Sobre esposos
Excelente reportaje (El hombre de ella, 20 de junio).
Melissa Pérez de Patterson
Cuestiona portadas
Quiero darle las gracias a la periodista [VannieI Arrocha por su reportaje [El hombre de ella, 20 de junioI, no sé cómo convenció a mi esposo a dejarse entrevistar. Bien hecho.
Por otra parte, quisiera señalar que hace tiempo me he dado cuenta de que las portadas de Ellas tienen a bellas mujeres en actitudes y poses ridículas, con caras de sufrimiento, desdén o hastío, la sonrisa parece que está prohibida.
Solamente recuerdo a la de Justine [PasekI con su bello y sonriente rostro. Esta última portada es el colmo de la contorsión, la pose artificial. Sorry, me parece que hay que hacer cambios.
Saludos,
Rosa María Britton
Hola amigos de 'Ellas':
Qué maravilla que el compás de la moda se abra para lucir aquellas hermosas prendas del joyero de la pollera heredadas de nuestras abuelas [Herencias refrescantes, 20 de junioI.
Si bien es cierto que nuestro vestido típico embellece a quien lo porta, y conquista a quien lo contempla, las oportunidades de lucirlo son limitadas (a menos que formes parte de un ballet o conjunto folclórico, claro).
Sin embargo, es importante recalcar que la ilustración que ustedes publicaron como ‘mosqueta’ corresponde al broche conocido como ‘Flor de Guate’. En la provincia de Los Santos no se acostumbra a usar ningún tipo de prenda sobre la mota, porque más que adornarla, la desluce, provocando su caída.
Los felicito por su revista y los invito a seguir explorando temas relacionados con nuestra cultura e identidad nacional.
Saludos,
Elena Llorach de Carles
Productora Creativa
Hecho en Panamá
Gusta por la sombrita
¡Mil gracias!
Es increíble cómo mi esposo se enoja conmigo y me discute que yo soy la única mujer del mundo que tiene una cartera en ese estado, ¡ja!
Con este artículo de ‘En el inframundo de la cartera’ [20 de junioI, creo que lo sacaré de las dudas, lo pondré a leerlo porque creo que ustedes me han quitado un peso de encima y así me colaboran a que sea más feliz en cuanto a eso, porque créanme o no, él sufre cada vez que intenta echar un ojo a mi cartera.
Les cuento un poquito, en días pasados estábamos en el súper cuando la cuenta salió en un tanto con 2 centésimos y le digo yo ‘espera, yo tengo dos centavos para que no cambies, dame un segundo’, y el segundo se convirtió realmente en minutos, se enojó y me dijo ‘ya no me des nada’.
Qué vida la nuestra, cierto, pero así somos felices,
Saludos,
Yaremi O. de Atencio
Ellos comentan
Estimada Roxana,
No había empezado a leer muy bien tu artículo [‘En el inframundo de la cartera’ 20 de junioI, cuando me imaginé estar en el lugar del martirizado hombre de la caricatura. Y es que el dibujo no le hace honor al terrible estrés que los hombres experimentamos. He soportado tranques inmensos, largas filas para entrar a un concierto, pero nada todavía se le compara a la espera interminable detrás de una mujer tratando de buscar algo en el limbo en que convierte su cartera.
En una ocasión me preguntaron ¿qué era lo que más odiaba de una mujer? Contesté sin chistar: "Verla buscando algo en su bolso y salir de compras con ella". El día que ustedes comprendan el daño irreparable que le causan a nuestro humor, tendremos a hombres más felices y más complacientes con las mujeres.
¡Paciencia! es lo que no nos tienen ustedes a nosotros cuando sufrimos cada segundo y nos frustramos al ver que su celular empieza a timbrar por tercera vez (y no exagero) mientras su mano se pierde en aquel agujero negro tratando de encontrarlo. O cuando cometemos la osadía de jugar al caballero de la Edad Media y nos aventuramos a salir de compras con ustedes, a sabiendas de que al final será una batalla perdida: Tres o cuatro horas recorriendo todos los almacenes, para al final comprar una pieza de ropa que cuando llegan a casa, se la miden y quieren que las regreses al almacén para devolverla porque ya no les gusta.
Lo bueno de tu artículo es que al menos reconoces que los hombres perdemos la paciencia con esto.
Un abrazo,
Omar Chavarría
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