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Felicitan a Faustina de Molino
Permítanme felicitar a la señora Faustina García de Molino por su artículo: Indecisión peligrosa (31 de agosto). Sus palabras son muy atinadas para nuestra realidad. Es increíble que siendo Panamá un país tan pequeño estemos tan llenos de políticos y política tan corrupta que solo piensa en sí misma y olvida a quien votó por ellos, un pueblo que día a día sufre más. Mis atentos saludos desde Santiago, Veraguas.
Lic. Jhennia Escobar
Excelente escrito ‘Indecisión Peligrosa’, de Faustina García de Molino; mejor no hubiera podido estar, refleja el sentir de gran parte del sufrido pueblo panameño. Ojalá se escuchen más voces de protesta, para que en el próximo período electoral sepamos escoger a los candidatos de turno, tanto del Ejecutivo como del Legislativo.
Felicitaciones,
L. V.
Más sobre ley de derechos sexuales
Quiero invitar al suplemento Ellas a que nos presente de una forma imparcial y con profundidad el tan sonado tema de la Ley de Derechos Sexuales y Reproductivos. Sería interesante que entrevistaran no solo a personas que están a favor de dicho proyecto, como las de su pasada edición del 31 de agosto, sino también sería interesante conocer el punto de vista de las que están en contra y, por supuesto, conocer los aspectos legales de la mano de algún abogado que pueda explicarnos dicha ley, después de todo, esto es algo trascendental en la sociedad de Panamá.
Fabiola Pérez
Pasión en amarillo
Querida Julieta:
Alguna vez le escuché a alguien que las rosas amarillas significaban desprecio, cosa que me parece absurda. A mí también me encantan las rosas de ese color, y qué decir de aquellas matizadas entre naranja y amarillo (sobre Diario de mamá del 31 de agosto).
Coincido en que es más emocionante recibir una sola rosa que un ramillete inmenso (aunque esto no me molesta), sobre todo si me la regalan un día cualquiera y fue comprada en el semáforo (a veces esos chicos tienen unas rosas inmensas).
No creo que exista alguien que jamás en su vida haya secado pétalos de rosas entre páginas de libros y la verdad no me interesa si es una flor de papo, después que me la regalen con amor.
Gracias por hacernos recordar,
Melissa V. Carreño P.
Vida de acudiente
Amiga Roxana, me veo tan reflejada en tu artículo ‘Mamá, necesito una cartulina...’ (31 de agosto). Soy madre de dos chicos de generaciones totalmente diferentes, el más pequeño está en segundo grado y la otra está en noveno grado. Siempre están necesitando algo, lo que sí les he prohibido es que me pidan las cosas a última hora porque cuando una es madre, trabajadora, y más eso, acudiente, la verdad a veces vives en constantes apuros.
No siempre culpo a los chicos; los maestros a veces piden estas cosas difíciles de encontrar porque utilizan términos que solo ellos entienden y presumen que los acudientes debemos saber, craso error. También como siempre andamos a mil, los chicos nos informan y sencillamente se nos olvida. Bueno, esto es el diario vivir, saludos y suerte a todos los acudientes.
Digna Muñoz
Libros en el Hospital del Niño
Soy una lectora de Ellas con muy poco tiempo de residencia en la ciudad de Panamá. Desde que llegué estoy interesada en tener una actividad social, y al leer la nota ‘Lecturas reconfortantes’ (Placer de dar, 31 de agosto) sentí la necesidad de comunicarme con la responsable del grupo para que evalúe la posibilidad de integrarme al grupo de lectoras del programa de la farmacéutica Glaxo Smith-Kline.
Mucho agradeceré me informen cómo contactar a la responsable de la recepción de los candidatos.
Cordialmente,
Francisca María Juan-Castell
Respuesta: Con mucho gusto. Al igual que usted, otros lectores se han interesado en participar en este programa.
Pueden comunicarse con Tibisay Che al correo electrónico tibisay@cwpanama. net.
Problemas de congelador
Señora Julieta:
Genial ‘Helados en el Microondas’, en Ellas del viernes 7 del presente.
Mi madre, de 89 años, me comentó que le gustaría conocerla, así es que no le extrañe que cualquier día le llame para invitarla a tomarnos un café juntas.
Hace años mi nevera era grande. . . era la época cuando los hijos crecían. Hoy mi nevera es pequeña, tanto que mi nieto Dylan, de 4 años, el otro día mientras sacaba una botella de agua, me dijo: ‘¡Abuelita! tu nevera sí que es chiquitita’.
Solo somos mi madre y yo y el súper, por ejemplo, es más o menos así: 1/4 de queso, 1/4 de jamón. . . no hay como acumular, por lo que su artículo, además de hacernos reír, nos trajo mucho de nostalgia.
Gracias por eso.
Gladys B. Alarcón
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