Publicado el viernes 5 de octubre de 2007
  Edición No. 915
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Talentos fuera del cascarón

¿Tiene usted un talento que quisiera dar a conocer? A través de estos testimonios, considere echar a andar su propio proyecto.

LEsther M. Arjona

Me es difícil encontrar a alguien que no tenga algún tipo de talento. Puede que no todos tengamos la habilidad para ganar millones de dólares o saltar a la fama, pero nuestro orgullo crece cuando alguien nos escucha tocar la guitarra, ve los cuadros que pintamos, prueba nuestros postres o disfruta de nuestros poemas.

En su mayoría, este tipo de actividades ocupa el rango de pasatiempo o afición, pero algunos de nosotros hemos decidido romper el cascarón para poner a discreción de un público nuestras obras. ¿Qué hay que hacer para subir este escalón? Y ¿qué pasa cuando llegamos allá arriba?

Música para evangelizar

Luis Carlos Del Cid es profesor de religión y filosofía, además de un activo coordinador de comunidad en su parroquia, San Pablo Apóstol.

Allí, a través del ministerio de la música, ha dirigido desde 1998 seis producciones musicales de su parroquia, una por año.

‘Las primeras tenían canciones mías y arreglos hechos por la comunidad’, recuerda. Pero en todo ese tiempo, solo cantó unos tres temas. Lo suyo era la coordinación.

Pero las cosas cambiaron en 2004, cuando Luis Alfredo Díaz, director de Producciones de la Raíz, dedicada a la música católica, le propusiera hacer una producción propia, interpretada por él mismo.

Luis Carlos Del Cid lanzará el próximo 20 de octubre “Desintoxícame”, su primera producción como cantautor.

‘Yo hago música de evangelización, he trabajado por mucho tiempo con la comunidad y allí fue donde aprendí muchas cosas sobre música, porque no es lo que estudié’, comenta.

‘Luis Alfredo creyó en lo que yo estaba haciendo y eso me animó mucho y comencé a escribir, en fin, a prepararme.

Estos últimos tres años han sido de preparación y mucho trabajo. ‘Han sido tres años porque había la necesidad de una madurez, yo no soy cantante profesional, llevó algún tiempo seleccionar los temas, buscar los músicos, la producción es cara pues hay que pagar un trabajo profesional y un profesor de escuela no tiene fondos para pagar un disco. Hubo que conseguir el dinero’, dice Del Cid.

Y es que se trataba de pasar a otro nivel. ‘Se quiere hacer algo de la mejor calidad, ha sido una transición difícil’, asegura. ‘Antes me tocaba dirigir, ahora alguien me dirige musicalmente. Estamos elevando la calidad, no para hacer fortuna, conocemos las limitaciones, pero sí queremos hacer presencia. Ahora lo que me preocupa es que llegue el mensaje, y claro, recuperar algunos costos.

Desintoxícame se llama la producción, que cuenta con temas de autoría de Del Cid, arreglos de Luis Carlos Pérez y mezcla de Tille Valderrama, y que verá la luz el próximo 20 de octubre.

Para la ocasión Del Cid presentará un concierto en el auditorio del Colegio Episcopal San Marcos, en el cual presentará los temas del disco.

‘Pude haber colocado los discos en las librerías y dejarlo así, pero pensé en causar impacto. Económicamente no es rentable, pero tienes algo que te empuja por dentro a hacerlo y estoy muy contento’.

El entusiasmo es tal, que antes de conocer los resultados de este proyecto, Del Cid está listo para seguir adelante. ‘Ya tengo dos discos en carpeta por grabar, uno de ellos es un disco para niños. En principio uno piensa, '¡qué lío lo del disco!, si hubiera sabido que era tan difícil', pero ahora que está casi terminado ya quiero acabar para hacer los otros’, afirma. ‘Las cosas pudiesen cambiar, de repente en adelante me dedico a cantar’.

Cuentos de la vida cotidiana

Luigi Lescure empezó a escribir cuando tenía 20 años de edad. ‘Me preguntaba si yo alguna vez podría escribir algo como lo que me gustaba leer’, recuerda.

Escribió su primer cuento para un concurso organizado por la Asociación de estudiantes de la USMA en 1988. Obtuvo el primer lugar. Su entusiasmo por escribir creció en ese momento, pero rutinas y obligaciones le hicieron suspender la escritura por largo tiempo.

Pero su inquietud no murió por completo, es más, con el tiempo y al ver que escritores contemporáneos o más jóvenes que él lograban una publicación, le motivó a participar en el diplomado en Creación Literaria de la Universidad Tecnológica de Panamá. ‘Eso renovó mi afición y mejoró mi técnica’, cuenta.

Lescure ha escrito unos 60 cuentos y más de 100 poesías, dos de ellas adaptadas a canciones. Y es que desde niño quiso escribir. ‘Alguna vez me pasó por la cabeza ser guionista de cine’, afirma, pero se decantó por la publicidad que ‘se le parecía y era más rentable como modo de vida’. Actualmente trabaja como director creativo en una agencia de publicidad y también se dedica al teatro.

Aprovechando el diplomado de creación literaria, reunió los que consideraba sus mejores cuentos y se los mostró al escritor Enrique Jaramillo Levi. ‘Me dio un miedo atroz, tenía material escrito pero no sabía si tenía calidad. Lo menos que me imaginaba es que realmente le iban a gustar y que me sugiriera publicarlos’.

Aunque Lescure piensa que no consideró riesgos, a favor suyo tuvo ‘paciencia, confianza renovada, modestia para oír consejos y miedo a no hacerlo bien, lo cual me hacía exigente’.

