Publicado el Viernes 23 de mayo de 2008
  Edición No. 949
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EL PERSONAJE

Mireya Correa Arroyo
De naturaleza botánica

Creó el primer y único herbario que tiene la Escuela de Biología de la Universidad de Panamá y también dirige el del Smithsonian; por estos y otros logros le concedieron la medalla internacional José Cuatrecasas.

VANNIE ARROCHA

A finales de abril, la botánica panameña Mireya Correa Arroyo tomó un avión con destino a Washington, Estados Unidos, después de recibir un correo que le informaba de que había sido la elegida para recibir la séptima medalla José Cuatrecasas a la Excelencia en Botánica Tropical.

La distinción fue creada en 2001 por el Museo Nacional de Historia Natural (NMNH, siglas en inglés) del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales de Washington D. C. , y desde entonces se concede anualmente a un botánico y académico de relevancia internacional que haya contribuido significativamente al avance del campo de la botánica tropical.

La ceremonia realizada en honor a la catedrática de la Escuela de Biología de la Universidad de Panamá (UP) y botánica del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, siglas en inglés) de Panamá se efectuó el pasado 26 de abril en el NMNH, donde se hizo alusión a su trayectoria como docente universitaria, administradora de proyectos botánicos y a sus contribuciones en taxonomía, además de destacar que fue la primera mujer botánica en Panamá.

La científica (Der. ) supervisa el trabajo en el herbario del Instituto Smithsonian de Panamá.
LA PRENSA | David Mesa

>El motor de la botánica istmeña

Mireya Correa Arroyo nos recibió en uno de sus campos de acción, su oficina en el STRI (debido a que la Universidad de Panamá se encontraba cerrada por disturbios), con su ropa de trabajo: pantalón y camisa de algodón y varios collares donde cargaba sus llaves, celular y sus carnés.

Mientras accede a quitárselos para las fotografías, relajada y sonriente explica que si no carga estos artículos guindados al cuello, puede que se quede por fuera de una oficina por olvidadiza.

En el tiempo que Correa estudió en la UP, las carreras de biología y química se dictaban juntas y no había opción para la especialización, situación que cambió desde la década de 1960. La pionera de la botánica en Panamá se graduó ‘en 1964 de profesorado en biología y química.

La decisión de especializarse en botánica, según Correa, la tomó tratando de ser práctica; no le gustaba mucho el mar para estudiar biología marina, ‘zoólogos había bastantes y microbiólogos había muchos más.

La botánica especializada en taxonomía es docente universitaria en la Universidad de Panamá; allí dicta los cursos de Sistemática y Botánica económica. LA PRENSA | David Mesa

Entonces me pregunté 'qué es lo que no hay en este país’.

Con este monólogo, Correa aceptó la que sería su profesión, y con una beca Fulbright se fue a estudiar a Duke University, en Carolina del Norte, donde obtuvo el título de Master of Arts en Botánica con especialidad en Taxonomía.

Sin una pizca de vanidad, la científica cuenta que fundó en 1968 el primer herbario de la Universidad de Panamá y del país, sin contar con especímenes para ello.

‘Hoy, este es el herbario principal de Panamá, con cerca de 70 mil muestras procesadas, de las cuales he colectado 12 mil, y tiene su página web’.

¿Quiere saber cuál es el nombre científico del árbol Panamá? Lo puede averiguar en la página

Correa fue la primera botánica mujer de Panamá y se dedicó a formar a otros en esta profesión.
LA PRENSA | David Mesa

web de este herbario (www. up. ac. pa:8080/Herbario/inicio. php), esa es una de las funciones prácticas del website, donde cualquier persona puede introducir el nombre popular de una planta o árbol y encontrar su nombre científico.

‘El herbario de la UP es uno de los más importantes de Centroamérica’, afirma Correa, quien también dirige, desde 1987, el herbario del STRI, el que posee aproximadamente 12 mil muestras de plantas procesadas.

Hablar de sus años dentro de la Escuela de Biología sí le hincha el pecho a Correa. Ella recuerda que cuando comenzó a trabajar en la escuela ‘había hombres enseñando botánica y había profesoras en otras ramas como genética, pero yo fui la primera botánica que empezó a enseñar allí’, afirma.

Quienes tienen el privilegio de matricularse en sus clases son únicamente los estudiantes que llegan al cuarto año de biología con especialización en botánica, pues ella dicta las cátedras de Sistemática y Botánica económica.

‘Mis estudiantes buenos no necesariamente son estudiantes de A; deben ser dedicados y perseverantes’, argumenta la docente, quien considera que los universitarios deben olvidarse de memorizar y preocuparse por aprender el material en sus propias palabras.

Con tono de satisfacción menciona, ‘he guiado como 40 trabajos de graduación. Varios de mis estudiantes son doctores y algunos son colegas míos en la UP o en el STRI’.

Correa posa con la medalla José Cuatrecasas, en el Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsonian, en Washington D. C. Cortesía

>Pocos los llamados

‘La matrícula en botánica, en Panamá y en muchos países del mundo, es mucho más baja en comparación con otras especialidades como la zoología’, sustenta Correa. Considera que la renuencia puede deberse a que los jóvenes opinan que las plantas están allí sin hacer nada, pero no es así, asegura.

‘Las plantas son sedentarias, pero son las únicas que fabrican el alimento del hombre’.

Las plantas son la familia de Correa, pues nunca se casó. Admite que sí tuvo novios, pero que ninguna de esas relaciones se concretó. Considera que fue mejor que su vida haya transcurrido así, porque quizás ‘si hubiera formado una familia no hubiese podido hacer todo lo que he hecho, porque un hogar demanda mucho tiempo’, expresa.

Para el director de Comunicaciones y Programas Públicos del STRI, Stanley Heckadon-Moreno, Correa ‘es la madre de la botánica de este país y ha sido pionera, ya que abrió las puertas a las mujeres en este campo. Por su generosidad intelectual, don de gente y sencillez, Mireya se ha convertido en un pilar para la capacitación de una nueva generación de botánicos panameños’.

 

¿En qué anda?
Mireya Correa está ocupada en dos proyectos importantes:

• En la Universidad de Panamá. Junto a los estudiantes y con el apoyo del Instituto Smithsonian, desarrolla y participa en el proyecto de Asistencia a la Red Interamericana de Información sobre Biodiversidad Biológica (Iabin), que pretende optimizar los herbarios de Centroamérica, para que el público en general tenga acceso a más información sobre el tema, dispuesta de una manera sencilla en libros.
• En la Iniciativa de Plantas de Latinoamérica (LAPI, siglas en inglés). Este es un proyecto auspiciado por la Fundación Andrew Mellon, que reúne aproximadamente a 92 herbarios del mundo para digitalizar y reunir los especímenes de Latinoamérica en una base de datos a la cual tengan acceso los científicos del mundo. Correa participa tanto como parte del equipo de la Universidad de Panamá como del Instituto Smithsonian.


 
 
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