El hombre de ella
¿Se ha preguntado quién es el esposo de panameñas influyentes y conocidas como Rosa María Britton y Sandra Sandoval? Conózcalos aquí.
VANNIE ARROCHA MORÁN
¡Sí existe!
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| La pareja de esposos Britton se comunica en ‘spanglish’. |
Carl Britton no es ni médico ni un personaje de ficción literaria. El esposo de la reconocida ginecóloga y escritora Rosa María Britton es un hombre de carne y hueso. Es ingeniero eléctrico, nacido en Delphi, Indiana, Estados Unidos, que decidió venir a vivir a Panamá hace 36 años.
Durante este tiempo, la popularidad de su esposa Rosa María Britton como ginecóloga y luego como escritora fue creciendo, pero Carl se mantenía en el anonimato.
Cuenta la escritora que su amiga Luz María Noli lo llamó un día por teléfono para pedirle que le diera una entrevista preguntándole : ‘¿tú existes?’, pues poca gente le conoce. Sin embargo, Carl mantuvo su negativa, hasta ahora que dejó entrar al equipo de Ellas a su casa para contarnos, con su acento estadounidense, una historia que empezó en el viejo continente.
Se conocieron en la España de 1957, en una fiesta de trajes típicos de América Latina organizada en Madrid por el cuerpo diplomático de Estados Unidos en España, para recoger fondos para personas afectadas por una gran inundación. En aquel momento, ella estudiaba en esa ciudad y él prestaba allí servicios militares.
A esa fiesta Rosa María acudió vestida de pollera y cantó Panamá Viejo a capela, recuerda ella. Ese primer encuentro fue el inicio de una relación que adquirió el compromiso del matrimonio el 4 de mayo de 1958, en Madrid. Luego, vivieron en la ciudad de Nueva York por 12 años, antes de venir a Panamá.
Según Carl, no ha conocido a mujer más dinámica que su esposa, ‘no importa en qué se mete, siempre logra éxitos. Es una mujer tan ocupada que no tiene tiempo para pe-lear con su marido’, expresa entre risas.
Añade que se siente muy orgulloso de ella y que su forma de apoyarla durante los años en que su profesión como médico demandaba mucho de tiempo, fue atender los asuntos escolares de sus dos hijos, hacer el supermercado y cocinar.
El tema que hace pelear a esta pareja es su ideología política estadounidense. La orientación política de Rosa María es demócrata y apoyaba a Hillary Clinton, y él es republicano.
Pero la escritora no puede mantenerse molesta con el señor Britton, pues es su primer lector. ‘Él es un 'devoralibros'; es muy buen crítico, lee mucho tanto en inglés como en español’, asegura su esposa.
Cuenta la doctora que es ‘de esos gringos que saben hacer de todo’. Señala que tiene el depósito lleno de herramientas porque le gusta arreglar cualquier cosa que se dañe en casa y que es el gringo más panameño que conoce, porque ‘cómo le gusta el bochinche’.
Pero Carl contesta, con una sonrisa traviesa, que no es panameño del todo porque ‘no tengo querida’.
Dice Rosa María que le debe mucho a este hombre, por eso no importa qué compromisos tenga en la noche, apenas termina su presentación corre a casa a cenar con su esposo, porque para ambos tener un momento en el día para conversar es sumamente importante.
Juntos en el baile
LA PRENSA | Maydée Romero |
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| Sandra Sandoval dice que su pareja es un hombre de mirada fuerte, detallista, cariñoso y ‘me mata su 'candao’. |
Gustavo Flores es la pareja de la famosa cantante de música típica Sandra Sandoval. Él es músico y toca las congas.
Sus miradas se cruzaron hace nueve años, en el antiguo ‘Las Américas’, nos cuenta Gustavo, quien entonces tocaba con Herminio Rojas.
Al hacerse novio de Sandra, se incorpora al conjunto de los hermanos Sandoval, Ritmo montañero.
Luis Esteban Flores Sandoval, de tres meses, es el retoño de esta unión libre. El nuevo papá asegura que el embarazo público de su pareja no lo agobió. Es más, afirma que él le había advertido a Sandra que en el momento en que saliera embarazada eso sería noticia, porque ‘es muy querida’.
Ahora que la pareja tiene su primer hijo, no importa a qué lugar del país vayan a tocar, la pareja tiene un chofer que los regresa a su hogar en El Cangrejo apenas termina el baile, para pasar el mayor tiempo posible con su hijo. ‘Ahora, si tenemos tres días libres, tratamos de estar en casa con el niño’, enfatiza Flores.
