Una épica a la sobrevivencia
'Bent' es una pieza teatral contada desde la capacidad humana de vencer a la discriminación. Se presenta este mes en Panamá bajo la dirección de Edwin Cedeño.
Daniel Domínguez Z.
La pieza teatral Bent habla sobre la urgente necesidad de practicar la tolerancia y el entendimiento entre todos los habitantes de la Tierra. Es un drama histórico en torno a la discriminación a cualquiera que sea considerado inusual por los estamentos de poder.
Se desarrolla durante la época nazi en Alemania. Aborda un tema poco tratado sobre ese tiempo de sombras: los abusos sufridos por los homosexuales en los campos de concentración. Sí, además de sufrir penalidades los judíos, los gitanos, las personas con discapacidades, los cristianos, los socialistas, los que tenían una orientación sexual distinta también eran llevados a estos centros de tortura y muerte.
El montaje en Panamá de esta obra de Martin Sherman es dirigida por Edwin Cedeño y producida por Tomás Guardia y Teresita Mann. Su puesta en escena estará en la Sala Gantes del Teatro La Quadra hasta el domingo 29 de junio y cuenta con las interpretaciones de Rogelio Bustamante, Carlos Caballero, José Carranza, Joshua Manopla, Francisco González y José Diez.
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| Teresita Mann, Edwin Cedeño y Tomás Arias son los responsables del montaje de 'Bent' en Panamá. La Prensa | David Mesa |
Su estreno mundial fue en Londres en 1979 y al año siguiente pasó al circuito off-Broadway de Nueva York. Por esta pieza, Sherman fue nominado tanto para un premio Pulitzer como para un Tony. Actores como Ian McKellen y Richard Gere han partido en montajes de Bent (que significa pervertido, en inglés). En 1997 se hizo una versión fílmica protagonizada por Clive Owen.
En términos teatrales, Bent tiene niveles de complicación de acuerdo al profesor y publicista Edwin Cedeño. ‘Pide siete locaciones y hay un problema de planteamiento del espacio. Eso nos lleva a jugar con una estética cercana a la propuesta por el director alemán Bertolt Brecht, es llevarla a una cosa más realista que emocional. Es un reto porque el público panameño funciona más por los sentimientos’.
> Leyes que hacen daño
La persecución a homosexuales tenía una base legal en Alemania: el Párrafo 175 del Código Penal. De acuerdo con datos del United States Holocaust Memorial Museum, en Washington, D. C. , ‘entre 1933 y 1945 la policía alemana arrestó a 100 mil hombres acusados de ser homosexuales; 50 mil fueron condenados por los tribunales y pasaron a prisiones regulares, y entre 5 mil y 15 mil fueron internados en campos de concentración’.
El atropello se mantuvo luego de la caída de Adolfo Hitler. Esta ley se abolió en Alemania en 1961, es decir, estuvo vigente 15 años después de finalizada la contienda bélica. ‘Ellos eran los últimos de la fila y se les identifica con un triángulo rosado en los campos de concentración y recibían castigos tan extremos como la castración’, indica la actriz Teresita Mann.
‘Quizás el silencio sobre esto se dio por el estigma de ser homosexuales o quizá porque la sexualidad es un tema del que no se habla abiertamente’, indica Mann, quien agrega que la comunidad judía ‘sí se preocupó por denunciar y mantener la memoria de lo que les ocurrió’.
Los sobrevivientes homosexuales se mantuvieron en prisiones una vez acabado el reinado del Tercer Reich. ‘Tampoco recibieron ningún tipo de indemnizaciones por considerarlos criminales por su condición sexual’, advierte por su parte el abogado Tomás Arias.
> Valores por aprender
‘Bent tiene un valor artístico y humano. Si no aprendemos de la historia, estamos condenados a repetirla. Este es un patrón que deberíamos entender, pero no lo hacemos’, dice Edwin Cedeño.
Tomás Arias piensa que la raíz de las discriminaciones es ‘el temor de entender lo que es diferente a ti. Históricamente la base del Holocausto era que unos se creían superiores y al resto los denigraban. Todavía no hay tolerancia, quizás por temor o inseguridades de ambas partes. Por eso Bent es sobre la capacidad de seguir adelante en un sistema y en un ambiente de adversidad. Su mensaje es que a veces olvidamos aceptar que cada quien tiene el derecho de ser distinto’.
Estas tristes realidades no han cambiado sustancialmente porque, según Mann ‘estamos acostumbrados a poner todo en secciones y sectores. La discriminación ocurre por nuestra propia pequeñez humana. Me aterra que esto todavía suceda. Hay guerras que pensamos que están muy lejos, pero nos afectan. Me pregunto qué estudiarán mis sobrinos sobre estos hechos, si yo que soy adulta no sé nada porque cada canal de televisión muestra su porción de la verdad. Hay seres humanos que son tratados como bestias, pero como estoy en mi carro con aire acondicionado no me importa. Eso da miedo’.
En palabras de Cedeño, Bent también es una proclama sobre la humana necesidad de amar y de recibir cariño, más en una situación tan aniquiladora como una guerra. ‘En los campos de concentración hasta se prohibía que los prisioneros se vieran a la cara y menos hablarse entre sí, y si cambias ese escenario por lo que pasa en las grandes metrópolis, verás que uno se cae en la acera y nadie te mira, por pura deshumanización. El trabajo forzado durante la guerra es hoy una analogía de la gente que vende de forma ambulante y sin ser objeto de derechos’.
Explica Arias que Max, el personaje principal de Bent, tiene una evolución de la que todos deberían aprender. ‘Comienza siendo una persona banal y aprovechada y pasa a convertirse en otro ser a partir de los retos de estar encerrado, un día está en un bacanal y al otro le está huyendo a la muerte’. |