Publicado el viernes 14 de septiembre de 2007 - Edición No. 913 | Inicio | e-mail | Foros | Favoritos | Buzón | ? |
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ESTA SEMANA
¿Mascotas mal educadas?

Muchos panameños llevan a sus mascotas a hacer sus necesidades fisiológicas a las aceras y áreas verdes, sin tomar en cuenta cómo esta acción afecta al ornato de la ciudad y a la salud del país.

VANNIE ARROCHA

Para los que han tenido la dicha de haber caminado entre las aceras y los arbustos de Central Park, en Nueva York, lo más probable es que hayan observado a una persona, no importa su clase social, recogiendo las heces que haya dejado su perro.

En el distrito de Panamá, desde hace 10 años está vigente el Decreto 285 que dicta una serie de disposiciones para la conservación del ornato y conservación de parques, plazas, isletas, aceras y demás áreas verdes de la ciudad, como no arrojar basura, mantener en buen estado y no dañar monumentos, luminarias, bancas, entre otros bienes comunitarios, y no llevar a las mascotas a áreas verdes y públicas a defecar.

Esta última prohibición se señala de la siguiente manera: ‘Queda terminantemente prohibido: Utilizar los parques, plazas, isletas, aceras y otras áreas verdes públicas, como lugares para llevar a ellos perros u otros animales (mascotas) para defecar o hacer otras necesidades fisiológicas que produzcan malos olores y transmitan enfermedades y atenten en general contra la salud pública y contaminen el medio ambiente’. El decreto establece sanciones de 10 a 100 balboas por desacato.

Sin embargo, a la salida de su casa, al caminar por las aceras de un vecindario, al ir de paseo a los parques, es visiblemente notable que este decreto no es puesto en práctica por un significativo número de capitalinos, convirtiéndolo en un problema más sin resolver.

En Ellasvirtual se realizó un sondeo digital en el cual, de los 186 lectores que participaron, el 62. 37% indicó que ‘sí’ tenía mascotas y el 37. 63% que ‘no’; 18. 28% votó que ‘sí’ conocía el Decreto 285, mientras que 81. 72% lo desconoce.

> Llamado a la conciencia

‘Yo trabajo en el área de Paitilla, Vía Israel, y hay que tener estómago para pasar todas las mañanas por allí, ya que en las aceras y en el pasto verde los perros son los dueños de esos territorios, acompañados por sus cuidadores’, comentó una lectora que contestó ‘sí’ a la pregunta ‘¿se ha ensuciado con excremento de mascotas al caminar?’. Aquellos que respondieron afirmativamente indicaron también dónde les ha sucedido:

54. 84% en aceras; 17. 74% en parques; 24. 73% en la entrada de su casa, y 2. 69% en la playa.

Ante realidades como esta, Eliécer Barsallo, coordinador de Corregidurías de la Alcaldía de Panamá, prefiere hacer ‘una exhortación a la conciencia, a la sensatez, a la comunidad en general, porque la Alcaldía de Panamá hace una inversión importantísima en el ornato de la ciudad’, aunque añade que el que la gente deje de llevar perros a defecar a áreas públicas es ‘una práctica bien difícil de erradicar’.

También señaló que los inspectores municipales están obligados a tomar medidas al respecto cuando ven este tipo de acciones, pero apela a que ‘si un vecino ve a otro vecino que está llevando a su perro a defecar a un área verde, su deber es ir a decirle que no lo haga, y si no hace caso, debe ir a la corregiduría a formularle el cargo’.

¿Y qué más le toca al Municipio? Según Barsallo, ellos se encargarán de hacer nuevamente un llamamiento a todos los corregidores para que le indiquen a sus inspectores que citen a las personas que infrinjan esta norma, que les abran un proceso y sean sancionados.

> Acciones positivas

Tomasa Camaño de Dondiz llegó el jueves pasado al parque Andrés Bello con un enorme can; con su mano izquierda agarraba la correa del perro, un cartucho y papel de periódico doblado en cuatro, y comentó que eran para limpiar el excremento de su perro.

