22 señales de que vivimos con calor
Se puede decir que casi nos hemos acostumbrado a estas altas temperaturas y a la humedad, pero el sofoco y la pegajosidad nos siguen molestando.
- A los vendedores de abanicos siempre les va muy bien.
- Nadie osa caminar grandes distancias al mediodía.
- Las mujeres después de los 40 siempre llevan un abanico en la cartera.
- Las sodas son muy populares.
- La gente disfruta entrar a los cajeros automáticos para tomar algo de fresquito.
- Los pasajeros de los ‘diablos rojos’ tienen sauna gratis cuando llueve y toca cerrar las ventanas.
- Las botas, aunque son tan elegantes, están desterradas del ajuar diario de la panameña.
- Llevar pantimedias es otro martirio.
- Los hombres de negocio viven quitándose y poniéndose el saco.
- Los vendedores de raspao tienen trabajo todo el año.
- Los taxis sin aire acondicionado son los menos preferidos.
- Es vital usar desodorante antitranspirante.
- Nuestra piel está humectadita siempre.
- No tiene sentido usar buzos para hacer deportes.
- Nuestro pelo está rebelde también.
- Los hombres tienen que usar camisetas para evitar que sus camisas luzcan con lamparones de sudor.
- Urge tener aire acondicionado en el carro.
- Las sandalias son muy populares.
- Cuando estamos en la playa buscamos siempre la sombra (a diferencia de los extranjeros que corren a tenderse al sol).
- Tomas sopa y quedas hecho una sopa.
- Los mecánicos se sitúan bajo los palos de mango.
- Una piscina climatizada (con calefacción) por aquí es una rareza
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