Sobre la imagen sensual de Sandra, Gustavo cuenta que él conoció a su mujer así, afirma que no se considera con el derecho de pedirle que cambie su forma de vestir o de proyectarse, sobre todo porque a él le gusta tal cual es. Incluso menciona que es un admirador más del ‘remeneo’ de Sandra en la tarima. Cuenta que lo bueno de los mano a mano (es decir, cuando amenizan una actividad junto con otro conjunto), es que mientras el otro grupo toca él puede sacar a su mujer a bailar, y se mezclan entre el público como una pareja más. Sin embargo, las canciones que le dedica a su esposa no son típicas, sino las baladas de Marco Antonio Solís.
Gustavo, quien creció en Cerro Silvestre, Arraiján, indica que la fama es para su esposa. ‘No me gusta llamar la atención, es más cuando la van a entrevistar a ella, yo me voy lejos’.
Dentro de algunos años, comenta que piensa dejar las congas y dedicarse de lleno a la ganadería.
El señor naturaleza
LA PRENSA | Eric Batista |
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| ‘Mi esposo es libre, idealista y generoso’, menciona la Miss Panamá 1993, María Sofía Velásquez. |
La Señorita Panamá para Miss Universo 1993, María Sofía Velásquez, quien fungió recientemente como jurado de Realmente Bella, está casada con un amante de la naturaleza, en sus propias palabras.
Ella lo llama Javo, pero su nombre es Ricardo Javier Arrillaga, es de nacionalidad argentina y tiene su propia empresa llamada Chacal Design, donde pone en práctica su profesión de diseñador industrial.
Arrillaga cuenta que nació en Buenos Aires, pero que tuvo el privilegio de crecer rodeado de naturaleza en Francisco Álvarez. Para él esta etapa de su infancia y adolescencia influyó en el hombre que es hoy. ‘Me gusta la escultura, surfeo, pinto’, y es budista.
Cuenta Javier que María Sofía apareció por primera vez en su vida cuando él tenía 15 años, en una visita que ella hacía a sus familiares en Argentina.
Veinte años después, él llega a Panamá para asistir a un evento de surf donde mostraría un invento suyo relacionado con este deporte, y ella estaba en ese mismo evento como gerente de una marca. Allí se encontraron y él la invitó a un café.
Comenta que al iniciar la relación, María Sofía le quiso advertir que no era una mujer de matrimonio ni de hijos, mas al año siguiente se casaron y hoy tienen una niña de nueve meses llamada Sofía del Mar.
‘Desde que estoy con María Sofía, soy un hombre apasionado por la familia’, dice Ricardo Javier. Ahora sus amigos le preguntan si se ha ganado la lotería, por lo risueño que lo ven, pero él les pide que lo comprendan, ‘soy padre de una bebé que me regala la vida cuando despierta y me sonríe’.
Acepta que su esposa tiene defectos, pero que no quisiera que los cambiara, porque no sería ella. ‘Paciencia’, dice María Sofía que es lo que le falta, porque ‘cuando me pongo histérica, me pongo histórica’.
Ella dice que encontró al hombre adecuado porque ella no es romántica, y prefiere la forma en que su esposo le expresa amor: ‘ver el amanecer del sol, caminar por la playa sin zapatos, entre el pasto. Me hizo acordarme de un mundo que a mí se me había olvidado y él me lo recordó, pero con una preocupación actual’.
María Sofía junto a su esposo rescata lo que puede de la naturaleza, por ejemplo, todas las palmas que tienen en su pequeño y verdoso jardín son salvadas de lugares en los que deforestan para construir edificios nuevos.
'Amor a primera vista'
En el edificio 910, donde opera la División de Operaciones de Tránsito de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), en La Boca, nos esperó un hombre conversón y de agradable sonrisa, el capitán principal del Puerto del Pacífico de la ACP, Diego Porras. Él es el esposo de la viceministra de Economía y Finanzas Gisela Álvarez de Porras.
Esta pareja lleva 21 años de casada. "Nos conocimos hace 22 años, yo estaba en la piscina de un club y ella llegó con una amiga mía. . . me impactó, creo que fue amor a primera vista".
Este hombre afirma que no le incomoda que su esposa tenga un puesto público tan relevante, por el contrario, dice sentirse orgulloso de su compañera. "Ella no deja nada para mañana. Admiro su lealtad y dedicación con la familia y con su trabajo. . . es muy activa y trabajadora, nada le da pereza", dice Diego refiriéndose a la capacidad de trabajo de la abogada, quien es 16 años menor que él.
El actual cargo de su esposa demanda más de la colaboración de él en el hogar. ‘Trato de hacer todo lo que ella no tiene tiempo de hacer, le he tratado de ayudar con las tareas domésticas y creo que es algo que todos los hombres deberíamos hacer. Por ejemplo, hago el supermercado. Tenemos una hija de 18 años que no nos gusta que maneje de noche, entonces tengo que salir a buscarla a las fiestas".
