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Flujo de caja personal
José S.
Canto A.
joseca@cwpanama.net
La planeación financiera
personal incluye el manejo del flujo de caja. Para una empresa,
el flujo de caja es la ganancia bruta menos impuestos sobre beneficios
obtenidos en un periodo de tiempo determinado. Esto, también llamado cash
flow, aplicado a las finanzas personales, es la diferencia
que existe entre los ingresos y gastos que tiene una persona en
un periodo de tiempo determinado sea éste mensual, semestral o
anual. Su conocimiento y control son indispensables para el logro
de nuestros objetivos financieros. Se trata de alcanzar las metas
que nos hemos propuesto gracias a un manejo apropiado de los recursos
económicos; de cómo, a través del desarrollo e implementación de
un plan integral de ahorro, inversión y protección se han logrado.
Un flujo de caja
personal parte de un presupuesto de ingresos y gastos. Mes a mes
evaluará sus resultados para saber si le falta o sobra algo del
dinero que le ingresa. Si usted, mes a mes, sabe cuánto dinero
tiene y dónde efectivamente planea gastarlo es porque tiene un
flujo de caja que le ayuda a definir de una forma realista sus
objetivos financieros, y cuánto tiempo le tomará lograrlos.
Cuando considere
sus ingresos, debe tener en cuenta que no todos sus ingresos están
incluidos en el salario mensual. El dinero puede llegar a sus bolsillos
desde una gran variedad de fuentes que comprenden intereses ganados
por cuentas de ahorro, pago de sobretiempos o pago de alquileres
que usted recibe de sus inversiones. Para calcular sus ingresos,
entonces, necesita identificar todas las vías por las que le llega
el dinero cada mes, y durante todo el año. Anote sus ganancias
mensuales y sus ingresos anuales.
Los gastos se deben
planificar en el presupuesto, tal como hace con los ingresos, sin
dejar por fuera ninguno de ellos, por pequeño que le parezca, pues
esto afecta su flujo de fondos. Por ejemplo, gastos son la compra
de artículos de limpieza, arreglo del cabello o regalos de última
hora (que son muy fáciles de olvidar, pero que siempre suman en
la cuenta).
Registre sus gastos
mensuales y luego los gastos anuales. Agregue o suprima artículos
de su presupuesto, según sus hábitos de consumo. Si está esté teniendo
problemas al evaluar todos sus gastos diarios, intente hacer un
seguimiento de todo el dinero que gasta durante una semana.
Con ayuda de su hoja
de presupuesto, anote sus ingresos mes a mes (salario, inversiones,
otros ingresos y demás), también lleve sus egresos (hipoteca, comida
del súper, salón de belleza, transporte, gasolina, sin olvidar
nada). Totalice ingresos y egresos por mes. Anote el dinero que
tenía al inicio del mes. Su flujo de caja neto mensual no es más
que la diferencia de ingresos y de egresos. Sume ambos resultados: ése
es su balance o saldo de fin de mes.
Ejemplo: Ingresos
brutos de enero: B/. 480.00. Egresos: B/.365.00.
Al iniciar el mes
de enero tenía en su cartera también unos B/.50.00, así que su
flujo neto de enero era 480- 365= 115 + 50 = B/.165.00.
A usted le “sobraron”,
o tiene un flujo de caja positivo de B/.165.00, a fin de enero,
los cuales habría podido ahorrar o invertir o usar parcialmente
para bajar sus deudas.
En algunos meses
pueden presentarse flujos de caja negativos por emergencias o problemas
de ingresos o gastos no presupuestados, por lo que siempre debe
pensar en guardar para esos eventos.
Puede mejorar su cash
flow , llevando un control minucioso de cada gasto en que
incurre y cotejando con su presupuesto. Podría hacer abonos extra
al capital de su hipoteca o refinanciarla si paga altos intereses
en una institución bancaria o negociar con su banco, una reducción
de su tasa de interés. Podría reducir sus costos de seguro buscando
tarifas y seguros ajustados a sus necesidades en el mercado.
Reduzca su deuda con la tarjeta de crédito. Si su deuda con la
tarjeta está teniendo un efecto negativo en su liquidez, considere
pedir un préstamo en ése u otro banco para refinanciar a una
tasa aceptable el dinero adeudado y restringir definitivamente
el uso de su tarjeta de crédito. Revise sus valores y cambie
sus hábitos. Verá cómo su flujo de caja personal mejora. ¡Suerte!
• El autor
es asesor financiero
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