Pasados en vitaminas
En el supermercado se puede encontrar productos elaborados que dicen estar fortificados con vitaminas o minerales, pero en realidad tienen un bajo valor nutricional. Por otra parte, el exceso de vitaminas tampoco es saludable.
IVIS ARMIÉN
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La autora es nutricionista
Además de una cantidad de bebidas envasadas (leches, jugos) adicionadas con vitaminas y minerales para evitar que pierdan sus componentes nutricionales, durante el proceso de empacamiento y el periodo de vencimiento, que en este caso es correcto; hoy encontramos en el mercado una cantidad de productos elaborados por la industria de alimentos para consumo humano que también son fortificados o enriquecidos artificialmente con vitaminas y minerales.
El auge actual por consumir vitaminas y minerales ya no se limita a ingerir pastillas o suplementos, sino que son buscados por las personas al ir al supermercado en los productos alimenticios, ya que consideran que cuanto más vitaminas y minerales ingieran más protegidas estarán frente a las enfermedades, sin embargo, sería más positivo procurar obtenerlos mediante el consumo de frutas y vegetales, pues algunos productos podrían ser un engaño para la salud.
> Estrategia publicitaria
Para la promoción de ciertos productos con un nulo o pobre valor nutricional (burundangas y condimentos), la estrategia de mercadeo se concentra en el valor agregado de la fortificación con vitaminas y minerales como las vitaminas A, C, ácido fólico o zinc. Por lo general, estos productos concentran un alto contenido de azúcares simples y grasa que al ser absorbidos y utilizados por el metabolismo pueden ocasionar desbalances nutricionales, como azúcar y grasa en la sangre y aumento de peso.
La fortificación de un alimento con algún nutriente específico es adecuada para casos como el de la leche, sobre todo para la envasada en tetrapak, que debe perdurar mucho más tiempo. Este procedimiento también es válido para fortificar alimentos para poblaciones en riesgo, áreas de difícil acceso con poca disponibilidad de alimentos, áreas en riesgo de malnutrición o presencia de enfermedades endémicas asociadas a una región.
Un ejemplo necesario fue y es la sal fortificada con yodo, mineral esencial para combatir la deficiencia en la tiroides, lo que dio un resultado efectivo.
Las vitaminas y minerales son componentes orgánicos que el cuerpo no produce, las vitaminas se necesitan en cantidades pequeñas y el porcentaje de minerales dependerá de su participación en las funciones dentro del organismo; el desequilibrio de la ingesta de estos nutrientes puede ocasionar daños o irregularidades orgánicas.
Aunque algunos productos elaborados o empacados sí cumplen con su cometido, no olvide que las frutas y vegetales naturales son la fuente más importante para suministrar vitaminas y minerales al organismo.
Las necesidades nutricionales del cuerpo para cada individuo, de acuerdo con la edad o sexo, es recomendable consultarlas con un nutricionista idóneo para que le oriente sobre cómo obtenerlas de manera natural y sin excesos. |