El tenis y el golf son los deportes predilectos del capitán, este último lo práctica en Summit y en Coronado e indica que tiene como costumbre caminar dos o tres veces por semana.
‘Las finales de casi todos los deportes’, no se las pierde, aunque advierte que se emociona más con las de tenis y golf.
A él puede preguntarle por los artistas y música del momento, pues tiene una asesora que lo pone al día en el ámbito musical, su hija Marta María, quien graba discos compactos con la música que le gusta para que su papá la escuche mientras maneja.
El capitán Diego tiene dos hijas mayores, Lolita y Lorena, de su primer matrimonio. Tiene de su matrimonio con Gisela, a Marta María y a Camilo, de 12 años, quien ‘nació con un problema de colesterol’. Este hombre piensa que no hay mal que por bien no venga, pues opina que la enfermedad de Camilo ha ayudado a que la familia se mantenga más unida.
Diego opina que los hijos aprenden del ejemplo de sus padres, por eso transmitirles honestidad y caridad para él es de rigor.
En otros rumbos, en lo que se refiere a detalles, él prefiere el factor sorpresa y no esperar a que llegue el 14 de febrero para regalar flores. La admiración por su esposa no se limita a sus cualidades intelectuales y confiesa que siempre ha estado maravillado por sus bellas piernas.
Al son del bolero
LA PRENSA | Eric Batista |
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| ‘Para mí la familia es lo más importante’, dice enfático Roberto Varela. |
Roberto Varela es el esposo de la presidenta de Nutre-Hogar, Susy de Varela. Ambos son panameños, sin embargo, por cuestiones del destino se conocieron en Washington D. C. , EU, cuando él terminaba sus estudios y Susy los iniciaba. Pero fue en suelo patrio donde esta pareja cultivó su amor, cuando Susy retornó a Panamá. Este lluvioso noviembre la pareja cumplirá 38 años de casados.
Roberto Varela se destacó como administrador de empresas, ‘hoy estoy parcialmente jubilado, ya que no dejo de asesorar y apoyar mi negocio familiar, La Flor Panameña, en donde trabajé a tiempo completo durante muchos años’, cuenta.
El día de la entrevista, pescamos a Roberto antes de que partiera hacia Santiago para acompañar a Susy a ‘una reunión de evaluación del trabajo comunitario de Nutre-Hogar’.
‘Llevo una vida muy activa ya que administro la economía familiar, apoyo diversos grupos y causas sociales de la Iglesia católica, acompaño a mi esposa en sus giras a comunidades remotas, comparto frecuentemente con mis hijos y nueras, con quienes estoy muy apegado’.
Él le demuestra apoyo a su esposa participando ‘en todas sus iniciativas y actividades, por ejemplo, en Nutre Hogar la he acompañado durante estos 20 años en largas giras por todo el país, desde los inicios cuando estaban en el periodo fundacional, yo era el que manejaba y la acompañaba a ella y a monseñor Emiliani, hasta que el proyecto se expandió a nivel nacional. Además, gracias a mi afición a la fotografía, pudieron documentar bien toda la historia de Nutre Hogar’. Además, dice que le brinda ánimo cuando lo necesita para que siga adelante con la causa.
‘La disciplina y dedicación permanente a la obra de Nutre Hogar, su seguridad en sí misma y el actuar de acuerdo a su criterio’, son cualidades que Roberto asegura admirar en su esposa. ‘Me siento muy orgulloso de ver sus logros y de ver cómo por su entrega y dedicación es querida y apreciada tanto por los beneficiarios en las comunidades como por sus donantes y voluntarios’.
Además de su afición por la fotografía, coleccionar pinturas y antigüedades son parte de los placeres de este hombre de sonrisa afable. Es fiel adepto al bolero, por ejemplo, en la voz de Agustín Lara, y añade que tiene una gran colección de boleros de artistas latinoamericanos.
‘Eres mi bien lo que me tiene extasiado, por qué negar que de ti estoy enamorado’, tararea, y dice que esa canción se la canta a menudo a su compañera.
Varela también sabe cocinar, ‘mi especialidad son los postres. Esta afición la comparto con Susy que también es una gran cocinera y con mi hijo Roberto, quien es un gran chef. A Susy le encantan mis desayunos y también una variedad de ceviches que preparo con frecuencia’.
Roberto se describe como una persona muy sociable, a quien le gusta compartir con amistades, pero sobre todo es hogareño, puesto que los domingos ya están predestinados para el descanso ‘en compañía de mis hijos y de Susy, así como en ir a misa y disfrutar de una excelente comida’.
‘Para mí la familia es lo más importante’, declara orgulloso. Por sus tantas cualidades, dice Susy que le disculpa ‘el síndrome del Alka-Seltzer’, pues se enoja con facilidad, pero también olvida los disgustos fácilmente, asegura.
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