Publicado el viernes 14 de septiembre de 2007 - Edición No. 913 | Inicio | e-mail | Foros | Favoritos | Buzón | ? |
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Maratón en el 'atelier'

A partir de hoy, la cuenta regresiva para los Días de Moda Panamá 2007 se reduce a dos semanas; las máquinas de coser de los talleres de moda de la ciudad están echando humo. 'Ya todo está casi listo', afirman los diseñadores, quienes toman aire para relatarnos cómo avanzan en esta carrera.

Rosalía Arosemena A.

Una pasarela en Días de moda dura de 15 a 20 minutos, en los que desfilan unos 30 trajes distintos. Pero para llegar hasta allá, un diseñador pasa meses preparándose: desvelándose para dibujar bocetos, viajando para comprar telas y puyándose al coser sus trajes en el último minuto, ya que las manos de las costureras no alcanzan. Esto sin contar la inversión económica.

"El tiempo de preparación de una colección depende de cuántas piezas son y el trabajo que llevan", explica Alessandra Grau, una estudiante de la Universidad Ganexa, que este año está participando por primera vez en Días de moda y además trabaja como asistente de la diseñadora Michelle Nassar.

Grau presentará una colección relativamente pequeña, de unas 12 piezas, en las que todavía está trabajando y que empezó a preparar apenas con dos meses de anticipación al evento, cuando en promedio a un diseñador profesional le toma casi seis meses estar listo para Días de moda.

> Maratón de meses

Los diseñadores trabajan en sus colecciones de manera interrumpida, ya que les toca barajar la creación de su colección con los pedidos de los clientes que llegan a su taller, y estos tienen prioridad. "De allí es de donde se pagan todas las cuentas", señala Helene Breebaart, quien ha participado en todas las ediciones del evento y también estará presente este año.

Con ella concuerda Federico Visuetti, quien es otro veterano participante. "Las ideas uno empieza a trabajarlas desde abril y mayo, o sea, comienzas a aterrizarlas en papel. A mí realmente eso me toma una semana, pero son siete días en los que no hago más nada que dibujar bocetos".

Hay otros diseñadores que prefieren trabajar sobre la marcha, como Juan David Vélez, quien este año participará por segunda vez en Días de moda y quien sacará dos colecciones: una de 40 trajes de alta costura y otra de 30 vestidos de baño.

"Yo voy sacando vestidos y voy dibujando nuevos, y las telas las voy comprando a medida que las necesito, por ejemplo, hace dos semanas me llegó el último encargo de lycras", cuenta Vélez, quien empezó a trabajar sus colecciones en enero.

Generalmente es entre mayo y junio que la mayoría de los diseñadores empieza a comprar sus telas para montar su colección; para esa época usualmente los organizadores de Días de moda les avisan los días exactos en que se realizará el evento, que es siempre en octubre.

Algunos diseñadores encargan las telas afuera, como es el caso de Vélez que las trae de Francia y Colombia. Otros viajan para escogerlas personalmente, como Visuetti, que cada año va a Miami y Nueva York, y otros, las encuentran en los comercios locales, como Breebaart.

En cuanto al momento en que se encienden las máquinas de coser, casi todos los diseñadores empiezan a trabajar tres meses antes de Días de moda, los dos primeros son suaves, pero el tercero es bien intenso.

En el caso del taller de Breebaart, que normalmente está abierto de lunes a viernes, de 8:00 a. m. a 5:00 p. m. , un mes antes de Días de moda extiende su horario hasta dos horas más por día y suma a la jornada de trabajo los sábados.

"Lo que toma más tiempo no es la concepción del vestido, sino su evolución como creación, lo que se logra con la delicadeza de los acabados", explica la diseñadora franco-panameña.

Vélez confirma la premisa de Breebaart. Sus trajes de gala están en su mayoría bordados y para poder tenerlos listos a tiempo ha tenido que redoblar su mano de obra, además de sus seis modistas, tiene a una bordadora en su taller y trabaja con otras tres fuera de él.

