Publicado el viernes 17 de diciembre de 2004 - Edición No. 766 | Inicio | e-mail | Foros | Favoritos | Buzón | ? |
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Le Salvan el brazo

El uso de tecnología médica avanzada en el Hospital Santo Tomás salvó el brazo de dos jóvenes panameños

Althea Foster de Chavarría

Por cosas de la vida, como dicen algunos, el destino le jugó una mala pasada a Nehemías De León, un adolescente de 15 años. El es el menor de cuatro hermanos y con su trabajo en un aserradero en Darién apoya a su familia.

En uno de sus días de labores, tal vez el más desafortunado que recordará, le cayó un tronco de árbol (tuca), ocasionándole una obstrucción en las venas y arterias responsables de llevar la irrigación sanguínea al brazo. Nehemías no podía mover el brazo.

El doctor que lo atendió en Darién se dio cuenta enseguida del problema vascular y supo también que si no era atendido a tiempo podía perder el brazo y hasta su vida podía estar en peligro. Así, fue referido con carácter urgente al Hospital Santo Tomás.

Con la esperanza de encontrar ayuda, pero también con la preocupación del costo económico que eso tendría, Nehemías consiguió el apoyo de la señora Gladis Navarro de Bósquez y su esposo, quienes ayudaron al joven a trasladarse hasta Panamá y lo albergaron en la ciudad capital para que pudiera atenderse en el Santo Tomás.

Una vez evaluado su caso el cuerpo médico del hospital se planteó la posibilidad de colocarle una prótesis endovascular, la primera intervención de ese tipo que se hizo en este hospital.

El Dr. Manuel Jaén, cirujano cardiovascular, uno de los especialistas a cargo del caso comenta que este caso era muy excepcional. La operación a la que sería sometido Nehemías tendría en un hospital privado un costo aproximado de 10 mil a 15 mil dólares. Al ser el Hospital Santo Tomás una entidad que atiende pacientes pobres Nehemías casi no tendría que pagar nada por su tratamiento.

Dos semanas y media después de ser colocada la prótesis, durante una cita de control para verificar su estado el doctor Jaén le pidió al joven que levantara el brazo y lo mantuviera arriba, y pudo hacerlo. La operación le devolvió el movimiento.

Nehemías, quien es más bien callado, estaba agradecido por su brazo: “Nunca creí tenerlo así como lo tenía antes”, dijo.

El caso de Elena

Elena Pérez fue atropellada por un autobús de ruta interna en la ciudad de Colón, y recibió una grave lesión traumática en el brazo izquierdo. Sufrió tal pérdida de sustancia: piel, músculos, además de las lesiones vasculares y neurológicas, que por la seriedad de sus heridas, los médicos la enviaron al Santo Tomás para que le fuera amputado el brazo. Sin embargo, el personal del Servicio de Cirugía Vascular la sometió a un tratamiento de revascularización, que salvó su brazo.

Gerardo Victoria, médico jefe de esta sección, explicó que a la paciente se le hizo el procedimiento extrayéndole una vena de la pierna que se usó como injerto, y además se le hizo una limpieza que evitó la amputación inicialmente y posteriormente fue sometida a un tratamiento intensivo de limpieza y otro injerto por cirugía plástica, lo que dio por resultado que la paciente no perdiera el miembro y pasara la segunda fase de infección, que fue controlada, y ahora está en la tercera fase de rehabilitación, en la cual recibirá atención de especialistas de la mano y fisioterapistas para que recupere el movimiento.

“Con el tratamiento que se le dio la paciente conservó su brazo, que es muy diferente a tener una prótesis fría. Si bien ella todavía está pasando por la parte del dolor o sea la neuralgia post trauma, se le está controlando y finalmente va a entrar en la otra fase de adecuarse a empezar a usar su mano nuevamente, porque empieza desde cero”, explicó Victoria.

Agregó el médico que luego de esta lesión la paciente tiene que empezar a mover cada uno de los músculos de su brazo y mano, para lo cual necesitará mucha fuerza de voluntad. “Hemos tratado de ayudarla lo más posible y sabemos que ella va a tratar de recuperar la mayor cantidad de movimiento, ahora sólo tiene el 20%, pero al finalizar todo el tratamiento habrá recuperado el 60%, lo que se traduce en un verdadero milagro”, concluyó.

Finalmente Victoria puntualizó, que los tratamientos utilizados en ambos casos representan una gran alternativa para aquellos pacientes que sufren traumas severos: “Lo importante es que el Hospital Santo Tomás está haciendo accesibles a todos los panameños tratamientos altamente costosos, que son realizados por excelentes equipos multidisciplinarios: médicos, enfermeras, técnicos, fisioterapistas...”.





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