| Prepararse para 2008
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JosÉ S. Canto A.
Muchas personas que manejan considerables sumas de dinero, poseen grandes bienes, disponen de variedad de medios de pago y compran mucho, no por eso se sienten financieramente felices. También están quienes viven inmersos en deudas y se sienten acorralados por no encontrar la forma de salir de ellas. Otros luchan incansablemente por aumentar sus ingresos, mientras que no saben con certeza en qué gastan o invierten su dinero.
En su caso personal, piense en qué grupo se situaría y, financieramente hablando, pregúntese: ¿Cómo quiero que sea el año 2008? ¿Qué me daría paz de espíritu y me ayudaría a reducir el estrés? ¿Qué deseo fervientemente para mí y mi familia en este nuevo año?
No es fácil definir o responder a estas preguntas, sin antes analizar los deseos o las expectativas, sus valores y el estado de la economía nacional. Por un lado se anuncia una tasa estimada de crecimiento por el orden del 5%, pero a la vez, están los problemas generados por una inflación inédita en Panamá, que se come lo poco que los bancos nos pagan por las cuentas de ahorros.
En el año preelectoral muchos inversionistas reducen un tanto el impulso de inversiones, y si bien es algo normal, las elecciones en Estados Unidos podrán incidir sobre el curso de nuestra economía, toda vez que allá también hay un proceso económico incierto.
Además, el alto costo de la vida nos obliga a utilizar mejor los muchos o los pocos recursos de que disponemos e impone nuevos patrones de comportamiento financiero. Es importante la existencia, el seguimiento y el análisis de un presupuesto bien estructurado, sin dejar de lado las costumbres, prácticas y decisiones que nos afectaron en el pasado y que hoy tendrán un mayor impacto si las ignoramos.
Si ya preparó su presupuesto, es momento de revisarlo, y si no es el caso, empiece a formularlo tomando en cuenta que todo aumentará y que de no haber un aumento de salario o si sus ingresos no aumentarán, tendrá que reducir los gastos en función de criterios tales como urgencia, prioridad, necesidad real, o buscar formas nuevas de generar más ingresos.
No escatime esfuerzos por tratar de reducir costos variables, que son los que usted controla. Ocúpese de analizar los gastos diarios o mensuales en que incurrió en el último semestre de 2007 para, con ese criterio, incrementar sus previsiones de gastos para 2008, o mejor aún, reducir gastos para ahorrar, en lo posible, aunque sea una pequeña suma de dinero cada quincena.
Converse con su pareja, hijos y familia cercana sobre los gastos e ingresos y acuerde con ellos un plan de acción, cuya filosofía debe centrarse en el ahorro, ya sea mediante la reducción de gastos innecesarios, la utilización de mecanismos de reducción de deudas, tales como consolidaciones o cancelaciones, así como en la posible devolución de tarjetas de crédito caras y la promesa personal de no usarlas a menos que sea inevitable.
Si en 2008 puede cancelar tarjetas de crédito o devolver alguna costosa y modificar su estilo de vida y consumo, será un gran adelanto que le llevará a mediano plazo por un sendero de alegría y de libertad financiera.
Propóngase reducir sus deudas, evitar nuevas, y ahorrar, consciente de que hoy es más difícil hacerlo. Pero el ahorro no es solamente apartar dinero o dejar de usarlo. Ahorro es evitar el desperdicio, evitar daños por negligencia o ignorancia, cuidar la salud física y mental de uno mismo y de la familia, no gastar si no tenemos el recurso para ello, evitar los excesos y modificar el estilo de vida que quizás nos ha llevado a tener problemas financieros.
Pero por otra parte, si usted no tiene dificultades financieras, lo mejor es continuar con las prácticas y políticas que le han evitado problemas y tratar de ayudar, con un consejo oportuno, a quienes podamos y quieran recibir un consejo o idea.
Para que usted realmente mejore sus finanzas personales tiene que revisar y cambiar sus creencias sobre el uso y la consecución de dinero, y revisar esos valores personales que le guían en su diario existir. Deténgase y medite sobre el asunto y proceda en consecuencia. Buena suerte en el año 2008.
El autor es asesor financiero personal ellasconsulta@prensa.com |