Publicado el Viernes 09 de mayo de 2008
  Edición No. 946
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LA LISTA DE ELLAS
14 Colmos del maquillaje

No concebimos la vida sin polvos, labial y rubor, porque fueron creados para embellecernos aún más, pero de vez en cuando nos hacen pasar nuestro mal ratito

  1. Sales corriendo para una entrevista de trabajo. Sientes que todo fue maravilloso hasta que te miras al espejo y ves que pareces un mapache, pues la máscara se te corrió.

  2. Se han hecho tan chiquitos los estuches de las sombras y el rubor que caben perfectamente hasta en la cartera más pequeña, pero como no queda espacio ni para una esponjita, te los tienes que aplicar con los dedos.

  3. Estás enamorada perdidamente desde hace cinco años de un color de labial y ahora la casa de belleza decide dejarlo de fabricar.

  4. Te vuelve loca la quejadera de tu esposo de que demoras mucho maquillándote, pero el día que decides salir a la calle con la cara lavada te dice ‘¿pero, no te vas a poner ni cejas?’.

  5. Está de moda todo lo que diga gloss, pero cuando te lo pones lo único que consigues es verte como si acabarás de comerte una tortilla frita.

  6. Compras más de $50 en productos para que te atienda el maquillista estrella de la línea de belleza, y cuando te ves al espejo quieres gritar del espanto porque pareces un travesti.

  7. Decides ponerte máscara a prueba de agua porque sabes que corres el riesgo de llorar y sudar en la graduación de tu hijo, pero después pasas dos días tratando de quitarlo.

  8. Te acostumbraste a la nueva tendencia de que el rubor debería ser casi invisible, cuando de pronto regresa la moda de las mejillas sonrojadas, y ahora cada vez que te lo pones, sientes que te ves como un payaso.

  9. Exploras diferentes líneas de maquillaje y nunca encuentras un tono de base ni de polvo del mismo color de tu piel, y terminas pareciendo una geisha o como si te hubiera tostado el sol.

  10. Usas delineador a diario, y el día que se te acaba y no puedes ponerte, todo el mundo te pregunta ‘¿qué te paso?, ¿estás enferma?, ¿estuviste llorando?’.

  11. Pagas un montón de plata al dermatólogo y maquillista para quitarte el barro que te salió justo el día de la foto del quinceaños, y luego el fotógrafo te dice ‘no te preocupes, te lo quito con Photoshop’.

  12. Bajas del escenario luego de bailar en el conjunto típico de la oficina, y sales corriendo a un cumpleaños con tus hijos y todas las mamás se te quedan mirando como si estuvieras loca porque estás sobremaquillada a las 3:00 p. m.

  13. Te piden lucir ‘natural’ y tienes que invertir media hora y 15 productos en lograrlo.

  14. Sudas tanto que el mejor lugar para maquillarte es el carro, porque tiene aire acondicionado, y terminas maquillándote siempre al apuro y frente a espejos bien chiquitos.


 
 
 
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