Orejas como nuevas
Si las perforaciones de tus orejas no están parejas o sufriste un accidente con uno de tus aretes, toma nota para resolver este problema.
Esther M. Arjona
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Una perforación mal efectuada, el uso de aretes muy grandes y pesados o un tirón accidental pueden terminar en el corte del lóbulo. . |
Como las perforaciones son susceptibles al medio en que se circula, con frecuencia se enganchan en objetos y producen un tirón. Esto es particularmente cierto en las perforaciones del lóbulo. Las que alguna vez se han enganchado la perforación en un suéter, al vestirse o con el cabello, saben del dolor que causa, y se pueden imaginar lo que se siente si el tirón te arranca completamente el arete.
Dependiendo de la fuerza, las perforaciones de las orejas se pueden estirar, quedando disparejas, incluso en algunos casos, pueden hasta cortarse hasta el fondo, dejando el lóbulo imposibilitado para el uso de aretes que no sean de presión.
En ocasiones, no es necesario que haya ocurrido un accidente. La causa más común de los cortes de lóbulo en las mujeres es el uso de aros demasiado pesados. Los pendientes más dañinos en este sentido son los colgantes grandes, que van agrandando la perforación hasta que el lóbulo se corta totalmente. Este agrandamiento de la perforación hasta llegar al corte del lóbulo no presenta síntomas y no sangra. Pero si un pendiente se arranca de un tirón, dolerá y hasta puede sangrar. Y si no se mantiene la higiene adecuada, se puede provocar una infección.
Por lo general, este defecto es muy visible y requiere de una reconstitución a cargo de un médico, y su corrección es más sencilla y frecuente de lo que se cree.
‘Hago por lo menos una o dos intervenciones al mes’, comenta el cirujano plástico Luis Picard Ami. La intervención es sencilla y ambulatoria, se lleva a cabo con anestesia local. ‘Cuando el lóbulo se parte en dos, quedan los bordes cicatrizados, hay que cortarlos para que se haga una herida nueva y poderla suturar’, añade.
El procedimiento puede demorar entre media y una hora y los puntos se retiran más o menos en una semana. El lóbulo quedará completo, sin perforaciones. Si desea una nueva perforación, esta se puede hacer inmediatamente o, pasada la cirugía, un par de semanas después. ‘Yo prefiero hacerlo un par de semanas después que ya cicatrizó y estar seguros de que la perforación queda perfectamente igual a la del otro lado’. Comenta Picard Ami que si la perforación se hace inmediatamente, se corre el riesgo de que con la cicatrización se corra y no quede igual.
No es necesario intervenir ambos lóbulos, solo se hace esto si es necesario. ‘Si los dos huequitos se han elongado, se trabajan los dos, pero si es uno el que se ha rasgado o ha perdido la posición, solo se reconstruye ese’, dice el cirujano plástico.
> Cuidados
La paciente puede reasumir actividades normales inmediatamente, pero debe abstenerse de hacer ejercicios por una semana y limpiar la herida para que no haya infecciones. Esto se hace regularmente con un poquito de agua oxigenada y ungüento antibiótico, hasta que se quiten los puntos.
En todos los casos de reconstrucción de lóbulos, se aconseja evitar el uso de pendientes pesados, caso contrario, los lóbulos pueden volver a cortarse.
La reconstrucción de lóbulo no es mucho más costosa que eliminar un lunar. Su costo podría variar dependiendo de si se hace la intervención en el hospital o en una clínica, si se hace con anestesia total o local.
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