Se siente el Carnaval
La fiesta de fin de año en Las Tablas tiene rasgos de tradición y folclore. Beleida Espino, jefa del Departamento de Derechos Colectivos y Expresiones Folclóricas del MICI, conoce las raíces de este festejo.
María del Pilar Méndez
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La Prensa | Maydée Romero |
¿Qué nombre lleva esta fiesta?
Se conoce como la Tuna de Año Nuevo.
¿Desde cuándo se realiza?
Todo empezó en 1962, en el pueblo de Santo Domingo de Las Tablas. Allí se celebró el Primer Culeco, organizado por el profesor Edgardo De León Madariaga, Agustín Cano y Reina Villalaz. Esto fue en Calle Abajo y se le llamaba culeco a toda la fiesta. En 1963 se empezó a realizar en Calle Arriba.
¿En qué consiste la fiesta?
Al igual que en un día de Carnaval, las reinas de ambas tunas se pasean por el parque. Salen tanto las reinas del año corriente, como las del próximo año. Tanto Calle Arriba como Abajo celebran sus fiestas y convergen en el parque. Lo de la mojadera empezó en 2004, cuando Samy y Sandra Sandoval filmaron un video durante la fiesta.
¿Cuáles son los preparativos?
Los gastos son tantos como un día de Carnaval. A las reinas los diseñadores les confeccionan vestidos, disfraces y carros alegóricos. Esta es la presentación de lo que vendrá en el Carnaval y por ello, cada calle hace grandes gastos.
¿Se toman en serio las puyas entre tunas?
En Las Tablas todos somos amigos. Después de los carnavales todo vuelve a la normalidad, porque somos vecinos. Aunque no estoy de acuerdo con los cantos que ofenden.
¿Qué se conserva aún de aquellos primeros carnavales?
Gracias a Dios aún permanecen las tunas de tambores y para esto se hacen comités, los cuales se encargan de preservar este legado. La murga ya se ha hecho tradición también, iniciando hace más de 40 años. Claro está que todo va cambiando y es una lástima que algunas personas no se comporten en los culecos, ya no es como en años atrás.
A su criterio ¿qué representan los carnavales?
Esta fiesta no tiene un sentido feo, ni carnal, como algunos la quieren ver. Es una expresión de creatividad, alegoría y de una base muy fuerte en las tradiciones de los primeros pobladores de Las Tablas.
¿Por qué su interés por preservar estas tradiciones?
Yo nací en Las Tablas y viví muy de cerca el folclore de esa región. Mis padres y abuelos me enseñaron todas esas tradiciones, entonces he ido escribiendo las historias y cantos de tunas para que no se pierdan, ya que si sólo reposan en la mente de las personas, pueden desaparecer. Hago constar que no soy historiadora, mi profesión es economista y tengo una especialidad en desarrollo artesanal, me encanta. Además, tengo planificado escribir un libro con todos los detalles de la historia de Calle Arriba de Las Tablas, ya a Calle Abajo le tocará hacer el suyo.
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