Pero un punto clave daría el empujón final al proyecto de Lescure: la creación de la editorial 9Signos, una empresa editorial que surgió durante el diplomado, y del cual él mismo forma parte.

‘Allí un comité editorial me dio varios consejos que pulieron el resultado final del libro que se tituló Pecados con tu nombre’.

El lanzamiento fue en la más reciente Feria del Libro de Panamá. ‘Estaba muy nervioso, hasta se me quebró la voz cuando hice algunos agradecimientos’, comenta.

Lescure tuvo la satisfacción de ver su obra convertida en una realidad y enfrentada a la aprobación o desaprobación del público. ‘Por suerte es más la gente a la que le ha gustado, a otros no tanto, pero es rico escribir sin cortapisas’.

Como autor, dice Lescure, se enfrentó a ese proyecto ‘por una necesidad de contar las historias que se me ocurren, con la esperanza de que el público las acepte, pero sé que no me voy a hacer rico’. Por otro lado, como parte de 9Signos, ‘la idea es dar a conocer más a los autores panameños, pero definitivamente no lo hacemos para perder. El esfuerzo desde ambas panorámicas es inmenso’.

Los resultados no se ven en pocos días, hay que esperar, pero se va por buen camino. Mientras tanto, Lescure prepara su segundo libro que se llamará Capítulos Finales.

“Pecados con tu nombre” es el primer libro de cuentos de Luigi Lescure. El 23 de octubre presentará su segundo libro, “Capítulos finales”, con el cual mereció la única mención de honor en el concurso de cuentos José María Sánchez 2007, de la UTP.

Imágenes del mundo

‘¿Qué es esto, Esther Arjona? ¿Ahora pintas?’. Las reacciones al recibir la invitación para mi exposición en una galería de arte dejó fuera de base a muchos.

‘No, no son pinturas, son fotografías’, era lo primero que debía corregir. Otro comentario que escuché bastante fue: ‘No tenía idea de que tomaras fotos’.

La verdad, no tenían por qué saberlo. No se trata de mi profesión, y además, no he publicado muchas de esas imágenes, que casi siempre quedan guardadas en un álbum, pero lo cierto es que mi afición me ha llevado a muchos lugares con un maletín cargado en cuerpos y lentes de cámara, tratando de captar una imagen desde un punto de vista totalmente diferente.

Un día observaba unas fotos exhibidas en una galería de arte. ‘¿Sabes? Yo también tomo fotos’, le dije a la galerista Arlene Lachman, y me animé a mostrárselas. Estaban almacenadas en un dispositivo de memoria que llevaba en el bolsillo. ‘Con lo que tienes aquí puedes hacer una exposición’, me dijo convencida.

‘¿Por qué no?’, me hice la pregunta, y avanzamos en los preparativos.

Debo hacer la aclaración de que son pocas las galerías que toman el riesgo de acuerpar el trabajo de un desconocido. Luego, hay que hablar de números. Las galerías viven de sus comisiones y hay que negociar teniendo claro que son ellas las que toman los riesgos.

Montar una exposición fotográfica dista mucho de hacer un álbum fotográfico. La selección de imágenes debe ser rigurosa y enfocada.

En mi caso, fue complicadísima, pues contaba con un rango muy amplio y las opciones eran muchas. Casi 10 años de imágenes de ciudades de América y Europa.

Nos tomó varias sesiones llegar a un acuerdo sobre cuántas y cuáles imágenes presentar, pues no solo se trata de gusto personal; también hay conceptos comerciales que hay que tomar en cuenta.

Llega el momento de la producción: Es necesario digitalizar todas las imágenes y, de ser necesario, corregir imperfecciones. Para esto se requiere de ayuda profesional. Y cuando las imágenes están listas, hay que llevarlas a un laboratorio para su impresión. La selección del laboratorio también es crucial. Una impresión de mala calidad o con colores mal calibrados puede echar por tierra la más bella imagen.

Formatos, materiales, presentaciones, todo debe ser analizado.

¿Quiénes hacen buenos trabajos? Aun con recomendaciones es difícil saberlo. En algunos casos el aprendizaje fue por medio de ensayo y error, un proceso que genera bastante tensión y que no hubiese podido culminar sin dos semanas de vacaciones.

Pero todavía no termina el asunto. Hay que sumar costos, establecer precios y cubrir paredes.

He de admitir que la inauguración fue un momento muy reconfortante. La sala estuvo llena, recibí muy buenos comentarios, sobre todo de amigos y conocidos sorprendidos de esta faceta desconocida.

No me he vuelto famosa, tampoco adinerada. Es más, mi cuenta de ahorros quedó más esbelta, pero con la satisfacción que obtuve me siento remunerada. Vender fotos es difícil, el arte es subjetivo, pero esa no es razón para dejar de tomar imágenes y mostrarlas.

Escultura de Boboli, tomada en Florencia, Italia; una de las fotografías de la muestra “Contraste” 2007, de Esther Arjona.

Para llevar a cabo su proyecto usted debe:

Amar lo que hace:

Esto le permitirá querer hacer solo lo mejor.

Creer en sí mismo:

Confiar en su trabajo y saber realmente lo que vale.

Contar con capital:

Dependiendo del proyecto será el monto. Debe estar consciente de que no lo recuperará al menos en el corto plazo.

Contar con tiempo propio:

El trabajo que generan estos proyectos es amplio. Asegúrese de tener tiempo libre, es preferible contar con licencias o vacaciones.

Asesorarse con expertos:

Consulte con personas entendidas en la materia. Ellos sabrán guiarle.

Hacerse profesional:

Aunque se trata de una afición, busque la manera de conocer más sobre ella, leer y aprender más.

Tener mucha paciencia:

No espere resultados inmediatos. Roma no se hizo en un día.


 
 
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