Publicado el Viernes 23 de mayo de 2008
  Edición No. 949
| Inicio | e-mail | Foros | Favoritos | Buzón | ? |
Secciones  
Sólo para ellas
Sólo para ellos
Ventana abierta
Por la sombrita
Esta semana
Conversación
Finanzas
Belleza
Salud
Lista de Ellas
Diario de mamá
Moda
Evento
De la cocina
Horóscopo
Ediciones anteriores
Suplementos  
Martes Financiero
Pulso de la Nación
Recetario
AprendoWeb
FINANZAS

Dinero y matrimonio
José S. Canto A.

Los problemas financieros son un factor que puede generar o exacerbar muchos conflictos matrimoniales, si éstos no han sido adecuada y oportunamente manejados, y más, si la pareja ha olvidado que son socios igualitarios en una importante empresa.

En el matrimonio no siempre hay que estar de acuerdo en todo, pero siempre es vital reducir las áreas de desacuerdo conversando claramente.

Considero que puede ser muy beneficioso para una pareja empezar a hablar de dinero cuando aún son novios.

Conocer los puntos de vista de cada uno en torno a la forma en que piensan que se debe usar el dinero; sobre la forma en que hasta ahora lo han venido utilizando; conversar honestamente sobre las deudas o activos que cada uno posee y cómo cada uno piensa que lo manejará luego.

Yendo más lejos, sugiero que antes de casarse cada uno tenga oportunidad de revisar la información de crédito del otro para que ambos tengan una clara visión del presente y pasado financiero de cada uno. Me atrevería a sugerir a los novios y quizás también a aquellos que solo tienen un año de casados, que redacten las llamadas capitulaciones matrimoniales o acuerdos prematrimoniales o postmatrimoniales.

Esto no es un asunto de confianza o de la falta de ella, es una declaración de que las dos partes están de acuerdo en ciertos temas financieros al casarse. Esta declaración también los ayudará a saber lo que podrían esperar si el matrimonio llegara a fracasar. Tal vez no sea el tema más romántico, no obstante, podría ser un paso importante.

Consejeros matrimoniales y abogados recomiendan estos acuerdos sobre todo en el caso de personas con un patrimonio importante, con hijos de relaciones anteriores, propietarios de empresas y también si tiene una buena oportunidad de hacerse famoso, si espera heredar mucho dinero o bienes, y si uno de los dos tiene un salario mucho mayor que el otro.

Además del amor, que es el pegamento que en teoría siempre debe unir a la pareja, la buena comunicación es otro factor fundamental en el matrimonio, particularmente al momento de hablar de dinero.

Apresurarse a tomar decisiones financieras sin el consentimiento del otro, solo traerá problemas en la relación. Aún así la falta de respeto al otro es común en muchas parejas.

Si el matrimonio es entendido como una sociedad, ambos tienen el mismo derecho de decidir en qué se gastan y ahorran las entradas económicas del hogar, aún aquel miembro de la pareja que no devengue un salario. Por ejemplo, las amas de casa tienen igual derecho que sus esposos a opinar sobre las finanzas familiares.

Las mujeres muchas veces ocultan al marido información sobre sus finanzas y sobre cómo realmente utilizan la parte del dinero destinado al manejo del hogar para uso personal. Las razones varían de mujer a mujer. También es frecuente la actitud machista de algunas mujeres, que se gastan el dinero que ganan sólo en sí mismas sin contribuir al hogar, pues consideran erróneamente que el hombre está obligado a mantener a la familia y muchos gustos de ellas.

Muchos cónyuges tienen costumbres y hobbies excesivamente costosos, los cuales restan dinero para hacer cosas juntos.

Hablar de todo esto y su impacto es importante. En el matrimonio se ponen a prueba, día a día, los principios y valores de cada uno, tales como unidad, transparencia, honestidad, confianza, comunicación, lealtad, solidaridad, y su práctica es fundamental para que las discusiones o peleas por el dinero no destruyan el amor y la buena comunicación. Haga al menos mensualmente una reunión de evaluación financiera familiar, en la que revisen juntos documentos, cuentas, presupuesto, metas, sueños y para que conversen. Buena suerte.


 
 
 
Corporación La Prensa - Todos los Derechos Reservados 2007