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| No olvide hidratarse al hacer ejercicios |
| Jean de Morales |
¿Caminas, vas al gimnasio, te ejercitas con pesas o realizas algún tipo de ejercicio físico durante la semana? Pero, ¿te hidratas adecuadamente? |
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Photostogo
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Cuando realizamos ejercicios debemos tener claro que uno de los tejidos mayormente involucrados son los músculos. Estos en su constante trabajo para movilizar a todo el cuerpo entran en un proceso metabólico en donde necesitan agua, nutrientes, minerales y otras sustancias para funcionar adecuadamente.
Durante este proceso metabólico se genera aproximadamente 20 veces más calor con respecto a su producción normal.
El cuerpo humano no podría funcionar adecuadamente sin un medio para disipar este calor el cual se une al calor generado por el ambiente, principalmente en días calurosos como los que hay en Panamá.
Por lo tanto, el organismo está dotado con un mecanismo de refrigeración para el enfriamiento del cuerpo a través de la evaporación del sudor. Por esta razón es que sudamos cuando realizamos ejercicios, no obstante; una disminución del 2% del peso corporal debido a la sudoración produce deshidratación. No hay que confundirse: perder peso por medio de la sudoración no significa perdida de grasa corporal.
Esto perjudica grandemente la capacidad para realizar ejercicios físicos y por ende se afecta la salud.
Si el proceso de la deshidratación continúa, el agua se pierde desde todas las partes del organismo e incluso el volumen sanguíneo se afecta. Esto se debe a que el sudor es un fluido del plasma (parte líquida de la sangre) que sale por los poros de la piel. Por consiguiente, esta disminución del plasma sanguíneo a causa de la deshidratación perjudica la capacidad del corazón para suministrar sangre y oxígeno necesarios para la piel y los órganos durante el ejercicio.
Por otra parte, para que el sudor pueda evaporarse y cumplir su función de enfriamiento del cuerpo, la piel debe estar en
contacto con el ambiente. Esto significa que el uso de ropa para sudar durante el ejercicio es nocivo para la salud y el buen rendimiento físico.
Resumiendo, podemos concluir que la ingesta de líquidos debe ser realizada antes, durante y después del ejercicio. Preferiblemente debe ser una bebida deportiva isotónica de reconocido valor hidratante. La hidratación adecuada debe garantizar la reposición de líquidos (agua), minerales y energía (glucosa) que se pierden durante el ejercicio.
Hay que hacerlo antes y durante el ejercicio (cada 15 a 20 minutos) en pequeñas cantidades evitando llegar a la sensación de llenura, lo que incomodaría el rendimiento.
Finalmente, es recomendable tomar muy en serio el hidratarse adecuadamente, ya que la deshidratación puede producir una reducción de la transpiración y un aumento progresivo de la temperatura corporal, lo que puede producir un cansancio prematuro, disminución de la capacidad aeróbica, calentamiento excesivo del cuerpo y en un caso extremo la muerte. |
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