Cuando se usa la casa como garantía
José S. Canto A.
Poseer una casa nos brinda ventajas y una de ellas es que representa un activo que puede aumentar de valor a lo largo del tiempo, y otra es que una vez que ha creado alguna plusvalía, podemos ahorrar dinero al pedir un préstamo, porque el interés que paga es deducible de impuestos.
La plusvalía es la diferencia entre lo que vale la casa y lo que usted debe. Si su casa está valuada en $90,000 y usted debe solamente $75,000, su plusvalía es de $15,000.
Como propietario de una vivienda, si necesitamos dinero para pagar cuentas, pagar deudas de tarjetas de crédito, préstamos personales o de otro tipo, o para hacer reparaciones en la casa, es posible obtener un préstamo sobre dicha plusvalía o sobre lo que es lo mismo: el valor neto de la vivienda.
Por regla general, los bancos pueden brindar un préstamo o facilidad crediticia sobre el 80% de la plusvalía de su casa. Algunas entidades financieras en Panamá están anunciando este producto bancario, el cual, para muchas personas, en la práctica, es una solución a problemas de liquidez.
Hay dos maneras principales de pedir prestado utilizando la casa como garantía. La primera es tomando una segunda hipoteca. Al hablar de segunda hipoteca, se trata de volver a hipotecar un bien que ya tenía una hipoteca anterior. Este tipo de préstamo es usualmente por un plazo de entre 15 y 20 años, y tiene un interés más alto que la primera hipoteca. Muchas personas toman una segunda hipoteca para comprar un carro, si tienen suficiente plusvalía, porque el interés es generalmente más bajo que un préstamo para auto, y de nuevo, el interés que se paga, es deducible de impuestos, así que el costo de financiamiento es mucho más bajo.
La segunda manera de pedir prestado utilizando su casa como garantía es abrir una línea de crédito por plusvalía. Si usted piensa seguir ese camino, es de la mayor importancia que entienda todo acerca de los términos de la transacción porque éstos pueden cambiar. Indague muy bien sobre todos los costos asociados con esta línea de crédito y entienda muy bien los términos en que se la conceden, pues su casa es la garantía.
Por ejemplo, la tasa de interés puede empezar realmente muy baja, pero si lee las letras pequeñas, puede encontrar que ésta es variable y puede subir. Y si la tasa sube, también su pago mensual. Asimismo, si el préstamo que está considerando tiene una tasa de interés promocional, investigue por cuánto tiempo esa tasa de interés es válida y a cuánto se incrementará después. Usualmente esos descuentos sólo son válidos por períodos cortos (seis meses).
Es importante saber que las líneas de crédito por plusvalía conllevan algunos costos sustanciales al inicio, los que pueden incluir cuotas por solicitud, trámites legales, avalúo, honorarios legales, etc.
En principio la operación de utilizar la plusvalía de la casa para conseguir efectivo es buena, pero muchas veces, en el apuro por conseguir dinero, no se miran los costos. Al poner una propiedad como respaldo es posible que en algún momento se pudiera dar una incapacidad de pago y esto le podría llevar a perder el hogar y todo lo que ya había pagado.
El uso de la casa como garantía o colateral es un recurso al que aún no se acude con mucha frecuencia en Panamá -creo que por desconocimiento- cuando hace falta dinero urgente para pagar las cuentas, arreglar la misma casa o solucionar un problema inesperado, mientras en otros países esto es algo muy común.
Analice siempre con mucho cuidado toda decisión que implique poner en riesgo el techo que le cobija.
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