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LA PRENSA/Archivo
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En España le llaman la Ley Beckham, porque el futbolista inglés fue el primero en beneficiarse con ella. Antes de que empezara a jugar para el Real Madrid, el congreso español aprobó en 2003 una norma por la cual los extranjeros “calificados” pagarían solo el 24% de los impuestos.
El resto de los ciudadanos con altos salarios tributa el 43%. Según los proponentes, esta ley iba a atraer a científicos e investigadores renombrados.
Los promotores de la enmienda sostienen que “no parece justo ni equitativo” que las “multimillonarias retribuciones de numerosos deportistas de élite o de los directivos de multinacionales” paguen el 24%, que es el mínimo marginal que se aplica a cualquier ciudadano residente en España.
Pero los que se han beneficiado son los futbolistas con salarios millonarios. Ahora que la crisis aprieta a España las autoridades quieren hacer un cambio, a partir de 2010 todo aquel extranjero que gane más de 600 mil euros al año (aproximadamente 74 mil dólares al mes) pagará el 43%.
Esto ha desatado la furia de los grandes clubes como el Barcelona y el Real Madrid, que argumentan que esto alejará a las grandes estrellas del fútbol.
Los jugadores negocian sus salarios en ingresos netos y el club asume los impuestos. Los contratos de Cristiano Ronaldo (13 millones de euros), Kaka (9 millones de euros) no se verán afectados porque la ley solo aplica a los contratos que se firmen a partir de 2010.
Hasta ahora España ofrecía las mejores condiciones tributarias para futbolistas, por lo que otros clubes europeos se quejaban de no poder competir a la hora de los contratos. En Inglaterra se paga hasta el 50% de los impuestos, al igual que en Italia. Francia, que también ofrecía exenciones a los jugadores, también está en proceso de hacer cambios. |