempo y dinero en productos y tratamientos para el cabello, si se continúa dañando el cabello con exceso de calor, todo esfuerzo será en vano. ‘Con un blower mal hecho estás echando para atrás todo tu esfuerzo de hidratar el cabello y de reestructurarlo’.
Cuando vaya a secarse el cabello esté pendiente de estos detalles: el blower debe estar en constante movimiento, siempre de raíz a punta y verfique que el aparato tenga la boquilla puesta ‘porque si no, el cabello queda muy cerca de la resistencia y la resistencia quema el cabello’.
La planchita
Los primeros intentos de eliminar las ondas del cabello se hicieron con una plancha, solo que esta no estaba fabricada específicamente para fines cosméticos. Se trataba de la misma plancha con que se estiraba la ropa.
Claro está que este peligroso e inexacto método acabó con la cabellera de más de cuatro.
Muchos, pero muchos años después, la tecnología ofrece una plancha ideada específicamente para enlaciar el cabello. Se trata de unas tenazas con dos placas totalmente planas en sus extremos. Anteriormente eran de metal, hoy día están recubiertas de cerámica. Con la planchita se logra eliminar gran cantidad de ondas para lograr un look totalmente ‘cholo’.
‘Es preferible secar el cabello con blower y luego pasar la plancha’, asegura la estilista Yadira de Moreno, de Hander Salon.
Hacemos la salvedad de que la plancha debe utilizarse solo con cabello seco o ligeramente húmedo, nunca mojado.
‘La plancha ayuda a definir mejor un peinado después del blower, ayuda a enlaciar las puntas y eliminar más el frizz’, sostiene.
El lacio queda mejor terminado y el secado puede durar más tiempo sin que lo estropee la humedad, el polvo del ambiente o la resequedad.
‘Con las primeras planchas que no eran de cerámica el cabello tomaba su onda más rápido. Ahora luce bien fresh, se ve más bonito’, asegura Moreno.
Claro que se deben tomar las precauciones necesarias. Al igual que las secadoras de mano, no es lo mismo una profesional que una de uso casero y que se puede adquirir en cualquier comercio.
Según la estilista, ‘las planchas que hay en el mercado no son eternas, son solo para el momento, las profesionales están construidas para resistir el trabajo que hay a diario en un salón de belleza. Son más costosas y tienen más potencia’.
Hay que tener cuidado con las planchas de uso personal, no todas tienen la misma calidad, e incluso algunas ni siquiera cuentan con el revestimiento de cerámica, lo que hace bastante sencillo dañar el cabello.
‘Si no usas productos para proteger tu cabello o si no usas la plancha adecuadamente se te puede dañar’, dice Moreno.
Es preferible que el trabajo lo haga otra persona y no uno mismo.
La plancha debe utilizarse verticalmente, de arriba hacia abajo, para eliminar las ondas del cabello. ‘Comience a unos 5 cms. de la raíz y baje rápidamente’, detalla. El trabajo debe hacerse con mechones delgados, estire el cabello con una peinilla y pase la plancha cuidando de no presionar muy fuerte pues el cabello puede pegarse.
El cepillo japonés
Más allá de la planchita hay una opción que está empezando a ser conocida en Panamá. Se trata del cepillo japonés, una forma diferente de enlaciar el cabello que incluye el uso de la planchita.
El procedimiento debe iniciarse con el lavado del cabello, preferiblemente con un shampoo para lisos extremos.
Luego con un blower, preferiblemente iónico, en modo de iones positivos elimine el exceso de agua y humedad en el cabello.
‘Lo más recomendable es usar una plancha que tenga espacios para eliminar el vapor’, señala Ricardo Flores, propietario de Ricardo Flores Salón.
El cabello ha de ser dividido en mechones para luego peinar con el cepillo en una mano y luego pasar la planchita con la otra.
El cepillo plano o japonés tiene forma de tenaza con cerdas en ambos extremos, pero no todos los cabellos deben peinarse con el mismo cepillo.
‘El metálico es para cabello rizado pues está reforzado; el de madera es para cabello semi ondulado y el de plástico para cabellos lacios con cuerpo’, especifica Flores.
El objetivo del cepillo es eliminar el frizz y ayudar a estirar el cabello. ‘Lo estiras entes de pasar la plancha. Tensas el cabello y luego lo planchas’.
Una ventaja que tienen los cepillos planos es que igual pueden usarse con un blower en lugar de un plancha pues tienen ranuras por donde se escapa el vapor. Lo recomendable es trabajar con mechones delgados para que el secado y enlaciado sea mucho más rápido. En algunos casos solo con una pasada basta.
Si no desea tener las puntas del cabello totalmente rectas, puede guiar el cabello con el cepillo e irá dándole forma. Dependerá entonces de su gusto.
Al igual que con todo procedimiento hay que tener algunas precauciones.
‘Prepare el cabello para la plancha con un shampoo adecuado y mascarillas. También puede usar gotas’.
Si sigue las instrucciones al pie de la letra, tendrá un enlaciado que puede durarle la semana completa.
Claro está, el precio de este procedimiento será un poco más costoso pues toma más tiempo y esfuerzo.
Usted misma puede secarse el cabello con el cepillo japonés. En este caso, debe hacerse una partidura en el medio y peinar los mechones hacia afuera.
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