Sexo
La sonrisa de una mujer
Si una mujer le sonríe a un hombre, éste se ve más atractivo a los ojos de otras mujeres. Así lo informan investigadores escoceses en al edición online de ‘Proceedings B’, de la Royal Society. Los hombres, en cambio, valoran entonces al potencial rival amoroso como menos atractivo.
El fenómeno, que consiste en copiar la elección de pareja de una compañera de sexo, fue observado ya muchas veces en animales. Los investigadores presumen que este comportamiento imitativo apunta a ahorrar tiempo y energía.
En los seres humanos, este comportamiento hasta ahora se presumía, pero nunca había sido demostrado. El grupo británico dirigido por Benedict Jones de la Universidad de Aberdeen probó ahora esa hipótesis. No sólo analizaron la transmisión del atractivo de un hombre entre las mujeres, sino también la reacción de otros hombres.
Para el estudio fueron elegidos 16 rostros masculinos que debían ser valorados en su atractivo por 28 mujeres y hombres, respectivamente.
La forma de percibir el atractivo de alguien también puede contagiarse en el marco de un grupo.
Los investigadores destacan, sin embargo, que debe haber un atractivo básico.
Sentimiento ambiguo
El dolor de una madre, que tirada en el suelo de una calle acaricia sobre su regazo la cabeza de su hijo muerto a tiros, contiene la alegría del fotógrafo brasileño Marcelo Carnaval, ganador del premio de periodismo Rey de España en la modalidad Fotografía. La desgarradora fotografía, hecha por Carnaval en el centro de Río de Janeiro el 28 de agosto del año pasado, ‘combina con mucha fuerza expresiva la desolación de la madre y la denuncia de la creciente violencia urbana’, concluyó el jurado.
‘Tener esa foto premiada me provoca un sentimiento ambiguo. Por un lado quedé feliz y salí a conmemorar. Por otro, siempre me da tristeza, pues imagino que esa madre recordará una vez más la muerte del hijo con la divulgación de la noticia del premio’, dijo Carnaval.
Sorbo de humor
Unos astronautas iban hacia Marte y ya estaban aterrizando cuando llegan cinco marcianos haciendo señas extrañas, movían los brazos de izquierda a derecha. Entonces dicen los astronautas:
‘¿Qué hacemos? ¡Si salimos nos matan, son cinco y nosotros tres!’.
Y ya iba a salir el primero cuando llegan otros 100 marcianos más.
‘Yo de aquí no salgo, pero nos va a despedir el jefe y todos nos están viendo’. Y otra vez ya iba a salir cuando llegan otros 100 más, y dijo ‘no, yo no salgo’.
Y va el tercero y ya iba a salir cuando llegan 700 más, y dice:
‘No pues, yo quiero mantener mi trabajo’. Y los marcianitos seguían haciendo señas raras, movían los brazos, brincaban.
Y dice el astronauta: ‘Están haciendo señas raras, pero bueno, me arriesgo’.
Y cuando sale los marcianitos dicen: ‘¡Se lo cuido!’ ‘¡Se lo lavo!’ ‘¡Se lo cuido!’ ‘¡Se lo lavo!’.
Pepe, Pepe, ¡despierta!
Y dice el marido: ¡Qué! ¿Qué quieres'
Y dice la mujer: ¡Qué se te han olvidado las pastillas para dormir!
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