> La recompensa y los gastos

En cuanto a las ganancias, Días de moda no es considerado por los diseñadores un punto de venta, sino una plataforma de exhibición.

"Los vestidos de la colección rara vez los vendo, ya que están hechos con tallas muy especiales, que son las de las modelos, pero esa tampoco es la idea, porque la misma colección que saco en Días de moda es la que voy a llevar a otros desfiles en otros países", explica Breebaart.

Para Visuetti, Días de moda "es una vitrina. A nivel local te sirve para demostrarle a la gente que sigues en boga, trabajando, y a nivel internacional es una herramienta para darte a conocer, para mercadearte, para ganar prestigio".

La diseñadora Andrea Vernaza, quien participará por segunda vez en este evento de moda, concuerda en que no es un punto de venta, pero sí una forma de conseguir clientes a largo plazo.

"El año pasado vendí más del 50% de mi colección y por el otro 50% no me lamento, porque llegaron personas a hacerme pedidos, y de la colección que estoy preparando este año, ya he vendido tres piezas sin siquiera haberla sacado. Para mí, Días de moda es rentable", concluye Vernaza.

Preparar una colección para Días de moda, en el caso de que sea alta costura, puede estar entre los 4 mil y 15 mil dólares. Contabilizando solo los materiales: telas, encajes, piedras, botones, plumas. Faltaría cotizar el proceso creativo, el tiempo invertido, además de otros gastos como contratación de modelos, peinado y maquillaje, la música de la pasarela, la iluminación y los brochures, entre otras cosas.

El dinero para costear una colección y su presentación sale del bolsillo de su diseñador. Es cierto que muchas veces ellos cuentan con un patrocinador, pero no siempre, y éste solo cubre el gasto de la participación en el evento.

"Participar es un verdadero esfuerzo. Me ofende leer críticas en los medios de que tal diseñador usó una tela barata, porque independientemente de esto, con ese material creó algo bonito", opina Visuetti, quien además de ahorrar para poder pagar su colección, cuenta con una socia capitalista que lo ayuda a sufragar los gastos.

El diseñador sugiere que sería más fácil para los diseñadores participar en Días de moda si pudieran contar con más patrocinadores a los que se les diera exposición gratuita en el evento.

"El Miami Fashion Week, por ejemplo, tiene sus patrocinadores principales como acá, pero además cada diseñador llega con los auspiciantes de su país a los que les dan espacio [publicitario en el eventoI. Aquí, si alguien te ayuda con tu colección igual tiene que pagar por publicidad en Días de moda. Hay que hallar un mecanismo para que nos beneficiemos del patrocinio tanto diseñadores como organizadores, porque yo entiendo que ellos también tienen que ganar", explica Visuetti.

También sería beneficioso para los diseñadores que una parte importante del público asistente fuera compradores de tiendas de ropa interesados en darle espacio al talento nacional y no a los extranjeros, que es lo que pasa, agrega Visuetti.

Breebaart, por su parte, dice que le gustaría que participaran más personas involucradas directamente con la costura y la sedería, ya que de esa forma la calidad de las propuestas mejoraría. Mientras tanto, ella como el resto de los diseñadores sigue cosiendo hacia el final del maratón del atelier.

Info
Talento nacional


El 3, 4 y 5 de octubre serán los Días de moda Panamá 2007, en el Centro de Convenciones Vasco Núñez de Balboa del hotel El Panamá. Participarán 19 diseñadores nacionales: Helene Breebaart, Federico Visuetti, Jurandir De Oliveira, Jaime Luna, Melina Typaldos, Andrea Vernaza, Norma y Gaby Valenzuela, Sara Bassan, Claudia Szerer, Juan David Vélez, Michelle Nassar, Tovah Mizrachi, Irma Casís, Marcy E. Yu, Jenny Elkaslassy, Horacio Prado, Moisés Sandoya y Chelo Sagastume.

 


 
 
 
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