Pese a que en ambas entradas a ese parque hay dispensadores con bolsas para recoger las heces de los perros, Dondiz dijo que prefería cargar con sus implementos y no arriesgarse a que no encuentre bolsas en el momento en que ella lleve a su mascota. ‘Si las mascotas se traen al parque es muy importante limpiar lo que hacen. Debemos ser responsable con nuestras mascotas’, expresó.

Los dispensadores de bolsas para recoger los desechos orgánicos de los perros son una iniciativa de la Junta Comunal de Bella Vista. Se implementó primero en algunos parques de este corregimiento y luego en aceras e isletas muy utilizadas para este fin, comentó el representante de este corregimiento, Virgilio Crespo, quien en sus 14 años de vivir en esta área ha sido testigo de este inconveniente que desluce sus parques y avenidas.

Crespo explicó que este proyecto, que busca regular ‘esta mala costumbre’, ya tiene dos años y cuesta cerca de 400 balboas al mes. Sin embargo, añade que, a pesar de que los dispensadores estén al alcance de la mano, la propuesta no ha sido 100% aceptada.

Eso lo corrobora Bolívar Alveo, funcionario de ornato y aseo de esta junta comunal, quien dice que a la hora de cortar el césped del parque Andrés Bello hay muchas heces por el suelo. A Alveo esta situación le preocupa, porque los dueños dejan ir a sus mascotas muy cerca del área de juegos de los niños, y si les piden recoger las heces de sus perros, se enojan. ‘Esto le puede ocasionar enfermedades a los niños y también es desagradable que al cortar el césped ese sucio te caiga encima’, afirmó.

> El pulmón de la ciudad

El Parque Recreativo y Cultural Omar es uno de los más vistosos de la ciudad, por su extensión, ornato y por estar en plena urbe, sin embargo, quizás también es el más afectado por el libre albedrío de los desechos orgánicos de las mascotas, esparcidos por toda su extensión.

La directora de Proyectos Especiales del Despacho de la Primera Dama, Mingthoy Giro, expresó que actualmente tienen una lista de quejas enorme de usuarios que comentan lo desagradable que les resulta que tanto ellos como sus hijos se ensucien con heces de animales.

Añadió que ‘no solamente existe el decreto alcaldicio [285I sino que también en el parque existe un reglamento que prohíbe traer mascotas en soltura, pero más que contar con reglamentos o leyes, es cuestión de sentido común’. Para Giro, este problema se soluciona conque ‘los ciudadanos nos hagamos responsables de nuestras propias acciones’, y que se tomen como modelo las actitudes de ciudadanos de otros países ‘donde también tienen mascotas, y van [al parqueI con un guante de su propiedad y recogen lo que hace su mascota y lo echan en el tinaco de la basura; eso me parece que es una conducta de personas que quieren a sus animales y al medio ambiente’, expresó.

De lo contrario, recalca que no habría personal suficiente para estar detrás de cada dueño de mascota solucionando el problema.

> Afecta a la salud pública

El jefe del Departamento de Zoonosis del Ministerio de Salud, Alfonso De León, señaló que este ministerio también creó la Ley 305, que regula la tenencia de diferentes mascotas y su incidencia en la comunidad.

De León explicó que ‘las heces [de las mascotasI transmiten más que todo enfermedades parasitarias [en las personasI’. También comentó que las heces u orinas de los animales pueden causar contaminación de las aguas y llegar a riachuelos y ríos y, por ende, contaminar el ambiente.

Se dice que acostumbrarse a los cambios cuesta, pero cuando es por el bien común, debe verse como un fin colectivo. Llegar a caminar por aceras y áreas verdes libres de heces y malos olores es un asunto de conciencia, concordaron todos los entrevistados. ¿Por qué esperar una sanción de 10 a 100 balboas, cuando la cura está en un poco de sensatez? Para el coordinador de Corregidurías de la Alcaldía de Panamá, este es un asunto que ‘hay que cumplir por salubridad y ornato’.

 


 
 
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