Publicado el Viernes 22 de febrero de 2008
  Edición No. 936
| Inicio | e-mail | Foros | Favoritos | Buzón | ? |
Secciones  
Sólo para ellas
Sólo para ellos
Ventana abierta
Por la sombrita
Esta semana
Conversación
Finanzas
Belleza
Salud
Lista de Ellas
Diario de mamá
Moda
Evento
De la cocina
Horóscopo
Ediciones anteriores
Suplementos  
Martes Financiero
Pulso de la Nación
Recetario
AprendoWeb
SALUD
Cuidado con los protectores diarios

Las toallas sanitarias pueden servir como medio de contagio de bacterias del ano a la vulva y su uso prolongado puede propiciar la aparición de infecciones.

Rosalía Arosemena A.
LA PRENSA | David Mesa

A principios del mes tuvo lugar en Panamá el segundo Foro latinoamericano sobre higiene íntima. Durante dos días, sexólogos, ginecólogos y obstetras de 12 países de la región, intercambiaron experiencias y conocimientos sobre los hábitos y tabúes de sus pacientes en cuanto al tema, en base a los cuales redactaron un documento con recomendaciones acordes a las diferentes etapas de la mujer: infancia, adolescencia, época reproductiva y climaterio.

Una de las recomendaciones en la que hicieron énfasis fue en el uso adecuado de los protectores diarios. Carmen Troya, la ginecóloga que representó a Panamá en el encuentro, explicó que aunque las mujeres siempre tienen una secreción vaginal, esta no debe requerir el uso permanente de estos. ‘Si necesitas usarlos (protectores diarios) así, es porque tienes una infección que requiere tratamiento’, puntualizó.

El ex presidente de la Sociedad Panameña de Obstetricia y Ginecología, Rafael de Gracia, agrega que ‘El flujo vaginal siempre ha existido. Antes las mujeres simplemente lo toleraban, pero hoy aprovechan las mini toallas sanitarias para evitar sentirse mojadas y/o manchar sus ropas interiores’.

Pero el médico advierte que algunas toallas sanitarias perfumadas o bien el exceso de calor y la humedad de la mujer en la zona vulvar, alteran el equilibrio del PH (ácido de la zona), propiciando la aparición de infecciones. La doctora Troya agrega que ‘las toallas también sirven como medio de contagio de bacterias del ano a la vulva’. En cualquier caso hay que saber distinguir entre un flujo vaginal normal y uno infectado.

El flujo normal de la vagina suele ser transparente, a veces ligeramente blancuzco o amarillento, y aunque puede tener un olor peculiar, no es fétido como en ciertas infecciones. La consistencia no es homogénea, puede ser grumosa o líquida, dependiendo del ciclo menstrual. Cerca del período de ovulación, el flujo tiende a ser más claro y parecido a una ‘baba que se estira’, ilustra Troya, y hacia el final del ciclo puede ser menos transparente y viscoso, agrega de Gracia.

La cantidad del flujo es de escasa a moderada, siendo mayor cerca del período fértil, sin embargo, esto varía según la cantidad de estrógenos que tenga la mujer y de su edad, durante su niñez, menopausia y años dorados suele disminuir, y aumenta con el estrés, la excitación sexual y el embarazo.

En caso de tener una infección, los tratamientos médicos variarán de acuerdo con el caso, el agente causal, las preferencias de la paciente y el estilo del médico tratante.

En términos generales, se recomienda tomar vitamina A, que ayuda a la formación y mantenimiento de tejidos blandos y membranas mucosas de la piel, vitamina C, que refuerza el sistema inmunitario, y si se usan las toallas diarias, procurar que no sean perfumadas y usarlas un máximo de cuatro horas.

‘Pero a fin de cuentas, no podemos decir si los protectores diarios son recomendables o no, sino a quién le sirven y la comodidad que procuran. Su uso es parte del estilo de vida de muchas mujeres modernas, puede considerarse una actividad razonable, siempre y cuando todo esté bien allá abajo’, concluyó de Gracia.


 
 
 
Corporación La Prensa - Todos los Derechos Reservados 2007