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Más sobre mascotas
Me gustaría mucho ponerles al tanto de la información correcta sobre la campaña de salud pública de la fundación Humanitas (‘¿Mascotas mal educadas?’, 14 de septiembre).
Este proyecto fue una idea que nació hace tres años bajo mi presidencia y tuvimos la buena fortuna de que Purina Pet Care, de Nestlé, la acogiera y nos ayudara a llevarla a cabo, pagando la totalidad de los gastos que supuso importar 35 dispensadores de bolsitas, junto con más de 30 mil bolsas de repuesto, confección de letreros y una bonita campaña publicitaria.
Acudimos a los medios y a las juntas comunales, así como al Consejo Municipal (donde se nos concedió cortesía de sala para exponer el proyecto) y recibimos el valioso apoyo del Lic. Virgilio Crespo, representante de Bella Vista, a quien le hemos otorgado 15 de estos dispensadores.
El Lic. Crespo ha tomado este proyecto muy en serio y ha sido el único que ha mandado a imprimir miles de bolsas negras (que nunca faltan en los dispensadores), por lo que se ha garantizado que haya continuidad en el mensaje que se le envía a los dueños de mascotas: ¡No hay excusa para no recoger los desechos!
Otras comunidades como San Francisco, a través de la Junta Comunal, y Brisas del Golf, tienen hoy dispensadores y han educado a sus comunidades sobre su uso.
En su oportunidad fuimos al Parque Omar y a la Alcaldía de Panamá para promoverlos con la intención de donarles al menos 10 dispensadores para cada uno, pero jamás obtuvimos su interés real en involucrarse.
Hoy tenemos disponibles ocho dispensadores para quien los solicite (edificios, proyectos, parques, etc. ) y se comprometan a mantenerlos.
Lo que hace falta es ejemplarizar con multas reales a los infractores y eso sólo lo puede hacer la Policía Nacional, Municipal y de Turismo, y los corregidores. No queremos que nuestro esfuerzo y el de quienes nos han apoyado caiga en saco roto o colocados en aceras y parques como meros ‘adornos’, sin bolsas y sin respaldo comunitario.
Podrían hacer una pequeña campaña de salud pública y civismo en el periódico para asegurarnos de que más gente se entere y empiece a actuar por y con sus mascotas. ¿Querrían ustedes ayudarnos a colocar los dispensadores restantes, patrocinando las bolsas?
Mil gracias por su apoyo,
Flavia Cozzarelli
Ex presidenta de Fundación
Humanitas
Los perros no son mal educados, los maleducados son los dueños de los perros. Excelente idea presentar el problema que significa caminar por nuestra ciudad por causa de la caca de perro. Aunque mi perro está entrenado, cuando lo saco a pasear siempre llevo una pequeña bolsa plástica ‘por si acaso’. En mi calle solamente dos personas tenemos esa precaución, razón por la que es un gran inodoro canino. El parque Benito Juárez, en El Carmen, da pena; personas desconsideradas permiten que hasta en el área de juegos de los niños sus perros alivien sus necesidades.
Esta desagradable y malsana conducta no la corrige una multa. La corrige aprender a vivir en comunidad, respetando el derecho que tenemos a caminar y pasear sin caca de perro a la vista.
Saludos,
Berna D. Calvit
Mi experiencia como dueña de una perra ovejera de 80 libras es muy variada y a veces hasta desconcertante. Mucha gente cuando me ve recogiendo, con una bolsa de supermercado o las que da el representante de Bella Vista, los enormes excrementos de mi mascota, me gritan cosas como cochina, asquerosa, además ponen cara de asco o me miran como si yo fuera una loca peligrosa.
Antes, cuando veía a una mascota defecando aprovechaba la oportunidad para regalar un par de bolsitas al dueño y explicarle cómo se usan, pero ya dejé de hacerlo porque el dueño me miraba como si yo hablara en ruso y aunque me escuchaban se las guardaban en el bolsillo sin utilizarlas y las empleadas domésticas me contestaban groserías.
Lo que pasa es que no hay educación en casa, de ningún tipo. Los empleadores no dan reglas a sus domésticas, porque no les interesa ese tema tan ‘desagradable’, y lo más grave es que la ley sobre los desechos de las mascotas no se aplica.
Lo que hace falta es voluntad y hay exceso de ‘no me importa’.
Gracias,
Sibila Ortiz Perigault
Sin promesas irreales
Me pareció muy interesante el artículo que publicaron el 14 de septiembre en la sección Belleza ‘Juventud sin bisturí’. Muy buenas las opiniones de los doctores Sousa y Picard Ami. Muy realistas y sin crear grandes expectativas.
Laura Dahms
Por la sombrita
Querida Roxana:
Me encantan tus escritos así como todo lo demás de Ellas. Pero hoy me siento apenada por no estar de acuerdo contigo con eso de los mocositos que a pesar de fiebre y todo van a trabajar.
Me imagino que todos esos mortales mocosos no tenemos la dicha de tener jefes comprensivos como los tuyos, pues te aseguro que como el común de la gente, faltar al trabajo por un simple resfriado es una pena capital y te tachan de flojo y de poner poco empeño en la compañía.
Segurito tú no has escuchado a ningún jefe despotricar por esos empleados incumplidos e irresponsables, creeme que yo sí.
Y de nuevo felicidades, excelente
suplemento.
De una mocosita más,
I. Concepción
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