SOCIEDAD
El vía crucis del colegial
La búsqueda del bus colegial puede ser un camino plagado de martirios y lamentos. Desde el conductor hasta el vehículo deben estar en óptimas condiciones para brindar el servicio.
MARÍA DEL PILAR MÉNDEZ
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Deben constatar que la persona con quien están haciendo el contrato sea quien conducirá el vehículo y de no ser así, deben presentarle a quien lo hará. Archivo |
Los buses colegiales se han llevado varias portadas de los diarios nacionales al verse envueltos en accidentes de tránsito y paseos poco educativos con los estudiantes.
Esto alarma a los padres que no pueden llevar a sus hijos personalmente a la escuela y deben dejarlos en manos de los conductores de colegiales, que aunque son unos pocos los irresponsables, han manchado la reputación de los que tratan de ganarse la vida.
Miguel Martínez, secretario general de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), señala que, en el país hay poco más de cinco mil certificados de operación para buses colegiales y estiman que tres mil están en funcionamiento.
Actualmente, la entidad está haciendo una depuración interna para saber cuál es la estadística real sobre cuántos colegiales circulan en el país. Asimismo, el Departamento de Desarrollo Empresarial de la ATTT está trabajando en un borrador para la reglamentación de los colegiales, pues la que existe se hizo en junio de 2004 y hay puntos que no fueron estipulados, como las medidas de seguridad del vehículo y cómo iba a regularse la operación, manifiesta Martínez.
La ATTT realiza un control de los busitos a través de sus inspectores y la próxima semana se harán las inspecciones previas al inicio del período escolar para rectificar cualquier falta a la ley en la que puedan estar cayendo los propietarios de colegial, evitando así detener los buses cuando lleven estudiantes.
Los vehículos deben cumplir con todas las normas de seguridad y mecánicas establecidas en el Decreto 316 del 19 de agosto de 2004. Se siguen los parámetros establecidos en el revisado vehicular y en caso de vehículos que brinden un servicio público esperan implementar este año que tengan que hacerles revisado dos veces al año.
Dentro del Decreto 316, el artículo 7 establece que queda prohibida la utilización de amplificadores, troneras, sirenas, en los equipos de sonido de los vehículos que brindan el servicio especial de transporte colegial.
El artículo 8 dicta que cuando el conductor de transporte colegial sea sorprendido por primera vez utilizando amplificadores u objetos afines, se le decomisarán inmediatamente dichos aparatos. La segunda vez se le suspenderá la licencia de conducir por seis meses, y al propietario se le hará un llamado de atención el cual constará por escrito y se agregará al expediente que contiene el certificado de operación.
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Los padres deben considerar llevar a sus hijos al colegio o que algún familiar cercano lo haga. Disponer de taxis o colegiales privados puede ser riesgoso |
La tercera vez se le suspenderá el certificado de operación a su concesionario por el término de un año.
En el decreto se prohíbe el uso de cualquier tonalidad de papel ahumado en el transporte colegial. El conductor que sea sorprendido por primera vez utilizando en su bus cualquier tonalidad de papel ahumado será obligado por el agente de tránsito a retirarlo de inmediato.
Por segunda y tercera vez, se le aplicarán las mismas disposiciones del artículo 8.
Todo vehículo que esté involucrado en actos delictivos tales como: robos, asaltos, tráfico de sustancias psicotrópicas, violación carnal, corrupción de menores, por propiciar actos indecorosos dentro del vehículo como libar bebidas alcohólicas y actos sexuales; se procederá a la suspensión del certificado de operación por un año; y si se comprobara la participación dolosa del propietario se procederá a cancelar dicho certificado de operación y al conductor se le suspenderá la licencia de conducir por cuatro años.
Entre las medidas de seguridad, deben contar con un extintor, triángulo de seguridad, puertas o salidas de emergencia, dependiendo de las disposiciones del fabricante del vehículo.
Para Nivia Rossana Castrellón, presidenta de la Asociación de Colegios Privados, dentro del servicio del bus colegial hay que tomar en consideración a quienes se transporta y generalmente son menores de edad. Esto implica una gran responsabilidad.
> Recomendaciones
Los padres deben considerar, de no poder usar el transporte escolar que brinda el colegio, tratar de llevarlos ellos mismos o que lo haga algún familiar cercano. Disponer de taxis o colegiales privados puede ser riesgoso, ya que los niños o adolescentes pueden terminar en cualquier lugar menos en casa.
Deben constatar que la persona con quien están haciendo el contrato sea quien conducirá el vehículo y de no ser así debe presentarle a quien lo hará y que esta persona tenga todos sus documentos en regla.
El contrato entre los padres y el propietario es privado y la ATTT no puede controlarlo, solo puede supervisar que se cumplan las normas establecidas por ley en operativos en las calles.
Una gran problema es que los hijos, en ocasiones, escogen el busito, ya sea por sus amigos u otras razones. No debe dejarse llevar por lo que ellos quieran, sino por el que le ofrezca mayor seguridad y seriedad
Si quiere asegurarse de las capacidades del conductor, usted puede solicitar en las oficinas de la ATTT el historial del conductor o solicitarle al propietario que se lo muestre. Allí reposan todas las infracciones cometidas. El hecho no es estar a paz y salvo, sino cuál es el historial de conducta en el manejo.
En el puesto de adelante está prohibido llevar menores de 10 años de edad. Dentro del contrato debe exigir las medidas de seguridad y si cuenta con un asistente. Esto último no lo establece la ley, pero los padres pueden solicitarlo para garantizar más seguridad.
El propietario debe explicarle qué tipo de seguro tiene el colegial. La ley exige que sea un seguro por puesto.
Dar instrucciones precisas al conductor y si por algún motivo tiene que cambiar el lugar de destino del niño, es decir, en lugar de dejarlo en su casa sea en la de algún familiar, lo hagan por escrito y notifiquen también a la escuela.
En caso de que se haya decidido por un colegial particular, algunos colegios privados le piden a los acudientes una nota explicando el uso del transporte externo y detallando quién es el conductor, el número de placa y demás. Esto es para dejar por escrito que no se harán responsables de lo que pueda ocurrirle al estudiante una vez salga del plantel, pues el colegial privado es responsabilidad del propietario y su conductor.
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