Un crédito no es un préstamo
José S. Canto A.
El crédito, a través de sus innumerables modalidades, llegó hace rato para quedarse en nuestras vidas. Éste nos permite adquirir bienes y servicios e ir pagándolos durante un tiempo, es decir, nos da flexibilidad en la planificación de nuestras vidas, pero también puede llenarnos de angustias y desasosiego.
Somos nosotros, sus usuarios, los que al utilizarlo de manera inadecuada, creamos actitudes de condena y rechazo a algo que en otro momento percibimos como la solución a nuestros problemas.
Además, a veces confundimos crédito con préstamo, aunque estos conceptos tienen diferencias importantes.
Préstamo. Un préstamo es una cantidad de dinero que pide prestada por un periodo de tiempo específico. Usted paga una cantidad mensual fija que reduce la cantidad del préstamo pendiente hasta que lo paga totalmente.
Para poder pedir un préstamo a un banco es necesario contar con algunos de los requisitos que el banco pide, entre los que están el historial o informe de crédito. En segundo lugar se consideran los antecedentes bancarios personales, el tiempo durante el cual se ha sido cliente del banco, si ha pagado o no los préstamos anteriores, el saldo promedio que mantiene en su cuenta corriente, si ha tenido sobregiros, para qué necesita del dinero, entre otros.
Crédito. El crédito bancario es un contrato por el cual la entidad financiera pone a disposición del cliente cierta cantidad de dinero, el cual deberá devolver con intereses y sumándole una comisión según los plazos pactados. El mejor ejemplo de esto sería una tarjeta de crédito.
En un crédito generalmente nos cobrarán intereses únicamente a partir del momento en que hagamos uso de él. Por otra parte, un crédito vence al término de su plazo, y mientras cumplamos con el pago, dispondremos nuevamente de dicha suma para su utilización, una y otra vez. Pagando sin atrasos, formamos un historial como consumidores que, dependiendo de la entidad, puede ayudarnos a mejorar nuestra liquidez a corto o mediano plazo.
Cuando nos otorgan un crédito o un préstamo nos dicen ‘creemos en ti’ y en que nos pagarás lo que te prestamos en el tiempo estipulado y en la forma pactada.
Crédito viene del latín credere. Es importante empezar a pensar en el crédito como un privilegio que usted puede ganar mediante la toma de buenas decisiones cuando realice sus compras. Su historial de crédito es una manera de demostrar lo responsable que es usted y cómo será recompensado cuando se establezca como una persona de confianza a la hora de pagar sus deudas.
La APC. Al hablar de historial de crédito, necesariamente hay que incluir a la Asociación Panameña de Crédito (APC) en la escena. Ella es una empresa privada ‘concentradora’ de información sobre actividades financieras (créditos y préstamos, depósitos) de personas y empresas. La APC no crea información de los clientes de las entidades, ella simplemente la recopila, organiza y presenta a quien la solicite.
Nueva ley. Es importante saber que el 22 de mayo de 2009 entrará en vigencia lo contenido en el artículo No. 26 de la Ley 14 de 2006 sobre referencias de crédito. La norma expresamente indica que los datos sobre el historial de crédito de los consumidores incorporados en una base de datos administrada por la APC, prescribirán o serán borrados a los siete años, contados a partir de la fecha del último pago realizado por el consumidor. Es obvio que muchos banqueros y financistas no aprueben la idea de que esta norma se aplique, pero lo cierto es que es una ley que no solo existe en Panamá, sino en otros países.
Lo bueno de esto es que los consumidores con excelentes referencias de crédito podrán pedir a las entidades financieras en las que tienen buen historial de crédito que no les borren las mismas. A su vez, aquellas personas que para ese momento, por mil y una razones, no tengan buenas referencias de crédito, se sentirán felices pues se les borrarán sus ‘malas’ referencias, pero esto no significa en ningún caso que la deuda desaparece. Su referencia de crédito no reflejará nada, pero en el banco donde usted aún tiene la deuda, esta no se borrará de sus archivos computarizados y de los documentos firmados.
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