SOCIEDAD
Aplausos para el sexo
En una noche donde el sexo reinó, las preguntas picantes y la picardía de la sexóloga Alessandra Rampolla para responderlas, dejaron al público satisfecho.
María del Pilar MÉndez
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La Prensa | Maydée Romero |
Para algunos, el sexo es más misterioso que las pirámides de Egipto. Otros prefieren descifrar sus secretos.
Alessandra Rampolla vino a Panamá para hablar de sexo. Ella es una sexóloga puertorriqueña que ha causado controversia por su peculiar programa. Se describe como una persona que es directa cuando habla, pero trata de no ser agresiva, y quien la conoce sabe que esa es su personalidad. No sólo para temas sexuales, sino para cualquier otro asunto, como la política.
En una discoteca de Calle Uruguay empezó a darse cita un público entusiasmado en despejar sus dudas sobre el tema.
¿Había mujeres? Claro que sí. Llegaban en grupos o se topaban en las mesas del lugar. No faltaba el comentario: ¡Ajá, a estos eventos sí te gusta venir!
Pero lo más interesante era la cantidad de hombres en el lugar. Igualaban en número a las damas presentes y dejaron la vergüenza en la puerta.
Murmullos y conversaciones iban y venían. Sin embargo, la gente ya se impacientaba, porque Rampolla no aparecía.
Al poco tiempo a las personas se les olvidó la molestia de la espera. Aplausos y gritos recibieron a Alessandra, quien vestía jean y una blusa gris. Además, comentó que no esperaba tanto público.
Con una iluminación tenue en el lugar y una luz directa al escenario, Rampolla comenzó con una introducción que trataba sobre los mitos sexuales más comunes, sentada en un sofá rojo. Rápidamente la cosa se puso caliente.
Para hacer la presentación interactiva hizo un cierto y falso; hacía una pregunta y la audiencia le respondía si era afirmativa o no.
Comentó que la mujer puede tener un orgasmo más fácil con el sexo oral que con el vaginal y seguidamente Alessandra solicitó ‘un aplauso para el sexo oral, por favor’. Semejantes comentarios le valieron la ovación del público.
Dentro de la presentación, no podía faltar la pregunta: el tamaño del pene ¿importa? ‘Es mejor uno grueso, da más satisfacción que uno delgado. . . Si es delgado y largo puede lastimar a la pareja, así que es mejor uno pequeño y gordito que largo y flaco’. Las carcajadas no se hicieron esperar.
Ahora bien, los hombres con un miembro ‘flaco’ no se quedaron sin solución. Les aconsejó que buscaran poses en donde se logre una mayor fricción.
> Lo que todos querían
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Durante su presentación, les hacía preguntas al público y éste debía responder si eran verdaderas o falsas . Foto cortesía Diego Mazzo |
Llegó el momento de las preguntas. Antes habían pasado papel y pluma para recoger las dudas de los asistentes, sin embargo, abrieron los micrófonos para ver si alguien se atrevía y, sin tapujos, hombres y mujeres pidieron la palabra.
Una señora de cuarenta y tantos años tuvo la valentía de ser la primera en preguntar. Ella decía que el esposo ‘de una amiga’ sólo quería tener relaciones sexuales los domingos. Después de reírse, Rampolla le dijo que era mejor que tomara batidos proteínicos toda la semana para que pudiese aprovechar las 24 horas de ese día. Otra opción es que hablara con su esposo para explicarle que no estaba conforme con esto.
La masturbación no escapó de la curiosidad de los presentes. Un hombre de entre 20 y 30 años cuestionó sobre si las chicas se masturbaban en la adolescencia con la misma frecuencia que los chicos, pues siempre se cree que es lo único en lo que ellos piensan a esa edad.
La sexóloga le respondió que era igual para los dos, pero que ‘cuando un joven se demora en el baño piensan que se está masturbando, pero si una niña se tarda en el baño, es que se está peinando o le gusta arreglarse. ¡Mentira! Ellas se exploran tanto como los hombres y eso no es malo’.
Tan pronto terminó, alguien en el público lanzó la expresión ‘¡ay no! mi hija se demora mucho en el baño’.
Entre las interrogantes escritas, salió que si ella practicaba lo que predicaba. Muy sutilmente, Rampolla alegó que ella no responde esas preguntas, pero comentó que ‘mi esposo es maravilloso y la pasamos muy bien juntos’.
En una conferencia en la mañana de ese día, ella había comentado que no dejaba de responder ninguna pregunta, pero no divulgaba detalles de su vida privada.
Las fantasías sexuales divagan por la mente de muchos y una audaz joven se atrevió a indagar si era bueno decirle a la pareja que tenía una fantasía sexual en la que él no estaba incluido. La sexóloga mencionó que esta situación era un poco delicada, pues la pareja puede pensar que quiere serle infiel y no es así, es sólo una fantasía. Sugirió que, a veces, es mejor no comentar nada.
> Hombres preguntones
La noche transcurrió con risas, asombros y codazos entre las parejas presentes. Aparentemente, eran los hombres que más dudas tenían y decidieron resolverlas de una vez por todas.
Un hombre alzó su voz para saber si es cierto lo que dicen las mujeres, que los hombres sólo piensan en sexo. La especialista le dijo que las mujeres son iguales y capaces de tener sexo sin compromiso.
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Rampolla aseguró que las mujeres pueden fingir sus orgasmos .
Foto cortesía Diego Mazzo |
Otro quería saber si era posible saber cuándo una fémina estaba fingiendo un orgasmo. Ella le dijo que era posible que lo notaran, pero ‘en eso las mujeres nos llevamos un Oscar’ y agregó que ‘los hombres están tan idiotizados en el placer que no se dan cuenta de si una finge o no’.
¿Es cierto que las mujeres pueden tener varios orgasmos?, preguntó un chico de entre el público. Rampolla contestó que es cierto, hay damas que pueden tener orgasmos seguidos o separados por minutos, pero aseveró que aunque el orgasmo no se presente, no quiere decir que la relación no haya sido satisfactoria.
Por allí un señor le contó sobre la controversia que había en Panamá sobre el Manual de educación sexual y ella sostuvo que no todos los temas son apropiados para los niños, pero de uno del que hay que hablarles es de la masturbación. Eso sí, buscando mucha información y en lenguaje claro, pero no vulgar.
> Punto G masculino
¿Tienen los hombres, al igual que las mujeres, un punto G?, fue una pregunta anónima que sobresalió del grupo de papelitos que habían sido escritos.
Sí, dijo Rampolla, pero está en la próstata.
En cuanto al sexo anal, la sexóloga comentó que es un poco complicado, pues la mujer es susceptible a infecciones.
Dentro del conversatorio, Rampolla no dejó de mencionar la importancia del uso del preservativo para minimizar las posibilidades de contraer enfermedades e infecciones venéreas, incluso durante el sexo oral, ya que estudios médicos han demostrado que ésta es una forma de transmisión del VIH y otras enfermedades.
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