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DINERO EN DICIEMBRE
Diciembre no tiene
que ser el mes del gasto desenfrenado, tampoco tiene que ser el
mes del miedo al futuro. Nada de eso, es un mes de alegría
José S. Canto
joseca@cwpanama.net
Dinero
es una palabra proveniente del latín dinarius, que significa “consistir
en diez” y cuyo origen está en “deni” que significa “por diez”;
era la denominación de una moneda de plata de la República Romana
(año 44 a.C.).
Desde su origen,
el dinero ha experimentado cambios, que requirieron adaptaciones
en los comportamientos de las personas y de los economistas, pero
en nuestro tiempo y como producto de la globalización y del avance
de la informática –con un rol principalísimo de internet– estos
cambios se han potenciado.
Allá y entonces,
el dinero llenaba muchas funciones que aún hoy conserva: medio
de cambio, instrumento para fijar un valor, forma de atesorar riqueza,
pero también era y es un símbolo de estatus, un factor generador
de seguridad, de control; un elemento para ganar o comprar cariño
y amor, reconocimiento social, una forma de ejercer poder, una
herramienta de contacto social. En fin, tiene un poder y significación
no sólo de tipo económico sino de tipo socio-psicológico que apenas
si empezamos a entender. Son quizás los factores de este último
tipo los que más hacen reír o sufrir a la gente. Tenerlo y poderlo
usar o no tenerlo y desearlo para satisfacer “necesidades” he allí el
problema.
Todo lo anterior
se puede muy bien relacionar con nuestras conductas en este mes
de diciembre. Para muchas personas será el mes de la alegría y
del consumo desenfrenado, mientras que para otros será un mes de
preocupaciones relacionadas con la toma de decisiones y para muchas
otras personas podría ser un momento para reflexionar y planear
su buen uso, sin renunciar a los instantes gratos que la ocasión
propicia. Conste que en ningún momento digo, no gaste. Sí digo:
use su dinero con inteligencia.
Una manera de ir
pensando con inteligencia sobre el verdadero valor de su dinero
y lo que el mismo significa es calcular lo que usted gana en una
hora. Así, por ejemplo, si uno gana B/.4.00 por hora, y gasta B/.
0.50 en una gaseosa, en realidad, habrá trabajado siete u ocho
minutos para comprar esa gaseosa. O si, con el mismo sueldo, se
compra un walkman que cuesta B/.80.00, tendría que haber
trabajado 20 horas para adquirir ese aparato. ¿Tienen sentido estos
gastos? Usted sabrá.
Podríamos incluso
hablar de casos más dramáticos. Si una persona gana B/ 7.00 la
hora, y al final del mes debe pagar B/.100.00 en concepto de intereses
por los gastos de su tarjeta de crédito, entonces está trabajando
más de 14 horas sólo para pagar ese interés. Si otra persona que
gana B/.4.00 la hora, paga B/.56 mensuales por su cable de televisión,
está trabajando, anualmente, 224 horas, tal vez solo para ver TV
durante unos pocos minutos y en algunos canales, en el exiguo tiempo
que le queda al salir del trabajo.
Haga el cálculo para
muchas otras cosas en que usted usa su dinero y aprenderá valiosos
datos que le dirán cuánto valor usted mismo le asigna a su gran
esfuerzo.
Muchas personas que
recibieron dinero extra en diciembre, ya lo gastaron todo. Otras
aún lo tienen en sus casas, bolsillos, cuentas bancarias y piensan
qué hacer con el mismo.
Si ya lo gastó todo,
pues es posible que lo haya hecho con prudencia. Si no fue así,
pues aprenda la lección y tome medidas para que el nuevo año sea
un año caracterizado por un importante cambio en su visión de la
vida, en empezar a recorrer un nuevo camino hacia la madurez y
uso prudente del dinero. No se reproche ahora lo que hizo mal.
Disfrute lo mucho o poco que logró con ese dinero.
Diciembre no tiene
que ser el mes del gasto desenfrenado o impulsivo. Si lo es, es
sólo porque usted así lo ha decidido. Tampoco tiene que ser el
mes del miedo al futuro. Nada de eso, es un mes de alegría.
Este es un buen momento
para analizar sus motivaciones, controlar sus impulsos, mirar más
allá del día 31 del mes y comenzar una nueva vida financiera caracterizada
por una re-evaluación de sus creencias sobre el valor del dinero
que usted se gana con su sudor y el significado que el mismo tiene
en su existencia.
El autor es
asesor financiero personal
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