Publicado el Viernes 4 de julio de 2008
  Edición No. 955
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FINANZAS
¿Es fácil hacernos ricos?
José S. Canto A.

Alguien es rico cuando puede dejar de trabajar sin que su vida se afecte. Para millones de personas, el sueño de la riqueza es un motivador increíblemente poderoso y atractivo, y miles, para conseguirlo, recurren a medios que obvian el hecho de que esto no es tan fácil.

Seguir los consejos de gurús financieros, imitar acciones de inversionistas famosos o de vecinos exitosos, trabajar para otros y ahorrar, hacer inversiones, iniciar negocios o en casos extremos, recurrir a métodos ilegales o poco éticos de obtener dinero, son opciones que podrían llevar a la riqueza, dependiendo de los valores personales, del precio que esté dispuesto a pagar por ello o del tiempo que esté dispuesto a esperar para lograrlo.

Recientemente me preguntaba por qué pese a seguir consejos de cómo volverse ricos, mucha gente jamás prospera y no sale del círculo vicioso de la deuda y las angustias por dinero. Así, pese a leer libros especialistas en el tema, seguimos la ruta del desencanto, pues al cabo de una semana o menos, ya nos hemos olvidado de los buenos consejos y volvemos a lo mismo, en relación al manejo de nuestro dinero.

Nuestras excusas entonces son que no tenemos tiempo, que es un método trabajoso, que eso ‘no funciona con gente como yo’, que ‘sé que x persona lo probó y no le dio resultado’, etc.

En mi concepto, fallamos, pese a haber leído cientos y cientos de útiles artículos y de haber hecho una y mil promesas de que ‘ahora sí lo voy a hacer’, pues en verdad quizás ese deseo de ser ricos realmente no es tan fuerte o no está tan arraigado en nosotros, y en el fondo estamos asustados o llenos de temores, que no reconocemos, que nos llevan a actuar en sentido contrario a ese deseo.

Si le preguntáramos a un Warren Buffet, a un Carlos Slim –hombres reconocidos como supermillonarios- o a un banquero o ganadero o comerciante local que sea rico, nos dirían que han llegado allá a través de una mezcla de suerte, trabajo duro, conciencia del tiempo y su valor, astucia, identificación de la oportunidad, dedicación, fe en sí mismos, disciplina, posesión de un sueño poderoso que los ha impulsado, imaginación, perseverancia, utilización de la colaboración y buena voluntad de amigos, familiares, colaboradores leales. Las simplificaciones abundan, pero lo cierto es que nadie llega a rico sin el apoyo de otros seres humanos que aportan ideas, conocimientos, cosas, dinero, confianza y sin los valores o cualidades antes mencionadas.

Aquí es bueno preguntarnos, ‘bueno y ¿para qué es que usted desea ser rico?’. Si puede responderse esta pregunta y la que sigue que es: ‘¿qué haré luego para mantener la riqueza y hacerla crecer?’ es seguro que usted será rico en algún momento de su vida. Si usted es de los que se dan por vencidos después de una semana, quizás la culpa es del escritor, ya que no siempre se menciona la energía, perseverancia, dedicación y otras cosas que se necesitan para alcanzar la riqueza financiera.

Buscamos excusas y nos quejamos todo el tiempo de nuestra mala suerte; nos quejamos de que las personas que nos asesoran en asuntos de finanzas personales no dan suficientes detalles; nos quejamos de nuestro entorno y la razón por la que funciona para otros, pero no para nosotros. La verdad nos estamos quejando de que nadie hace el trabajo por nosotros y luego nos pone el dinero en la mano. Así de fácil queremos las cosas.

¿Quién dijo que no hay que hacer nada para hacerse rico? Si creemos que nunca tendremos el tiempo, si no aplicamos fuerza de voluntad, disciplina, fe en nosotros; si no desarrollamos nuestro sueño y trabajamos hacia su materialización, es seguro que nunca seremos ricos. Los consejos financieros que recibimos tienen mucho sentido, pero si luego de leerlos nos sentamos frente al televisor para ver a otras personas hacer dinero mientras nosotros gastamos el nuestro sin control, jamás seremos ricos. Cambiar la actitud ante la vida, ante las cosas, mirar el mundo con realismo, revisar nuestros valores, no esperar gratificación inmediata, es un inicio para entrar en la casa de la riqueza.

• El autor es asesor financiero personal
ellasconsulta@prensa. com


 
 
 
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