¡Me da alergia!
El maquillaje tiene un contacto directo con la piel y ese roce puede ser desastroso. No tiene que ver con marcas, descubre por qué molestan ciertos cosméticos.
MARÍA DEL PILAR MÉNDEZ
La vanidad vence a la mayoría de las mujeres. Todos los días, parte del ritual de belleza es ponerse polvo en el rostro, rubor en la mejillas y labial, como mínimo, para ir al trabajo.
Pero no para todas las féminas el ritual es placentero. Algunas, al usar nuevos productos o los mismos de siempre, desarrollan reacciones en la piel que les causan malestar y pueden ser engorrosas.
Dichas situaciones podrían considerarse como alergias a los componentes que contenga el cosmético.
El área de los ojos suele ser la más afectada y esto se debe a que la piel de los párpados es la más sensible y fina del rostro, explica el dermatólogo José González Pujol.
Sombras, máscaras o rímel y delineadores pueden ser foco de irritaciones que hagan pasar un mal rato.
González señala dos tipos de reacciones. La primera es una dermatitis por contacto de tipo irritativa, es decir, que el cosmético irritó o quemó la piel. Es frecuente en desodorantes, perfumes y lociones para el cuerpo.
La segunda es la dermatitis alérgica por contacto, que se da cuando la piel se va sensibilizando poco a poco a cierta sustancia. Si se ha usado un maquillaje por largo tiempo, puede ir creando una reacción alérgica llegando al punto de la inflamación en la piel.
Sobre este tema, la también dermatóloga Doris Lau indica que no todas las reacciones son alergias y hay que diferenciarlas de la irritación; sin embargo, los síntomas son muy parecidos: picazón, enrojecimiento, descamación de la piel, pequeñas vesículas. . .
Lau agrega que las inflamaciones en quienes padecen de dermatitis seborréica o de acné rosáceo, no necesariamente son alérgicas. ‘Quien padece de acné rosáceo, muy común en Panamá por el sol, piensa que no puede usar maquillaje. Lo que tiene que hacer es tratar médicamente su condición y buscar los cosméticos que no produzcan la irritación. Necesita jabones, limpiadores especiales, etc. ’.
Según González, uno de los ingredientes más comunes que producen reacciones alérgicas es el ácido paraaminobenzoico o PABA (por sus siglas en inglés) que está en muchos cosméticos por su propiedad de absorber la luz ultravioleta. Como muchas personas reaccionan ante este componente, algunos casas cosméticas anuncian productos libres de él. Pero este es sólo uno de los más frecuentes, pues la lista es extensa.
> Las pruebas
González y Lau coinciden en que una vez presentados los síntomas se debe proceder a las pruebas para saber cuál de los productos que se usan está ocasionando el problema.
‘Se hacen las pruebas de parche, en las que el dermatólogo aplica sustancias distintas en la espalda para ver a cuál de ellas se reacciona y eliminar los cosméticos que contengan ese ingrediente’, dice González.
Lau también realiza un test en que se prueba uno a uno los productos que usa la paciente, por
un período de tiempo, para irlos descartando.
‘A veces, dejando pasar un tiempo, incluso seis meses, se puede volver a intentar usar algún cosmético diferente y la persona puede perder esa sensibilidad a ciertas sustancias’, comenta la doctora.
> Maquillaje hipoalergénico
‘No es que no van a producir una reacción alérgica, sino que son menos capaces de hacerlo’, manifiesta González sobre los cosméticos hipoalergénicos, y afirma que hay personas que son muy sensibles a ciertos ingredientes y podrían desarrollar alergia a
estos productos, ya que pueden contener otros agentes alergénicos como colorantes y extractos naturales.
Lau añade que algunos de estos cosméticos tienen los mismos ingredientes que uno corriente, pero en menor cantidad.
> Qué hacer
Una vez se sospeche de algún producto, se debe descontinuar su uso y los dermatólogos recetarán los medicamentos indicados para disminuir los efectos adversos.
Lau hace énfasis en no automedicarse y buscar la ayuda de un profesional. Asegura que, generalmente, las personas utilizan los corticoides por su acción
antiinflamatoria, disminuyen diversos síntomas como son el picor, la hinchazón, el dolor y el enrojecimiento.
‘Los corticoides contienen flúor que aumenta los vasos sanguíneos de la cara, incrementan la seborrea y la descamación de la piel y pueden crear dependencia. Logran desinflamar hongos y bacterias, pero bajan la defensa de la piel, enriqueciendo los hongos y bacterias. Además, su uso excesivo destruye la piel, por lo que deben aplicarse bajo prescripción médica’ señala la dermatóloga.
Ambos especialistas advierten de que todos los seres humanos estamos expuestos a alergias, pues la piel es sensible a casi todo. |