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UNA CREYENTE DE LA
ONU
Elizabeth Fong, la coordinadora
residente del Sistema de las Naciones Unidas finalizó su servicio
en Panamá, durante el cual promovió los derechos que más valora
la ONU
Lineth O. Del Cid
T.
Buscando
ilustraciones para esta nota nos encontramos con Elizabeth Fong,
en fotografías de la presentación de informes sobre la democracia,
el nivel educativo, y el desarrollo social de América Latina y de
Panamá, además del Diálogo sobre la Caja de Seguro Social y la firma
del Acuerdo de Responsabilidad Social de una infinidad de empresas
panameñas.
La ex coordinadora
residente del Sistema de las Naciones Unidas, Elizabeth Fong, llegó
a Panamá en octubre de 2000, tiempo en que los panameños vivían
cambios en la democracia, en el desarrollo económico y social. Antes
de su llegada estuvo designada, por cinco años, en Nueva York, primero
como directora regional adjunta y luego como oficial a cargo de
la Dirección Regional para Europa central/oriental y los países
de la ex Unión Soviética.
Al finalizar su periodo
panameño, Fong viajó a Asia para su nueva posición. Le han asignado
la tarea de montar una oficina subregional, desde donde se ofrecerá
el servicio de consultorías, información, recursos y buenas prácticas
para las oficinas de campo del PNUD en esa región. Antes de su partida,
conversamos con ella sobre sus años en Panamá.
Guerra y paz
—En esta labor
de promover la paz y la tolerancia, ¿cuál es el mayor obstáculo?
—Considero
que el mayor obstáculo es el mismo ser humano. El gran reto para
la humanidad en el siglo XXI será la creación de las condiciones
que favorezcan la transición de una cultura de violencia a una cultura
de paz y la construcción en el espíritu de los hombres de la defensa
por la paz.
—La guerra de
Irak formará parte de la historia referencial para muchas personas
e instituciones. ¿Qué aprendió la ONU de este hecho histórico?
—La guerra de Irak,
del año 2003, y sus consecuencias nos dejó lecciones dolorosas,
muy fuertes, y nos reafirmó la imperiosa necesidad de resolver a
lo interno de Naciones Unidas, y con base en los Principios de la
Carta, el uso o no de la fuerza contra un estado miembro. Esperamos
no volver a ver una operación de este tipo.
—¿La ONU cumple
con su función de promover la paz mundial?
—Sí.
Las Naciones Unidas están trabajando para hacer del mundo un mejor
lugar para todos. En las últimas cinco décadas, las Naciones Unidas
han formulado más leyes internacionales que en toda la historia
anterior.
—Con las 15
dependencias que conforman la ONU, ¿se pone atención a todas las
necesidades de los habitantes del mundo?
—Sí, las Naciones
Unidas y sus organismos especializados, incluyendo el Banco Mundial
y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, son
el primer vehículo para fomentar el desarrollo en los países más
pobres, proporcionando una asistencia que supera los más de 30 mil
millones de dólares por año.
Objetivos del Milenio
—Con cada nuevo
informe, de las diferentes organizaciones de la ONU, parece que
siempre vamos –el mundo, la sociedad–, tres pasos para adelante
y uno para atrás. ¿Se percibe, de parte de los gobiernos, un compromiso
de cambio ante cada nuevo informe?
—Sí. La prueba
está que en septiembre de 2000, los miembros de las Naciones Unidas,
incluidos 147 Jefes de Estado y de Gobierno, se reunieron en Nueva
York para establecer el programa internacional para el comienzo
del nuevo siglo. En la Declaración del Milenio, documento resultante
de dicha reunión, se establecieron las metas cuantificables que
han de lograrse en siete esferas principales: la paz, la seguridad
y el desarme; el desarrollo y la erradicación de la pobreza; la
protección de nuestro ambiente común; los derechos humanos, la democracia
y la buena gestión de los asuntos públicos; la protección de las
personas vulnerables; la atención de las necesidades especiales
de Africa, y el fortalecimiento de la ONU.
A la fecha puedo decir
que casi todos los países miembros han presentado su primer informe
de avance hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio, (ODM).
El próximo año el secretario general de la ONU, Kofi Annan, se reunirá
con todos los líderes del mundo para compartir estrategias encaminadas
al logro de estas metas al año 2015.
—En América
Latina, ¿qué situación tiene prioridad en estos momentos?
—La
democracia y el buen gobierno. La reducción sostenible de la pobreza
requiere que haya un crecimiento equitativo y la mejor forma de
conseguirlo es erigir formas firmes y profundas de gobernabilidad
democrática a todos los niveles de la sociedad. Debemos tener presente
que la dimensión de la pobreza humana que tenemos en este siglo
XXI representa una afrenta a la dignidad humana.
—Desde su posición,
de los objetivos de desarrollo del Milenio, ¿a cuál debe Panamá
ponerle mayor atención y esfuerzo?
—El país debe
y tiene que ponerle especial énfasis a dos grandes problemas: el
VIH/SIDA y el medio ambiente.
Trabajo en PanamA
—¿La oficina
de las Naciones Unidas en Panamá necesita más personal o más fondos
para realizar el trabajo?
—Lo más valioso
que tiene la oficina de las Naciones Unidas en Panamá es su personal.
Son personas sumamente dedicadas y comprometidas. Claro que si tuviéramos
más fondos pudiéramos apoyar más programas. Pero tenemos que recordar
que Panamá cuenta con un nivel de ingreso medio-alto y no califica
para recibir mucha ayuda oficial para el desarrollo. Por lo tanto,
los recursos que recibe deberán utilizarse de forma estratégica
y en respuesta a los requerimientos más urgentes de las poblaciones
más vulnerables.
—En cuatro años
de trabajo en Panamá, ¿cuáles son sus logros?, ¿qué siente que deja
pendiente?
—Sin duda
alguna el mayor de mis logros ha sido la preparación del Informe
Nacional de Desarrollo Humano (INDH) que por primera vez se publicó
en el año 2002. Con este Informe dotamos al país de un instrumento
de trabajo a partir del cual podrán construir un país para y por
los panameños y panameñas. El INDH viene a ser un espacio de análisis
que promueve estrategias y lineamientos de políticas concertadas
para impulsar el desarrollo humano y la reducción de la pobreza.
Dejo pendiente el
tema de la Caja de Seguro Social, con el Programa de Invalidez,
Vejez y Muerte. Tengo grandes esperanzas de que el nuevo gobierno
pueda tomar algunas decisiones en el corto plazo. Toda la información
que el gobierno requiera está a su disposición.
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