25 gestos en una larga fila
Sí, mucho han avanzado el hombre y la mujer, pero todavía nos toca ir lentamente cuando se trata de formar una cola para el banco o para sacar la nueva licencia de conducir.
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- Empieza a revisar su teléfono celular por si alguien le llamó.
- Suspira largamente.
- Bosteza.
- Cruza los brazos
- Mira constantemente el reloj.
- Aprieta una y otra vez el botoncito del bolígrafo, hasta que otro de la fila lo mira mal.
- Lee por ambos lados la volante de pizza o de perder peso que le entregaron en la calle.
- Si es mujer, juega con su
cabello.
- Hace mentalmente una lista de todo lo que tiene que hacer en el día.
- Sufre por las tantas cosas que podría hacer en vez de estar perdiendo el tiempo allí.
- Recapitula sobre sus deudas.
- Mueve las piernas, causando más desesperación en sus vecinos.
- Empieza a quejarse en voz alta: ‘¡Para qué tienen nueve ventanillas si solo están funcionando tres!’.
- Vuelve a mirar el teléfono celular.
- Mira al techo.
- Cuenta cuántos están delante en la fila.
- Empieza a medir qué tiempo le toma a la cajera o a la dependiente atender a cada cliente.
- Si le aprietan los zapatos, empieza a apoyarse en un pie, luego en el otro, intentando descansarlos. No funciona.
- Se arrepiente de no tener algo para leer o un MP3 para escuchar música.
- Si atienden por número, se obsesiona mirando la maquinita que anuncia los turnos.
- Envidia la fila de los jubilados.
- Intenta alguna técnica de relajación: respirar, pensar en el mar, repetir un mantra. . .
- Reza.
- Piensa por qué toda esa
gente viene justo ese día a hacer
el trámite.
- Promete que la próxima vez no dejará todo para última hora.
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