El sueño es una necesidad
Entre tantas exigencias que demanda la vida actual, dormir ocho horas suena como un lujo, pero es un requerimiento para que la mente y el cuerpo funcionen.
REDACCIÓN DE ELLAS
Cuando distribuye su tiempo entre trabajo, estudios, hijos, amigos o esposo, ¿cuánto tiempo separa para el descanso de su cuerpo?
Un artículo de HealthDay señala que el ritmo de la vida actual hace que el sueño se perciba como tiempo desperdiciado, mas el no dormir va en contra de la salud y productividad de las personas, aseguran dos médicos estadounidenses.
El director del Centro de investigación del sueño y el rendimiento de la Universidad estatal de Washington, en Spokane, Estados Unidos (EU), el doctor Greg Belenky, asegura que "la gente sana tiene la gran tentación de restringir el sueño voluntariamente, acostarse una o dos horas más tarde o levantarse una o dos horas más temprano. Pero en realidad lo que la gente hace es reducir su productividad y exponerse a riesgos".
Según la National Sleep Foundation, hoy los estadounidenses duermen en promedio 6. 9 horas las noches entre semana y 7. 5 horas las noches el fin de semana, mientras que en el pasado, antes de que Thomas Edison inventara la bombilla en 1880, la gente dormía un promedio de 10 horas por noche.
Por su parte, el científico principal del Centro de trastornos de sueño e investigación del Hospital Henry Ford, en Detroit, el doctor Chris Drake, afirma que ‘el grupo de gente que duerme
lo óptimo es cada vez más pequeño". Y que cuando se duerme seis horas o menos por noche, muchas cosas se tornan problemáticas.
Belenky coincide con Drake y señala que la falta de sueño influye sobre el rendimiento en las tareas cotidianas: "Un momento de inatención puede significar salirse de la carretera".
> Se afecta la salud
Los médicos han relacionado la falta de sueño con el aumento de peso, diabetes, presión arterial alta, problemas cardíacos, depresión y abuso de sustancias. Belenky argumenta que dormir muy poco interfiere con la capacidad del organismo para regular la glucosa, lo que puede causar inflamación que lleva a problemas cardíacos y a un aumento en la presión arterial.
Hay quienes de manera consciente deciden no dormir suficiente. "Es como parte de la cultura. La gente se enorgullece de dormir poco", aclara Belenky. Y, por otro lado, se encuentra la gente que padece trastornos del sueño, como insomnio (la incapacidad de quedarse o permanecer dormido); apnea del sueño (interrupciones de la respiración durante el sueño que hacen que la gente se despierte repetidamente); síndrome de las piernas inquietas (una sensación de hormigueo o picazón en las piernas que hace que una persona las tenga que mover con frecuencia, lo que interrumpe el sueño). Alguien que sufre de cualquiera de estos problemas debe consultar a su médico o a un somnólogo, enfatizó Belenky.
> Riesgos de las píldoras
Belenky también hizo un llamado de alerta sobre el hecho de automedicarse con pastillas para dormir, pues algunos sedantes han causado, en EU, reacciones alérgicas peligrosas, además de una variedad de extraños efectos secundarios conductuales que incluyen dormirse mientras se conduce, así como hacer llamadas telefónicas, preparar y comer alimentos y tener relaciones sexuales durante el sueño.
"Las pastillas para dormir son una solución temporal", dijo Belenky. Ambos médicos concordaron en que éstas no sirven para ayudar con un problema crónico del sueño.
Descanso
Los expertos recomiendan entre siete y ocho horas de sueño por noche. Consejos para dormir bien:
Mantenga un horario de sueño regular.
Evite hacer ejercicio de cinco a seis horas antes de la hora de acostarse.
Evite la cafeína, la nicotina y el alcohol antes de acostarse.
Evite comer y beber tarde en la noche.
No duerma siestas después de las 3:00 p. m.
Relájese antes de irse a la cama, con un baño caliente, un buen libro o música suave. |