Mirando la soda en el vaso ajeno
'No comas eso que te hace daño'. '¿Por qué fumas?'. '¿No piensas tener hijos?'. El mundo está lleno de personas que se dedican a opinar sobre los asuntos de los demás, claro, ¡como sus vidas son perfectas!
Roxana Muñoz
Esta vida moderna es trajinada, apretada, sofocante, pero no importa, todavía tenemos tiempo y lengua para meternos en los asuntos ajenos.
A veces me sorprendo diciéndole a una compañera que se prepara para tomar una rica y refrescante lata de soda: ‘Fulana, no tomes eso, ¿no sabes que hace daño?, en Discovery Channel vi que se usaba para limpiar baños y una vez sumergieron un diente de conejo en un vaso de soda por 1 año y se disolvió, además. . . ’.
¡Qué horror! ¿De dónde me sale esa cantaleta? ¿Con qué derecho la critico? ¿Acaso me pidió plata para tomarse esa soda? ¿Quién me dijo que ella no tiene televisión por cable en su casa y no ve Discovery Channel?
Claro, lo que pasa es que yo muy poco tomo soda, por mí que la dejen de hacer. Así que me lleno la boca atacando a los que sí les gusta.
Conocí a una muchacha que había vivido en varios países antes de residir en Panamá. Le encantaba nuestro país, pero estaba harta de que cada vez que encendía un cigarrillo alguien le llamara la atención: ‘¿por qué fumas?’, le preguntaba su jefe; ‘eso es malo’, le comentaba la señora que limpiaba en su oficina; ‘a mi tío lo mató el cigarrillo’, le advertía el conserje de su edificio; ‘lástima que usted tan bonita fume’, se arriesgó a piropearla un taxista. Dice que semejantes intromisiones, sobre su hábito de fumar, jamás las había visto en otros países.
Pasamos páramos los que tenemos problemas con el peso. Vamos a comer, así sea un emparedado de tuna, y enseguida se aparece alguien: ‘¡cuidado, no puedes estar comiendo eso!’; ‘¿otra vez comiendo’ (¿y cuándo nos ha visto comer en las últimas horas?).
Lo dicen a manera de chiste; lo que no saben es que resultan tan simpáticos como un piquete en un ojo con un tenedor caliente.
A las personas que batallamos con las libritas de más tampoco nos gusta que desconocidos nos vengan a recomendar dietas o hablar de planes de ejercicios.
No faltan los que opinan sobre temas mucho más complejos de los que no tienen ni pizca de idea. ‘Estás muy bonita para estar sin novio’. ‘¡Todavía no has terminado la universidad!’. ‘¿Cuándo se van a casar?, ya tienen mucho tiempo de novios’. ‘¿Qué están esperando para tener otro hijo?’. ‘¿No han comprado una casa propia?’.
Por favor, todo el mundo es consciente de lo que le falta o no en su vida. Y si una persona ha decidido no terminar la universidad o no tener hijos, ¿por qué tenemos que meternos en eso? A menos que estemos pagándole la universidad o que seamos la pareja de esa persona, esos problemas no nos incumben.
Justo en este momento tengo en frente un delicioso y cremoso cheese cake cubierto de salsa de fresa con crocante base de galletas. Es el primero que me voy a comer en tres meses. Como alguna que fume me venga a decir: ‘¡por eso es que estás así!’, ¡va a ver lo que le voy a decir!
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