nutriciÓn
¿Sus hijos están preparados para marchar?
Desfilar bajo el sol o la lluvia de noviembre es todo un reto para los niños y jóvenes estudiantes. Los papás deben asegurarse de brindarles un desayuno saludable, mas no pesado, y de proporcionales bebidas hidratantes.
JEAN DE MORALES
Si usted es padre de familia, entrenador, capitán de banda o tambor mayor, y no desea que sus hijos o alumnos se fatiguen o desmayen durante los desfiles patrios que se extienden en todo el mes de noviembre, tome en cuenta que la preparación para los desfiles patrios se desarrolla en dos planos. Por un lado, se presenta la organización de los diferentes instrumentos musicales y, por otra parte, el entrenamiento de la condición física, el cual le dará la capacidad para poder resistir durante todo el desfile sin presentar signos abrumadores de fatiga física.
El ejercicio físico va preparando paulatinamente al organismo para trabajar más fuerte. Por esta razón, se recomienda a todos los estudiantes que participan en los desfiles lo siguiente:
1. Haber practicado con sus instrumentos de cuatro a siete meses ininterrumpidos con el objetivo de mejorar la resistencia aeróbica y fortalecer sus músculos, entre otras destrezas.
Para el desarrollo de la resistencia aeróbica se recomienda caminar o realizar trotes con una duración de 20 a 60 minutos. Para el desarrollo de la resistencia muscular, lo más adecuado es el trabajo con pesas realizando entre 8 y 12 repeticiones, distribuyendo el trabajo para los brazos, tronco y piernas. De igual manera, se pueden realizar ejercicios para los músculos utilizando el propio peso corporal.
Es inadecuado realizar el ejercicio denominado ‘ranitas’, porque ocasiona rotura de meniscos (lesión a nivel de la articulación de la rodilla).
| Desayuno |
| Antes de que su hijo salga de casa para participar en los desfiles patrios, recomiendo le suministre un desayuno saludable, aunque no muy cargado, que contenga, por ejemplo, cereales, jugos naturales, frutas, pan integral con mermelada. El colegial no debe salir de casa sin haber ingerido alimentos. |
2. El vestuario es muy importante, lo adecuado para entrenar es ropa fresca. No se recomienda la utilización de buzos, calentadores o chalecos de plástico; esto en nuestro país, por poseer un clima tropical húmedo, causa sudoración excesiva, lo que causa la deshidratación.
3. La frecuencia de las prácticas debe ir en aumento progresivo, por ejemplo, durante las primeras semanas la práctica mínima debe ser de una a dos veces por semana, con el objetivo de empezar a estimular y activar los diferentes sistemas en el cuerpo.
4. Posteriormente el estudiante debe aumentar las prácticas de tres a cinco veces por semana, ya que lo que debemos buscar en el estudiante es mejorar su resistencia muscular, fuerza, condiciones físicas y el tono muscular. Al mejorar la capacidad de resistencia tanto aeróbica como muscular disminuyen las posibilidades de que se produzcan desmayos y fatiga prematura, puesto que la falta de ésta causa ciertas debilidades que son las que provocan desmayos o fatigas.
5. En cuanto a la intensidad de las prácticas, deben mantenerse a un nivel moderado, no llevando al organismo a límites que pongan en peligro su vida o salud. Es recomendable que el estudiante sea evaluado por un médico para descartar problemas de salud que puedan ser agravados con el ejercicio o las prácticas.
6. Durante los desfiles el estudiante se agota mucho por la pérdida de líquidos y electrolitos causados por la sudoración abundante. En estos casos es recomendable hidratarse con alguna bebida científicamente elaborada para tales casos. Esta bebida debe ingerirse fría y su contenido de glucosa o azúcar debe estar entre 5% y 8%. Entre las bebidas que reúnen estos parámetros están Gatorade y Powerade, que contienen agua, la cual ayuda a restaurar el nivel de líquidos perdidos a través del sudor; glucosa, que nos da energía, y electrolitos, tales como el sodio y/o potasio, que intervienen en la contracción muscular.
Por lo contrario, las bebidas muy azucaradas, gaseosas o preparaciones caseras, por su alta concentración de azúcar, retardan la absorción de líquidos en el intestino delgado y, por ende, afectan negativamente el proceso de hidratación del estudiante.
La autora es profesora de educación física ellasconsulta@prensa.com
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