La huella de Hillary
Tras cinco meses de campaña la senadora aceptó su derrota, no sin antes dejar claro que una mujer sí puede llegar a ocupar la presidencia de su país.
REDACCIÓN DE ELLAS
El duelo Clinton-Obama mantuvo en vilo a los demócratas y al mundo. Hillary Clinton se batió hasta el final, respaldada por las mujeres, los hispanos y los blancos de la clase obrera. La candidatura se le escapó de las manos a la senadora de Nueva York, que nunca imaginó tener a un novel candidato pisándole los talones.
Cuando al principio de la campaña perdió en Iowa, los medios la llamaron la gran derrotada. Derramó lágrimas en New Hampshire y ganó. El Supermartes del 5 de febrero pasó sin dejar un claro favorito. Pero al finalizar ese mes Obama había obtenido 12 victorias consecutivas. Cuando en abril ganó Pennsylvania, los titulares fueron Hillary sobrevive .
El fin de semana antes de que Obama se proclamara ganador, la senadora aún peleaba por los votos de Michigan y Florida, estados que la favorecieron, pero que al adelantar sus elecciones primarias fueron sancionados con no participar en la convención demócrata.
El martes 3 de junio, cuando su contrincante llegaba a la cantidad de delegados suficientes para obtener la candidatura y todos esperaban que ella aceptara su derrota, Hillary no se dio por vencida. Aunque ya había manifestado que aceptaría correr para la vicepresidencia.
El sábado siguiente suspendió su campaña en un mitin convocado en Washington.
Siempre junto a su esposo Bill dos por uno llegaron a promocionarse, ella ofrecía, además de ser la primera presidenta de Estados Unidos, volver a tener a un Clinton en la Casa Blanca, lo que para muchos evocaba prosperidad en un país ávido de mejores días.
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| Celebrando la victoria en New Hampshire, atribuida a las lágrimas que derramó en un evento donde dijo que en ese lugar había encontrado su voz. |
En Puerto Rico el 68% de los demócratas boricuas votó por ella. |
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| Su hija Chelsea, de 28 años, hizo varias apariciones en busca del voto joven. |
A finales de enero, tras un debate, una de las escenas más conciliadoras en que se les vio durante las primarias. |
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