Defiéndete de la humedad
Echa mano de productos y de algunos trucos y consejos para que tu apariencia no desmejore a medida que se elevan los niveles de humedad. Es más sencillo de lo que piensas.
Esther M. Arjona
Las nubes grises se posan en el cielo, para las mujeres eso significa que la situación se torna difícil, pues además de la temperatura, los niveles de humedad se elevan de forma alarmante; no en vano estamos en pleno trópico.
La cosa es que con el sudor que esto conlleva, se van al traste el maquillaje y el arreglo del cabello, que además se esponja. Resultado: una imagen que no queremos ver y mucho menos que otros vean.
Sin embargo, todo tiene solución y hay algunos trucos que podemos poner en práctica para defendernos de este enemigo.
> El rostro
Si nos recargamos de maquillaje, nuestro rostro lucirá pesado y con grandes posibilidades de que se corra todo antes del mediodía. La solución no es salir sin maquillaje, sino utilizarlo de la forma más conveniente.
Te aconsejamos aplicar la regla de ‘menos es más’, llevándolo lo más ligero y natural que puedas.
Autobronceador: Este dará a tu piel un aspecto bronceado para disimular las desigualdades de la piel. Puedes aplicarlo una vez por semana luego de lavarte el rostro, tanto en la zonas del cuello como detrás de las orejas, para evitar que se formen manchas. Utiliza una tonalidad acorde con el color de tu piel cuando se broncea naturalmente.
Humectante con color: Puedes optar por un toque de color muy sutil si tienes un cutis que no necesita mucho maquillaje. Busca uno con protector solar (FSP) de 15 o más, del color natural de tu piel. Su consistencia ligera evitará que tu piel luzca pastosa.
Base sin aceite: Se adapta bien a cutis desiguales. Si optas por una base compacta en vez de una líquida, la fórmula mate de ésta ayudará a absorber la grasa. Trata de conseguir aquellos productos cuyos componentes incluyan la silica, un mineral que reduce el brillo de la piel.
Polvos translúcidos: Son ligeros y uniforman la tonalidad de la piel, eliminando el brillo. Aplícalos con una brocha gruesa en lugar de una mota. Así evitarás excesos.
Papeles secantes: Son hojas desechables de papel sin polvos, que mantienen la piel seca en las áreas grasas. Los hay de diversas marcas. Úsalos cuando sientas que el brillo invade tu rostro.
Polvos para los ojos: Usa los mismos polvos que usas para fijar tu base en los párpados antes de aplicar las sombras. Te darán protección para absorber los aceites naturales y ayudará a que el maquillaje se adhiera más a la piel.
Sombras: Aplica sombras en polvo sobre la base de polvos que aplicaste en tus párpados. Trata de evitar las sombras en crema.
Delineadores líquidos o en gel: No se corren y resisten el agua, por tanto, el calor o humedad. Evita los delineadores que tienen base de cera.
Máscara: Para las pestañas, las máscaras a prueba de agua son las más indicadas para que no se corran.
Lápices labiales: Si utilizas un lápiz seco, crearás una superficie donde el color pueda adherirse sin resbalar. Así que delínea y llena tus labios antes de aplicar el brillo labial.
Otra opción es utilizar solo brillo de labios.
> Cabello
¿Sabías que la mejor barrera contra la humedad es la propia humedad? Un cabello reseco siempre busca hidratación y, al no encontrarla, trata de tomarla del ambiente. Por esta razón, el cabello reseco es más propenso a absorber la humedad que hay en el aire, esto lo infla y por eso terminas con ese look esponjoso. Mientras más saludable esté tu cabello, menos probabilidades tendrá de esponjarse. No abuses del secador o de los químicos y mima tu cabellera.
Tratamientos: Para evitar el frizz es recomendable someter tu cabello periódicamente a tratamientos o mascarillas. La mayoría de los salones ofrece una variedad de tratamientos cuyos ingredientes dependerán del estado específico de tu cabello. Por otra parte, evita lavarte y secarte el cabello todos los días. Sus aceites naturales sirven como acondicionadores que previenen el abultamiento.
Horquetillas: Corta las puntas de tu cabello cada 6 u 8 semanas y evita los cortes con navaja. Así evitarás tener puntas partidas. El cabello rizado requiere un cuidado especial para cortarlo.
'Blower' o plancha: Recuerda que debe haber una distancia de 3 centímetros entre la secadora y el cabello, de lo contrario podría quemarse. Asimismo, antes de utilizar el blower, la plancha o el rizador, asegúrate de aplicar un tratamiento térmico para proteger al pelo de estos procesos.
Secado: Asegúrate de que tu secador tenga una boquilla para dirigir el calor con mayor precisión y utiliza preferiblemente un cepillo redondo con cerdas naturales.
Peinilla y toalla: No rompas tu cabello. Para desenredar la cabellera, utiliza una peinilla con dientes anchos, en lugar de cepillos agresivos. De esta manera evitarás que el pelo se parta. Asimismo, al momento de retirar los excesos de agua frota una toalla por la cabeza en lugar de usar la secadora.
'Serum': Las famosas gotas de silicona ayudan a recubrir las hebras para que la humedad no penetre en ellas. Además de gotas, también hay cremas que tienen el mismo propósito, pero debes leer atentamente las instrucciones y no utilizar más cantidad de la indicada pues dejarían tu cabello opaco y grasoso.
Mezcla fabulosa: Algunos estilistas sugieren ponerte una crema humectante (de la que no se enjuaga) previamente mezclada con un serum de silicona en el cabello húmedo. Esta mezcla acondiciona la hebra y evita que absorba la humedad que está en el aire, porque la crema por su cuenta no deja una textura tan suave y el serum puede dejar el cabello grasoso. Recuerda no excederte en la cantidad.
Productos de terminado: Si usas gel, mousse u otro producto para peinarte, cuida que no tenga alcohol o que su porcentaje sea mínimo. El alcohol junto con el secador resecarían más tu cabello.
Peinar: Si prefieres que tu cabello se seque al aire libre, no te pases los dedos hasta que esté completamente seco. Evita que el sudor, la grasa o la suciedad de tus manos quede impregnada en tu cabello.
Mantenimiento: Practica cómo hacer ese famoso tubi-tubi o unas anchoas cuando estés en casa o durante las noches. Algunas chicas optan por cubrir su cabello con una pañoleta de seda para evitar que la fricción con la almohada al dormir haga el cabello lucir frizzy; hay quienes aprovechan para setearse. Utiliza la técnica que más se te acomode o domines, así, cuando vayas a salir tendrás un peinado más fresco y menos afectado por la humedad.
Color: Si tu cabello tiende a esponjarse, no te aclares más de dos matices de tu color natural. Mientras más claro, más se acentuará el frizz. En lo que se refiere a los destellos o rayitos, evita las mechas gruesas porque el amoníaco que contienen estos tintes hincha la cutícula y provoca que ésta se levante. Si quieres lucir highlights debes utilizar productos más suaves. |